Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/9/1996 12:00:00 AM

EL CARTEL DEL SECUESTRO

Los rescates pagados a esta industria criminal llegan a los 550.000 millones de pesos en el último año.

EL CARTEL DEL SECUESTRO EL CARTEL DEL SECUESTRO
Hace unos meses unos excursionistas que escalaban por la Sierra Nevada de Santa Marta fueron interceptados por guerrilleros que les pidieron muy cortésmente su identificación. Uno de los guerrilleros, armado con una computadora portátil, se sentó en una piedra del camino, abrió la tapa del aparato y después de unos minu- tos desplegó en la pantalla una larga lista de nombres en orden alfabético que confrontó con los de los montañistas. "Pueden seguir", les dijo. Los excursionistas más tarde se enteraron que esa era la lista matriz de los secuestrables de la guerrilla en esta zona. El episodio en las faldas de la Sierra ilustra el nivel de refinamiento al que ha llegado la guerrilla en Colombia por cuenta de sus millonarios ingresos, y especialmente de la industria criminal del secuestro. Al margen de la ley esta empresa tiene más ingresos que compañías como Sofasa-Renault, Carvajal, Coltejer o Carbocol y si fuera legal estaría ubicada en el décimo lugar de las 100 empresas más grandes del país por ingresos. Cada seis horas, de cada día, secuestran a un colombiano. Pobres o ricos, menores o adultos, ganaderos o ejecutivos, nacionales o extranjeros. Nadie se salva, y algunos tienen que pagar dos veces porque los secuestradores les ponen conejo. Ningún país en el mundo padece este flagelo como Colombia. Todo este enorme negocio de secuestro y extorsión, que no parece tener freno ni ley, les reporta a sus gestores _las bandas de delincuentes comunes y la guerrilla_ cerca de 550.000 millones de pesos al año, es decir, unos 530 millones de dólares. Es lo que se pagó por la liberación de los colombianos y extranjeros secuestrados en Colombia en 1995 y por las extorsiones ocurridas, principalmente, en zonas rurales. Todo ese dinero, que equivale a cerca del 0,9 por ciento del PIB o a un poco más de las utilidades totales del Grupo Santo Domingo durante 1995, va a parar a manos de las Farc, el ELN y las bandas de delincuentes comunes. La cifra no es una especulación. Basándose en los más recientes análisis de inteligencia de la Policía y del Ejército y el testimonio de varios expertos en la materia, SEMANA logró establecer las asombrosas dimensiones de este oscuro negocio. Los cálculos pueden ser incluso conservadores, pues los casos de secuestro y extorsión que conocen las autoridades _Policía, DAS o Ejército_ serían solo entre el 50 y el 70 por ciento de los que realmente ocurren, de acuerdo con una fuente de la Policía Nacional consultada por SEMANA. Matemáticas de la crueldad En los últimos 20 años se han registrado en Colombia 10.442 secuestros, la mayoría de los cuales han tenido móviles económicos, aunque no han faltado las justificaciones políticas y las venganzas personales. En este año la cifra de secuestros reportados supera las 600 personas, una cantidad que conserva la misma tendencia que en 1995 cuando se registraron 1.158 casos. Como en cualquier negocio, el del secuestro tiene tarifas. No es lo mismo secuestrar a un ganadero del Cesar que a un ejecutivo de una multinacional, y el valor del rescate varía según el autor. En el caso de la guerrilla, el rescate promedio en 1995 y lo corrido de este año fue de 248 millones de pesos, mientras que el que se