Home

Nación

Artículo

Jaime Granados y Eduardo Montealegre
El abogado Jaime Granados y el exfiscal Eduardo Montealegre - Foto: Fotomontaje SEMANA

expediente uribe

El error de Eduardo Montealegre en la audiencia de la libertad de Uribe

El abogado Jaime Granados, defensa del expresidente Álvaro Uribe, le hizo saber al exfiscal que su reclamo no obedecía al caso que los convocó.

En medio de la audiencia que decidió la libertad del expresidente Álvaro Uribe Vélez este sábado, el exfiscal Eduardo Montealegre tomó la palabra para señalar: “Actúo como Eduardo Montealegre, actúo como víctima de los delitos que se imputan a Álvaro Uribe Vélez como fraude procesal, soborno a testigos, delitos que son conexos con crímenes de guerra y de lesa humanidad”.

En medio de la intervención del exfiscal Montealegre ante la jueza, la defensa del expresidente Álvaro Uribe Vélez, en cabeza del abogado Jaime Granados, tomó la palabra para recriminar lo dicho por Montealegre, señalando que se habría equivocado de radicado.

El abogado Jaime Granados, presente en la audiencia, señaló: “Su señoría, protesto; esto no está investigando este radicado. El señor Montealegre está intentando sabotear esta audiencia, por lo visto”. A dicha crítica se sumó el abogado Jaime Lombana, quien también defiende el expresidente Álvaro Uribe Vélez, señalando que Montealegre se equivocó de radicado. La audiencia que adelantó la jueza 30 de control de garantías determinó que es necesario que Álvaro Uribe Vélez recobre la libertad inmediata. Esto tras hacer una extensa argumentación.

Consulte aquí la decisión final sobre la libertad del expresidente Álvaro Uribe

En el transcurso de la semana también hubo llamados de atención al exfiscal Eduardo Montealegre. El exfiscal, quien busca acreditarse en el proceso como víctima, se robó todos los comentarios por cuenta de sus intervenciones en el desarrollo de la diligencia judicial.

El exfiscal Montealegre llegó a ese encuentro virtual resuelto a lanzar dardos provocadores, pero la jueza de control de garantías no se lo permitió y en más de tres oportunidades le reclamó por el comportamiento que tuvo en la audiencia y le pidió que se comportara. La primera hora de su intervención se refirió a los otros juristas participantes de la diligencia con calificativos provocadores. Una y otra vez, con tono irónico, se dirigió al “filósofo del derecho Gabriel Ramón Jaimes y al letrado Granados”. La jueza Clara Ximena Salcedo le pidió no recurrir a calificativos que pudieran tener varias interpretaciones.

Pero luego el exfiscal dijo que la Fiscalía y el abogado de Granados conformaban un “bloque de defensa del expresidente”. Ante eso, una vez más le fue llamada la atención, pero Montealegre insistió en usar expresiones irónicas, además que retomó su intervención señalando que apenas iba en el primer argumento de su exposición “de nueve argumentos que tengo para plantear”.

El fiscal Gabriel Jaimes aseguró que las afirmaciones de Montealegre eran irrespetuosas y la jueza le dio la razón. “Yo creo que realmente se está presentando una situación sumamente lamentable. En un debate y una discusión jurídica predicada por grandes personalidades no se deberían presentar situaciones que den a entender que no existe un respeto frente a las personas y frente a las instituciones”, señaló la jueza. “Se está atacando a las personas y no atacando los argumentos”, agregó la funcionaria.

Fue el abogado Jaime Granados, representante del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien hizo formal la petición para que el exmandatario quedara en libertad con una tesis. Y es que, a su juicio, no existía validez jurídica de la medida de aseguramiento si el proceso cambió de Ley 600 a la Ley 906, que es el sistema penal acusatorio. Era, en cambio, bajo la Ley 600 que se investigaba a Uribe en la Corte Suprema de Justicia, puntualmente en la Sala de Instrucción que investiga a aforados. Allí el caso lo adelantaba César Reyes, magistrado ponente, cuya decisión fue dictar medida de aseguramiento domiciliaria contra el expresidente Álvaro Uribe. Ahora, la jueza Clara Ximena Salcedo determinó que no entraría en críticas con la Sala de Instrucción y ordenó la libertad del exmandatario.