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Coronavirus: ¿en quién confiar en momentos de miedo e incertidumbre?

La mitad de las personas cree que los gobiernos no entregan información fidedigna sobre la pandemia y sus efectos, según una encuesta mundial realizada por Edelman. ¿Qué deben hacer los líderes en esta época de miedo e incertidumbre?


El coronavirus obligó al confinamiento de uno de cada tres habitantes del planeta. La crisis de salud que afrontan los países en los cinco continentes no tiene parangón en la historia reciente. Como han anticipado varios pensadores, el mundo no será el mismo de antes. Encerrados en sus viviendas, ¿en quién confían hoy los ciudadanos y qué les preocupa en medio de la incertidumbre?

La firma Edelman, que realiza estudios de confianza y reputación, hizo una encuesta vía on-line con 10.000 personas en Brasil, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Sudáfrica, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos. En primer lugar queda claro que la ciencia se impone a la política. En tiempos del coronavirus inspiran la mayor confianza los científicos (83 por ciento), los médicos (82 por ciento) y los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (72 por ciento). Los líderes de gobierno están relegados en términos de credibilidad y solo la mitad de los encuestados (51 por ciento) cree que dicen la verdad sobre la covid-19 y su real impacto.

Dicha desconfianza hacia lo institucional, alimentada entre otras cosas por la falta de transparencia en la información, tiene un antecedente: en una reciente encuesta en 26 países, incluido Colombia, el 49 por ciento de las personas aseguró no confiar en sus gobiernos.

Con esos bajos niveles de credibilidad, los ciudadanos depositan su confianza en la ciencia. El 85 por ciento de los encuestados aseguró que esta época demanda “saber más de los científicos y menos de los políticos”. Una de las razones puede ser que a la mayoría de las personas (58 por ciento) les preocupa que la crisis del coronavirus se politice. Por eso estuvieron de acuerdo con esta frase del cuestionario: “Hay quienes están haciendo que la situación se vea peor de lo que es con tal de obtener algún beneficio político”.

En el caso colombiano, las tensiones cedieron al comienzo de la pandemia y alcanzó a despuntar la unidad nacional en torno al Gobierno, como la presentada en España entre la coalición oficialista de Pedro Sánchez y el Partido Popular. Sin embargo, en el país eso no duró mucho y los roces volvieron a su rutina habitual. La polarización entre aquellos que apoyan a Duque y los que lo cuestionan crece con el paso de los días.

También ha aparecido un pulso entre el presidente y la alcaldesa de Bogotá, Claudia López. Ese cortocircuito pone de presente una puja por ver quién pilotea mejor esta emergencia de cara a la opinión pública. “Los líderes deben hablar y volverse propositivos. Los ciudadanos necesitamos soluciones reales, no discusiones o propuestas populistas de quienes buscan pescar en río revuelto”, recomienda Daniel Quiroga, vicepresidente de Asuntos Públicos y Crisis de Edelman en Colombia.

La encuesta también plantea el debate en torno a la calidad de la información que consumen los ciudadanos. Siete de cada diez personas dijo seguir noticias sobre la pandemia (una o varias veces al día). Italia, Corea del Sur y Japón son los países donde sus ciudadanos ven, oyen o leen más noticias sobre el tema. Pero hay una conclusión alarmante: el 74 por ciento afirmó que le preocupa que haya “muchas noticias falsas e información poco fiable sobre el virus”. Además, el 45 por ciento aseguró que ha tenido dificultades para conseguir información fiable sobre el coronavirus y sus efectos.

El estudio revela que los medios recuperan credibilidad, pues los participantes los catalogan como la fuente de información más confiable (64 por ciento), por encima de las fuentes gubernamentales (40 por ciento) y las redes sociales (38 por ciento). La credibilidad baja cuando la información proviene de los amigos y los familiares (27 por ciento), dadas las cadenas de noticias falsas que circulan sin filtro por WhatsApp.

Las redes sociales, sin embargo, tienen acogida en la población más joven, de 18 a 34 años, pues el 54 por ciento las prefiere como canal idóneo para informarse.

La información que más interés suscita entre los ciudadanos, y que esperan periódicamente de las autoridades sanitarias, tiene que ver con evitar el contagio de la covid-19. Les siguen los nuevos hallazgos científicos sobre el virus, dónde se realizan las pruebas, el avance de la vacuna, las estadísticas sobre la propagación, lo que hay que hacer para prepararse y el impacto de la pandemia en la economía.

Edelman dedica un capítulo a la percepción de los ciudadanos sobre los empresarios. La gente considera que las empresas están mejor preparadas que el Gobierno (con una ventaja de seis puntos porcentuales). En Japón, por ejemplo, esa diferencia es mucho mayor: 23 puntos. Frente a la respuesta “efectiva y responsable” ante la pandemia, las empresas también salen bien libradas: luego de las autoridades sanitarias, las compañías tienen la mayor confianza de los ciudadanos. De hecho, seis de cada diez esperan que actúen de manera “responsable”. En este campo, en Reino Unido el porcentaje de expectativa es del 70 por ciento. Gracias a eso, piden que los sectores público y privado sumen sus fuerzas.

También hay altas exigencias para los empresarios: el 78 por ciento estuvo de acuerdo con que “las empresas tienen la responsabilidad de garantizar que sus empleados estén protegidos del virus en su lugar de trabajo y que no sean ellos quienes lo propaguen en la comunidad”. Y hay otra conclusión importante: “El bienestar de los empleados es más importante que el impacto en los negocios”. Por eso, piden que las empresas ayuden con información de qué deben hacer los empleados para evitar llevar el virus a sus lugares de trabajo.

Sobre el papel de las marcas, la encuesta señala que el 71 por ciento de las personas esperan que les den prioridad a las personas antes que a las ganancias. Las que no lo hagan, dice Edelman en otro reporte, “perderán la confianza para siempre”.

La firma, en la coyuntura del coronavirus, hace cuatro recomendaciones: 1) las empresas y el Gobierno deben aliarse para responder de manera efectiva; 2) tienen que hacer lo necesario para proteger a empleados, clientes y la comunidad; 3) deben compartir información fidedigna diariamente y 4) deben potenciar el trabajo de científicos y otros voceros con autoridad en el tema.