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Exclusivo | “El plan era escopolaminarlo, como con alias Corea”: mercenario que participó en muerte de Romaña

El infiltrado confesó que no fue la primera operación contra la Segunda Marquetalia en la que estuvo y donde cobró una jugosa recompensa.


En 2020, el Gobierno colombiano reportó como un duro golpe a las disidencias de las Farc de la Segunda Marquetalia la captura de Audiel Pinto Calderón, alias Corea, quien era, según las agencias de inteligencia, la mano derecha de Iván Márquez.

La información oficial señaló que el sujeto había sido capturado en Puerto Carreño, Vichada, en donde se había montado todo un operativo de inteligencia para lograr su ubicación y posterior detención. El operativo fue limpio, dijeron en Colombia.

Sobre Corea, dijo en su momento el entonces presidente Iván Duque, se había dado uno de los golpes más duros contra las disidencias de las Farc, al capturar al hombre de confianza de Iván Márquez.

Según el jefe de Estado, el detenido era responsable de homicidios contra líderes sociales y de manejar negocios de narcotráfico para la Segunda Marquetalia.

“Alias Corea o alias Montilla, y con el nombre de Audiel Pinto Calderón, era miembro del Estado Mayor Segunda Marquetalia, estaba detrás del asesinato de líderes sociales, de operaciones de narcotráfico y estaba tratando de fortalecer parte de corredores de droga hasta Venezuela; es mano derecha de alias Iván Márquez y de alias el Paisa. Es un golpe muy importante”, dijo Duque.

Sin embargo, el mercenario que buscó a SEMANA para contar su versión sobre cómo murió Romaña reveló detalles, según él, sobre la verdad del operativo en el que fue capturado alias Corea.

“A Corea le gustaba tomar Coca-Cola, él estaba en Venezuela en el municipio que queda al frente de Puerto Carreño en Vichada, se encontraba en una reunión con narcotraficantes”, reveló el mercenario.

Explicó que Corea pidió que le trajeran una gaseosa y ese fue el momento que aprovecharon para meterle una pastilla con la que lo durmieron. “La gente del Grate, Grupo Antiterrorismo de la Policía, nos pidió que luego de que estuviera dormido lo trajéramos al lado colombiano, ellos no pasaron al territorio venezolano, nosotros sí”, explicó el informante.

Agregó que, con el objetivo dormido y en territorio colombiano, lo ubicaron en una casa, en donde atravesaron una hamaca de lado a lado, llenaron el sitio de latas de cerveza desocupadas, le tomaron varias fotos y los presentaron como si hubiera sido capturado en Colombia en medio de una borrachera.

“Ellos nos dijeron: ‘Ccrucen que les van a entregar el man dormido (Corea), [lo] trajimos del lado colombiano y nos pagaron recompensa, éramos cuatro los que participamos en esa operación, luego reportaron que lo encontraron en Colombia, pero no es verdad, fue en Venezuela”, explicó.

Según este mercenario, tiempo después lo contactaron de nuevo para ejecutar un plan similar, pero en esta ocasión el objetivo era Henry Castellanos, alias Romaña, el temido jefe de las disidencias de las Farc, que se había volado con Iván Márquez para retomar negocios criminales.

De acuerdo con su versión, para llegar, Romaña tuvo que infiltrarse durante más de un año en la Segunda Marquetalia, haciéndose pasar por narcotraficante. “El plan con Romaña era escopilaminarlo y traerlo a Colombia, como pasó en el caso de Corea”, dijo el informante.

Muerte de Romaña

Agregó que, el primero de diciembre de 2021, se ejecutó el operativo clandestino en el que participaron 12 hombres expertos en misiones militares, entre los que, según él, estaban cuatro ciudadanos norteamericanos.

Dijo que hacia las 9:30 a. m. de ese primero de diciembre se dio la acción armada de parte de los comandos que se habían infiltrado en la zona y que tan pronto confirmaron la presencia de Romaña en el punto, donde se iba a dar una transacción de cocaína, fue asesinado.

Frente a los otros de la Segunda Marquetalia, como alias el Paisa, dijo el mercenario que fueron pocos los contactos que tuvo con él en el tiempo que estuvo infiltrado, pero recordó que era un sujeto más abierto a hablar con las personas que Romaña, quien era más reservado y de pocas palabras, que prefería referirse a lo estrictamente necesario.