paga en promedio a las bandas de delincuentes comunes es de aproximadamente la mitad, esto es, 125 millones de pesos. Lo que se paga por un extranjero va desde 300 millones a 4.000 millones. El secuestro es además una industria sistematizada a través de una cadena de intermediarios y ejecutores, cada uno con una función específica. En este aspecto las Farc y el ELN son los más especializados. Ambas agrupaciones cuentan con una capacidad instalada para 'encaletar' secuestrados por largos pe-ríodos, tienen el know-how del negocio, dominan la logística, regulan el precio y mantienen bajo control la competencia, pues es muy difícil que en regiones de presencia activa de la guerrilla operen bandas de secuestro sin su autorización. Actúan como una multinacional del plagio. Tienen la posibilidad de realizar directamente los secuestros más lucrativos pero también entregan concesiones y franquicias, o hacen outsourcing a través de grupos criminales subordinados, a los que les cobran regalías. Además tienen 'sucursales' en Venezuela, Ecuador y Panamá. ¿Cuál es la 'capacidad instalada' de la guerrilla para manejar el negocio? Esto se puede saber tomando como ejemplo un día cualquiera. El pasado 23 de abril, el número de secuestrados en poder de las Farc y el ELN era de 609, de los cuales 578 eran colombianos y 31 extranjeros. Lo que esto indica es que la guerrilla puede tener secuestrados a más de medio millar de personas permanentemente en los sitios más recónditos del territorio nacional. Los ingresos por concepto de secuestro tienen otra modalidad que le agrega crueldad y ceros a las cifras de la tragedia. Se trata de una práctica que se está haciendo muy común, especialmente entre los frentes de las Farc en Cundinamarca, que consiste en exigir una suma adicional de dinero una vez los familiares del secuestrado han pagado el rescate. Algunos analistas de inteligencia sostienen que éste es un vulgar conejo del jefe del frente para su propio beneficio. Pero otros aseguran que se trata de saldos que tienen que cubrir los frentes para cumplir con los aportes que exigen el secretariado o la autoridad central. La plata se ve entre la guerrilla no solo en materia de armamentos y municiones, sino en la inversión de equipos de comunicación. ¿Adónde van a parar las voluminosas cantidades de dinero en efectivo que pagan los secuestrados? Las investigaciones sobre este tema están hasta ahora rasgando la superficie. Lo único que se sabe es que por lo menos un 5 por ciento de los ingresos son invertidos en el mercado financiero a través de empresas de fachada. "El resto lo cargan en bultos", dijo un experto en el tema. Es la caja menor de la guerrilla. Egresos Pero no todo son ingresos, la guerrilla también tiene gastos. Mantener a un secuestrado durante nueve meses, que es el promedio de cautiverio en Colombia, requiere un despliegue de vigilancia de una escuadra de 12 hombres cuyo mantenimiento individual le cuesta a la guerrilla unos 400.000 pesos al mes. Este costo incluye gastos de munición, hospitalarios, alimentación, equipo y vestimenta, lo cual equivale a unos 3,6 millones de pesos por hombre en el período de secuestro. Aunque esta cifra reduce el margen de ganancia, la ventaja para los guerrilleros es que el negocio está planteado a escala y en varios casos tienen bajo custodia a dos o tres secuestrados. Hay sin embargo dos costos muy altos que la guerrilla tiene que pagar. Primero es lo que sería el 'lucro cesante' de