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En Chile, las autoridades de ese país decomisaron un importante cargamento de marihuana.
En Chile, las autoridades de ese país decomisaron un importante cargamento de marihuana. - Foto: Armada Chile

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Exclusivo: Cayó la principal estructura de tráfico de marihuana internacional, que sacaba droga desde el Cauca y usaba GPS para hacer seguimiento al cargamento

En la operación participaron autoridades de Colombia, Ecuador y Chile, siete colombianos fueron capturados en el país austral y se les decomisaron cargamentos valorados en seis millones de dólares.

SEMANA conoció en exclusiva detalles de uno de los operativos más grandes de infiltración que hicieron osados agentes encubiertos de la Policía Antinarcóticos, para desmantelar la que consideran la estructura más grande del tráfico de marihuana desde Colombia hasta Chile. Una ruta que hasta el momento no era prioritaria para los narcos, pero que luego de este operativo deja claro que Chile es uno de los grandes destinos del creepy

En el país austral fueron capturadas siete personas, todos colombianos, entre ellos los considerados cabecillas de la estructura.

Todo comenzó por labores de inteligencia que venía desarrollando la unidad encargada del control de tráfico aéreo de la Policía Antinarcóticos a unos sujetos que estaban buscando sacar vía aérea una importante cantidad de marihuana.

Al realizar la investigación, los traficantes determinaron que esa no era la mejor alternativa para mover la cantidad de droga que tenían en mente, pues se trataba de toneladas. Por eso acudieron a viejos y a más seguros métodos, llevarla vía terrestre hasta Chile.

La ruta marítima no era una opción, ya las autoridades internacionales les habían confiscado el año pasado 3.5 toneladas de marihuana. Para lograr hacer seguimiento, la osada unidad antinarcóticos desplegó varios de sus mejores agentes en terreno, el trabajo de campo en este caso era fundamental.

Los investigadores se insertaron en la peligrosa zona del Cauca, en el norte del departamento, donde funcionan los laboratorios de marihuana y cocaína que son controlados por las disidencias de las Farc, que terminaron siendo sus socios principales del criminal negocio.

En terreno, los investigadores recogieron la información de una fuente humana que les indicó que estaba listo para salir un cargamento de 1.5 toneladas de marihuana hacia Chile. La fuente aseguró que ya la ruta estaba comprada, es decir, que el vehículo se podía desplazar sin ningún problema por todo el territorio colombiano, ecuatoriano, peruano y chileno.

Esta logística dimensionaba que la estructura que estaban investigando era un pez gordo y así fue. Los investigadores alertaron a sus pares de Ecuador, Perú y Chile. Las autoridades chilenas ya tenían indicios sobre de qué se trataba, pues el año pasado habían capturado a otros 10 colombianos en su territorio, con 3.5 toneladas de marihuana, que habían sido coordinadas por alias Jimmy, quien fue capturado.

El camión con el cargamento inició su recorrido en el Cauca, siguió hasta Cali, luego hacia Ipiales, Nariño; pasó la frontera hacia Ecuador, Perú y Chile, el destino final donde buscaban poner la marihuana.

Para evitar malos entendidos con el viaje, la estructura implementó una nueva modalidad, que consiste en instalar un GPS en las panelas de marihuana para hacerle seguimiento en tiempo real al estupefaciente.

Mientras tanto, los integrantes de la red se comunicaban por teléfonos satelitales y radioteléfonos. El camión lo mandaron escoltado con otro vehículo al que se le conoce como mosca, este se va adelante y si ve movimientos sospechosos de autoridades alerta a los de atrás para que hagan alguna maniobra y protejan el camión con la carga.

El recorrido hasta Chile duró cerca de 20 días, el camión se movió sin problemas por las carreteras de todos los países por donde hizo la travesía.

Mientras tanto, en Colombia, los integrantes y cabecillas de la red celebraban que todo marchaba bien en sus discotecas ubicadas en Cali, Valle del Cauca, con licor, prepagos y droga, que hacían parte del festín, porque el plan no había podido salir mejor.

Con lo que no contaban los delincuentes es que un oficial de la unidad Antinarcóticos había develado toda la estrategia y operación y estaba haciéndoles creer que no los estaban siguiendo.

En Colombia, el logístico y encargado de que todo saliera bien era alias Javier, en Chile estaban otros colombianos alias Héctor y Edison quienes eran los encargados de recibir el cargamento para distribuirlo en el país austral y sus alrededores.

“La marihuana creepy por su calidad es muy apetecida en estos países”, dijo uno de los investigadores a SEMANA quien contó en detalle la forma como operaban los criminales, el seguimiento que les hicieron durante meses y su caída, que fue articulada con autoridades de otros países de la región.

En Colombia, las autoridades ya sabían que Javier, quien vivía con extravagantes comodidades y lujos, era quien estaba a cargo, preguntaba cómo iba el viaje. El sujeto, para evitar ser rastreado, se movilizaba en camionetas de alta gama que rentaba en empresas de vehículos.

Entraba y salía de sus discotecas con tranquilidad, mostrándose ante la sociedad como un reputado empresario.

En Chile las autoridades de ese país ya contaban con la suficiente información gracias a la cooperación que habían recibido de sus pares colombianos, lograron obtener seguimientos del camión con drones, de los integrantes de la organización y hasta del lugar de acopio de la marihuana.

Sabían que en Chile, en regiones como Antofagasta vivían cinco colombianos que eran el enlace de dicha estructura para recibir y distribuir la droga.

Incluso lograron detectar que esos colombianos habían llevado a Chile la nefasta modalidad de prestador dinero bajo la modalidad de gota a gota, con las violentas prácticas de cobro de esas deudas.

Alias Javier, que estaba en Colombia, viajó a Chile por tierra junto a otras dos personas para unirse a la organización para agilizar la venta de la marihuana en el país austral, necesitaban deshacerse del cargamento lo más pronto posible y recuperar las utilidades, pues en Colombia le habían tenido que pagar un dinero importante a las disidencias de las Farc que delinquen en Cauca para poder mover el cargamento sin problemas.

Con el trabajo de inteligencia recopilado en Colombia y Ecuador y con el material de prueba adjuntado en Chile, las autoridades de ese país prepararon el operativo en contra de la estructura y capturaron a siete colombianos, entre los que estaban Javier, Héctor y Edison.

Entre el primer cargamento de 3.5 toneladas decomisadas el año pasado, y las 1.5 toneladas decomisadas en esta reciente operación, la organización sufrió un golpe a sus finanzas cercanas a los 6 millones de dólares.

Las autoridades en Colombia aseguran que viene una tercera fase en contra de esta estructura, pues consideran que varios de los cargamentos que han caído este año en vías del sur del país son de dicha estructura ilegal, además hay que rastrear sus bienes.