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"El periodista que es neutral, no es un periodista”

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“El periodismo no tiene que ser neutral”, cinco lecciones de María Jimena Duzán

La columnista fue la invitada especial a una conversación con Juan Carlos Iragorri en la maestría de periodismo de la Universidad del Rosario y SEMANA.

María Jimena Duzán tuvo con Juan Carlos Iragorri una conversación franca sobre el oficio, el poder y el futuro. Se trataba de la lección inaugural de la Maestría en Periodismo de la Universidad del Rosario, SEMANA y RCN. Allí, la columnista explicó desde su experiencia, los grandes desafíos por los que atraviesan los medios masivos, pero también las oportunidades que estos tienen para llegar a realizar contenidos de calidad. Estas fueron algunas de sus conclusiones.

La neutralidad

Según Duzán, basta con que un periodista sea veraz. Para ella, la teoría de la neutralidad no solo está obsoleta sino que además no es un principio del oficio. Lo que tiene que hacer todo periodista es no faltarle a la verdad y tener en sus contenidos todos los lados posibles. "El periodista que es neutral, no es un periodista”, explicó frente a los estudiantes, profesores y colegas que asistieron al evento.

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Para explicar esta lección, que surgió de la pregunta de un estudiante, la columnista puso el ejemplo del programa que dirige. En Semana en Vivo, cuenta, intenta siempre tener voces y percepciones diferentes, aun cuando estas saben desde un principio cuál es la postura que ella tiene frente a un tema coyuntural. "Todos los casos que me han abierto por injuria o calumnia los he ganado, porque yo puedo tener mis ideas pero tengo claro que no le puedo faltar a la verdad", dijo. 

Todos los casos que me han abierto por injuria o calumnia los he ganado, porque yo puedo tener mis ideas pero tengo claro que no le puedo faltar a la verdad", María Jimena Duzán.

El criterio

En todo el mundo, aunque los principios del periodismo sean los mismos, la forma en la que este oficio se ejerce se reinventa día tras día. Por eso, para María Jimena, lo que nunca debe faltar es el criterio, pero no solo de los periodistas, sino de las audiencias. De acuerdo con la investigadora, lo que necesitan países como Colombia es que el gobierno invierta más recursos en la educación pública, el primer escalón para tener profesionales y ciudadanos con criterio.

Sobre esta lección, la periodista explicó cómo las noticias falsas se crean a través del algoritmo. “Le hemos entregado al algoritmo nuestra capacidad de análisis”, dijo. Para ella, la falta de criterio es un peligro para la desinformación, pues aleja a la opinión pública de ser consciente de realidades profundas como las que se viven en el país.

Contar lo que está por debajo de la mesa

Duzán inició su camino en el periodismo en El Espectador. De la mano de Guillermo Cano dio sus primeros pasos en la investigación, aunque no se formó como periodista, fue esa experiencia la que le permitió empezar a contar aquellas historias que estaban por debajo de la mesa. “Para mí el periodismo era la mejor manera de entender a Colombia y su profundidad”, dijo.

Aunque le tocó realizar cubrimientos en las épocas más violentas y sangrientas del país, para ella una de las lecciones más importantes ha sido seguir buscando esas historias que no aparecen con frecuencia en los grandes medios de comunicación. Por eso se dispuso a contar los detalles más íntimos de la negociación del gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc, que hoy describe como un proceso sui géneris.

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“Detrás del proceso hay unas historias que la gente no conoce como el hecho de ver a los militares sentados en una mesa acompañando la negociación y la reinserción de los guerrileros; eso no se había visto en ningún otro acuerdo de paz en el mundo”, aseguró sobre los momentos de los que fue testigo mientras escribía ‘‘Santos, paradojas de la paz y del poder‘.

Libertad de expresión, un derecho amenazado

La experiencia de algunos diarios estadounidenses da luces sobre el camino que podrían recorrer medios que hasta ahora están empezando a llenar sus sitios con iniciativas más innovadoras y mejor elaboradas. Según María Jimena, las lecciones que han puesto en práctica The Guardian y The New York Times, por poner algunos ejemplos, han sido gracias a que entendieron que así como hoy los derechos propios de la democracia están en su mayoría naturalizados, también están constantemente amenazados.

Uno de esos derechos es el de la libertad de expresión. Con la llegada de Donald Trump a la presidencia, los medios entendieron que estar informados era un derecho que los ciudadanos debían exigir. “Los medios en Estados Unidos establecen una relación completamente distinta con la audiencia en la que les dicen que ellos tienen que exigir su derecho a estar informados y exigirle a los medios calidad", explicó.

“Los medios en Estados Unidos establecen una relación completamente distinta con la audiencia en la que les dicen que ellos tienen que exigir su derecho a estar informado y exigirle a los medios calidad", María Jimena Duzán.

Esta es la razón por la que, por ejemplo, el contenido por suscripción ha tenido después de mucho ensayo y error, éxito. La gente, dice, está dispuesta a pagar por una publicación porque sabe que los medios que está consultando le garantizan el estar informada con contenidos de la mejor calidad, con reportería e investigación a profundidad.

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Rechazar el periodismo fletado

Para María Jimena, los periodistas al servicio del poder son más exitosos, adinerados y con mucha más fama. Sin embargo, cree que estos serán los que no sobrevivan a la crisis de los medios. “A los periodistas fletados no les copio, a esos ni les leo sus columnas”, dijo sobre los colegas que no han entendido que la época en la que los medios eran grandes poderes económicos no va a regresar.