una fuerza de unos 3.000 hombres dedicados a custodiar a las víctimas en un deambular física y moralmente desgastador por selvas y montañas. Mientras los guerrilleros inactivos militarmente van y vienen acampando en páramos y selvas con su víctimas, sus más temibles enemigos, los paramilitares, les roban terreno. El otro costo, intangible pero alto, es el descrédito que el secuestro representa para la imagen revolucionaria que pretende cultivar la guerrilla. Un precio que lo cobran muy alto los propios grupos paramilitares, que se fundaron justamente para combatir el flagelo. Son todos estos costos los que al parecer han persuadido a un sector de la guerrilla para plantear internamente un debate sobre la validez política y económica del secuestro. En una entrevista con SEMANA en junio, Alfonso Cano dijo que "Estamos en un proceso de liquidar definitivamente el secuestro" Meses después Cano sintió en carne propia lo que miles de otros colombianos sufren en manos de su gente y la delincuencia común. Su carta al Presidente de la República la semana pasada podría haber sido escrita por un desesperado familiar de uno de los cientos de secuestrados que hay en en el país. "Mi intenso dolor fraternal _decía la carta_ se confunde con el dolor de muchos colombianos agobiados por similares o peores tragedias". El mapa del delito Donde hay dinero, hay secuestro. Así lo demuestra la geografía del delito. El 59 por ciento de los secuestros del país ocurrieron en los departamentos de Antioquia, Valle, Cesar, Cundinamarca, Santander y Norte de Santander. Y el 18 por ciento en tres ciudades: Medellín, Bogotá y Cali. En los últimos seis años los departamentos donde se ha incrementado notoriamente son Magdalena, Arauca y Casanare. Las principales zonas económicas del país asociadas a la minería (carbón y oro), petróleo, ganadería, cultivo de caña de azúcar, banano y flores, son las áreas preferidas para el plagio. La excepción de este fenómeno es la zona cafetera, donde los niveles de secuestros son mucho menores debido a una mayor presencia del Estado con servicios y autoridades. Se trata de regiones en donde no existen grandes propiedades y donde el campesino tiene un nivel de vida más elevado comparado con otras zonas del país. El secuestro disminuyó en departamentos como Cauca y Córdoba a partir del año en que se produjo el proceso de paz con el M-19 y el EPL y la desmovilización de estas organizaciones, cuya presencia principal era en estos departamentos. Si bien en conjunto desde 1980 la guerrilla es formalmente responsable del 43 por ciento de los secuestros, mientras la delincuencia común y el narcotráfico lo es del 57 por ciento, en realidad la responsabilidad de la subversión es mayor. La guerrilla muchas veces paga a bandas de delincuentes comunes para que ejecuten el plagio y cuiden al secuestrado, mientras que ellos negocian y reciben el rescate. Así no aparecen como responsables, evitándose problemas penales, y además para cuidar su imagen supuestamente revolucionaria. También se da el caso de secuestros de la delincuencia común que son 'comprados' por la guerrilla para negociarlos. Además del secuestro, la extorsión es parte de la misma cadena de producción criminal. La extorsión es el paso previo a un secuestro. Se retiene al que no paga la 'vacuna' y, en muchos casos, es el paso posterior a la liberación de un secuestrado que termina con el acuerdo de un pago mensual durante un determinado período.

