La Fiscalía General de la Nación confirmó la condena en contra de Édgar Ariel Córdoba Trujillo, alias 5-7 o Samuel, cabecilla de una estructura armada del Clan del Golfo.
Todo se dio tras un preacuerdo en el que el hombre aceptó haber ordenado por lo menos 30 homicidios en diferentes municipios de Cesar, Magdalena y La Guajira, entre febrero y junio de 2022.

De acuerdo con las investigaciones y el material probatorio, este sujeto cometió estas acciones como parte de una ofensiva criminal que utilizó como retaliación por la extradición a Estados Unidos de Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, máximo jefe del grupo armado ilegal.

“Varias de las víctimas eran civiles quienes, en medio de las intimidaciones que recibían, no cerraron sus negocios, se opusieron al pago de extorsiones o se negaron a abandonar determinadas zonas”, indicó la Fiscalía.
Uno de estos crímenes se perpetró el 6 de mayo de 2022, sobre la Ruta del Sol a la altura de El Copey, en Cesar. La víctima fue un conductor de tractomula al que integrantes del Clan del Golfo le dispararon, causándole la muerte.
Córdoba Trujillo fue sentenciado por los delitos de homicidio, homicidio en grado de tentativa y concierto para delinquir, las tres conductas agravadas; además de fuga de presos, fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas…
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) January 17, 2026
Otro hecho al que está vinculado alias 5-7 se registró ese mismo día en el municipio de Pivijay, en el departamento de Magdalena.

Allí, según el ente investigador, dos comerciantes se opusieron al cierre de su negocio, un local de abarrotes. Por esto, hombres armados los abordaron y los acribillaron a tiros, generando conmoción en toda la comunidad.
Tras el preacuerdo, un juez penal de conocimiento de Santa Marta (Magdalena) condenó a este delincuente a 24 años de cárcel.
Según un comunicado de la Fiscalía, este hombre aceptó los delitos de homicidio, homicidio en grado de tentativa y concierto para delinquir, las tres conductas agravadas. Además, fuga de presos; fabricación, tráfico y porte de armas; municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos; utilización ilegal de uniformes e insignias, y utilización ilícita de redes de comunicación.