Nace el secuestro con el ELN La guerrilla y los delincuentes han usado el secuestro con múltiples propósitos y cada uno tiene su estilo. En la última década el ELN ha sido el principal responsable de este flagelo en Colombia. Desde los 80 esta organización inició una escalada de secuestros propagandísticos con móviles políticos cuyas víctimas fueron alcaldes, funcionarios municipales y algunos parlamentarios, quienes fueron víctimas de 'juicios revolucionarios'. Esta modalidad, aún vigente, les permite intimidar a las autoridades y a la clase política y se convierte, finalmente, en un mecanismo de presión sobre alcaldes y concejales que les otorga poder y de paso también les genera recursos económicos. De acuerdo con los expertos, las principales víctimas de los secuestros ejecutados por el ELN son propietarios y funcionarios de empresas transportadoras, mineras o exportadoras. A juzgar por documentos históricos, fueron los 'elenos' quienes introdujeron el secuestro como fuente de financiación. En un libro publicado clandestinamente hace varios años titulado Camilo camina en Colombia, Nicolás Gabino, segundo al mando en el grupo cuenta que:"Hacíamos acciones de comando en la ciudad y asaltábamos bancos para conseguir dinero. Ya para el 69 empezamos con las retenciones de gentes, también para conseguir dinero. En Colombia fuimos los que iniciamos esto". Las Farc no se quedaron atrás y al poco tiempo de que el ELN inició su nueva estrategia de financiación, también se metieron de lleno en el secuestro. Desde 1995 superan en número de secuestrados y en monto de recursos obtenidos a los 'elenos'. Los herederos de Jacobo Arenas, que por años consideraron indigno de un revolucionario recurrir al secuestro, han cambiado. El M-19, por su parte, utilizó una estrategia selectiva mediante la cual, a través de pocos secuestros, obtuvo rescates muy lucrativos, como fue el caso de Cristina Michelsen. Pero los amigos de Bateman utilizaron también el secuestro como una herramienta política. Los casos más conocidos son el de José Raquel Mercado y Alvaro Gómez Hurtado. El grupo de los 'Extraditables' recurrió a esta práctica para presionar al Estado y a la sociedad con los secuestros de Diana Turbay, Francisco Santos y Maruja Pachón. Al final de su vida delincuencial Pablo Escobar también recurrió al secuestro económico cuando la presión de las autoridades le impidió el acceso a los ingresos de la droga. El gringo es más jugoso El cura Pérez ha sido el principal responsable de los secuestros a extranjeros. En un 'manual' de financiamiento de los 'elenos' se dice textualmente: "La retención de los representantes de los intereses de las compañías foráneas que explotan al país y usurpan los derechos soberanos del pueblo sobre los recursos naturales debe tener prioridad". En 1995, según las estadísticas de la Policía Nacional, fueron secuestrados 45 extranjeros en el territorio nacional. En general, los montos de rescate exigidos son considerablemente más elevados que en el resto de secuestros. Aquí se habla de varios millones de dólares. Hoy, como en el pasado, buena parte de esos rescates se han pagado en silencio, en el exterior y lo más rápidamente posible. Según una fuente diplomática que pidió reserva, la política de las principales multinacionales en Colombia es advertir a sus funcionarios que de ser secuestrados la compañía no paga. Que la compañía invierte en prevención _sistemas de seguridad, blindados, comunicaciones, etc._ y que asesoran a la familia durante la negociación en caso de un secuestro. Así las cosas, la misma fuente confirmó que las propias compañías le sugieren a sus ejecutivos que antes de llegar al país tomen seguros antisecuestro y eleven el valor de sus seguros de vida. Con anterioridad a la vigencia de la ley 40 de 1993, que penalizó el pago de secuestros en Colombia, se sabía que empresas prestigiosas, miembros de la Lloyd's de Londres, aseguraban a personas contra secuestro, además de prestar asesoría a las familias durante la negociación del rescate. Al final, pagaban la mayor parte de ese rescate a la familia. Hoy en día, aunque esa parte de la ley la tumbó la Corte y ya no está vigente, se sabe, por varias fuentes en las multinacionales, que las compañías extranjeras que están ofreciendo los seguros son pequeñas y poco conocidas. También se sabe que hay empresas extranjeras especializadas en negociación de secuestros que prestan asesoría a las familias, aun cuando los expertos criollos les dan muy poca credibilidad. ¿Que hacer? Al analizar la experiencia de otros países y lo que se ha hecho en Colombia, hay varios aspectos que resultan claves para luchar contra el secuestro. Primero, coordinación interinstitucional para aprovechar la capacidad de todas las agencias del Estado. Segundo, colaboración entre las familias de las víctimas y las autoridades. Tercero, necesidad de judicializar la información de inteligencia para construir procesos sólidos contra los secuestradores. Cuarto, aplicación de intrumentos como pago de recompensas y programas de protección de testigos para estimular la cooperación con la justicia. Quinto, especializar y profesionalizar la lucha contra el secuestro y la extorsión. Bajo estos parámetros es posible luchar contra este delito. El enfoque actual de la oficina del zar Antisecuestro, la Fiscalía y la Policía Nacional de darle prioridad al fortalecimiento de los Gaula y de la investigación judicial es importante. Es necesario un compromiso del Estado y la sociedad para llevar a la bancarrota a la 'industria' más lucrativa y sucia que existe en el país.
Las Farc, el ELN y las bandas de delincuentes comunes son los beneficiarios de los millonarios rescates
Muchas veces las familias de los secuestrados pagan dos veces porque les ponen conejo
Hay secuestro donde hay dinero: en zonas petroleras, ganaderas, bananeras o de minería Todo ha sido insuficiente l balance de la lucha contra el secuestro no es nada alentador. Por un lado la reacción más común de las familias ante las amenazas de muerte de los secuestradores es pagar. En 1994 las autoridades rescataron el 6 por ciento de los secuestrados reportados, una proporción que se elevó a 20,6 por ciento el año pasado. El nivel más alto de rescates se obtuvo en 1993, que fue del 21 por ciento de los secuestros reportados, año en que se encontraban en pleno funcionamiento los grupos Unase (Unidades Antiextorsión y Secuestro). Hoy en día estos grupos, de acuerdo con la recientemente sancionada Ley Antisecuestro (Ley 282 de 1996), fueron reemplazados por los Gaula _Grupos de Acción Unificada para la Liberación Personal_ cuya efectividad varía de acuerdo con la zona. Según las estadísticas, el que mejor resultados ha mostrado es el de Bogotá: de 45 casos de secuestro que ha trabajado a lo largo del año, ha logrado rescatar, sanas y salvas, a 17 personas y en esos operativos ha capturado a 60 delincuentes, de los cuales cinco son jefes de bandas. De esos capturados, un 20 por ciento, 12 personas, tienen ya causa con resolución acusatoria con penas superiores a los 40 años de prisión. En otros Gaula los resultados no son los mismos. Según una fuente de la Fiscalía si el promedio de efectividad del grupo de Bogotá es del 40 por ciento, teniendo en cuenta rescates y capturas, en otros, especialmente los rurales "la efectividad no llega al 10 por ciento de los casos". El talón de Aquiles sigue siendo el proceso judicial: en promedio, la instrucción que se le sigue a un capturado de secuestro dura entre uno y dos años y no son muchos los casos que terminan con cárcel y penas severas. Según estudios recientes, la impunidad promedio de este delito es tan grande que apenas un 2 por ciento de los secuestradores capturados son condenados. A nivel de la sociedad colombiana, por otra parte, la respuesta más importante contra el secuestro ha sido la creación de la Fundación País Libre, inspirada e impulsada en agosto de 1991 por el periodista Francisco Santos Calderón, quien viviera en carne propia el horror del secuestro. Esta fundación adelanta acciones en distintos campos, impulsa campañas, realiza convenios con entidades nacionales e internacionales y, lo más importante, hace un seguimiento permanente del problema alertando al Estado y a la opinión pública sobre las deficiencias que se presentan en la lucha contra este flagelo.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • "Es mi deber que las cosas sean como son": hijo de Pizano a María Jimena Duzán

    "Es mi deber que las cosas sean como son": hijo de Pizano a María Jimena Duzán

    close
  • "El gobierno va a cumplir todos los temas del acuerdo que ya están contemplados en la ley"

    "El gobierno va a cumplir todos los temas del acuerdo que ya están contemplados en la ley"

    close
  • "Se necesita un timonazo en la estrategia del presidente frente al Congreso y la opinión"

    "Se necesita un timonazo en la estrategia del presidente frente al Congreso y la opinión"

    close
  • En video: Consejos para ser exitosos de Rigoberto Urán

    En video: Consejos para ser exitosos de Rigoberto Urán

    close
  • La línea del tiempo del escándalo por los audios de Jorge Enrique Pizano y el Fiscal

    La línea del tiempo del escándalo por los audios de Jorge Enrique Pizano y el Fiscal

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1906

PORTADA

“La gran bandera del gobierno es la equidad”

El presidente explica sus prioridades, qué problemas encontró, cómo quiere cambiar la política y cómo va a manejar su gobernabilidad.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1907

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.