Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/6/2006 12:00:00 AM

“Gané, porque la ciudadanía estuvo conmigo”

El alcalde Luis Eduardo Garzón salió fortalecido del paro. En entrevista con SEMANA, puso los puntos sobre los íes a los transportadores, al Polo y al Presidente.

“Gané, porque la ciudadanía estuvo conmigo” ‘El paro de transportadores no sólo puso en juego el modelo de ciudad, sino mi cargo’, dijo Lucho Garzón al analizar lo ocurrido esta semana
El alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, empezó la semana pasada en el infierno y la terminó en el cielo. Los transportadores lo desafiaron con un acto de protesta que paralizó la ciudad. El Alcalde, con fama de blando y conciliador, y con hoja de vida de sindicalista, se plantó y manejó la crisis con mano firme. Recibió amplios apoyos, que paradójicamente se sintieron con más fuerza entre la oposición que en el Polo Democrático, su partido. Con una evidente satisfacción por el resultado, Garzón habló con SEMANA sobre el balance del paro, sus relaciones de amor y odio con el presidente Álvaro Uribe y lo que le espera a su futuro político.

SEMANA: ¿No es paradójico que un experto en hacer paros termine elogiado por enfrentar con mano dura el paro de los transportadores?

Luis Eduardo Garzón: Nunca me imaginé que el poder del transporte masivo en Bogotá fuera de esa dimensión. Por eso, cuando dije: "Gobierno o me gobiernan", lo que quería decir es que no tenía otra opción que jugarme el todo por el todo.

SEMANA: ¿Y qué se jugó?

L.E.G.: Estaba en juego incluso mi cargo. Se lo dije al presidente Álvaro Uribe. Si los transportadores ganaban el pulso, me habría quedado con menos gobernabilidad que la del alcalde de una ciudad de hierro.

SEMANA: ¿O sea que usted está convencido de que ganó el pulso?

L.E.G.: Este paro lo iba a ganar el que obtuviera el apoyo de la ciudadanía, y lo gané porque el modelo de la ciudad, el tema ambiental, el orden y la calidad, tuvieron más adeptos que el chantaje. Esto no significa que no se deban estudiar reformas, mejorar las rutas alimentadoras, acabar con la sobreoferta de buses y reorganizar el tranporte colectivo sin ir en detrimento del futuro de TransMilenio. Me estoy dando la pela con el gobierno para lograr que las troncales de la Fase III (carreras décima, séptima y calle 26) tenga la misma infraestructura de las que ya existen, y que no sólo financie la línea de buses sin modificar los demás carriles y el entorno.

SEMANA: ¿Quién ganó y quién perdió con el paro?

L.E.G.: Este no era un problema entre el Alcalde y los transportadores. Era una batalla del ciudadano contra el control y la hegemonía que durante muchos años han tenido los transportadores de la capital.

SEMANA: ¿Y usted qué ganó y qué perdió?

L.E.G.: Míreme a los ojos: estoy tranquilo. Tomé la mejor decisión. Ahora me siento más Alcalde mayor que nunca, pues el título no se gana con una credencial, sino con liderazgo, trabajo y honradez. Perdí unas horas de sueño, nada más.

SEMANA: ¿Y no perdió popularidad?

L.E.G.: No actué pensando en la popularidad. No estaba pensando en 2010 ni en mi futuro. Es la primera vez que la izquierda asume un gobierno, y como tal, vine a cumplir una tarea y a tomar posiciones. Uno no es el que escribe la historia de la ciudad, la historia escribirá sobre lo que uno hizo. Esperemos a ver qué escribe sobre estos días.

SEMANA: ¿Se habría levantado el paro sin la intervención del presidente Uribe?

L.E.G.: El Presidente actuó de manera clara y positiva. Cuando él me dijo el martes: "Las decisiones que usted tome tienen mi apoyo", demostró que aquí no hay agendas fracturadas, sino una política de Estado.

SEMANA: ¿Qué es lo que va a negociar ahora con los transportadores?

L.E.G.: Hay cuatro temas que no negocio: pico y placa ambiental, chatarrización, disminución de la sobreoferta y rutas de buses en las troncales de TransMilenio. En el tema ambiental podemos discutir una gradualidad, porque no sólo el transportador es culpable, sino el Estado, por el diesel que produce. El diálogo debe estar centrado en la forma de democratizar la Fase III, las falencias del servicio y discutir cómo el transporte colectivo puede complementar las rutas alimentadoras de TransMilenio.

SEMANA: ¿Le preocupan los huecos de Bogotá?

L.E.G.: Total. Quiero decir que no los traje yo y que he pavimentado el equivalente a ida y regreso a Pasto. Pero como hay tantos, no se ven los que tapamos, sino los que quedan. Vamos a meterle 500.000 millones de pesos al programa Pico y Pala. El problema es que eso no resuelve nada, y quien venga a la Alcaldía debe decidir cómo financiar la recuperación de la malla vial, que vale 7,2 billones de pesos. La alternativa son los peajes internos.

SEMANA: ¿Y en qué va esa propuesta?

L.E.G.: Al peaje de la futura Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) ya dije que sí, pero los otros, no sé. Tengo suficientes problemas, y como no voy para reelección, le tocará al que venga echar ese cuento.

SEMANA: ¿No es absurdo que lo apoyaron los partidos de oposición y no el Polo?

L.E.G.: Es triste. Sé que Carlos Gaviria llamó al secretario general de la Alcaldía y Patricia Lara nos respaldó, pero no quiero meterme en discusiones políticas. En el Polo hay varios sectores, pero uno de ellos sabe lo que es gobernar. Antonio Navarro, por ejemplo, me apoyó. Yo antes también echaba mucha carreta cuando estaba por fuera del gobierno. Decía abajo todo. Dije incluso, en la campaña presidencial, que la deuda externa de Bogotá no había que pagarla, hoy pienso lo contrario.

SEMANA: ¿Cómo quedan sus relaciones con el Polo?

L.E.G.: Le pido al Polo Democrático Alternativo (PDA) que diga de una vez por todas qué piensa de este gobierno de Bogotá. Durante el paro, el presidente del Polo salió a decir que me apoyaba como persona. Eso tampoco es así, porque yo no estaba enfermo ni convaleciente. Quiero que me digan si en los grandes momentos hay institucionalidad de un partido o no. Uno no entiende cómo Germán Vargas Lleras, Juan Manuel Santos y Carlos Holguín respaldaron las acciones en nombre de sus partidos, y no a título personal, como si se tratara de un sentido pésame.

SEMANA: ¿No le preocupa esa división dentro del PDA?

L.E.G.: Suficientes líos tengo con las troncales de Bogotá para meterme en las troncales de la izquierda, en las que cada uno tiene su propio TransMilenio. A mí me eligieron para hacer bien la tarea, y eso es lo que estoy haciendo.

SEMANA: ¿En el futuro habrá Polo o Luchismo Democrático?

L.E.G.: Habrá Guantanamera. La lucha hoy no es por el socialismo, es por la democracia. Tiene que haber un espacio donde liberales y conservadores democráticos, sectores de izquierda y muchos más quieran sumarse a un proyecto amplio, democrático. A lo que no le juego es a algo que sea excluyente, sectario, panfletario e incluso reaccionario a los cambios. Si Gaviria, como se ve, va a ser el hombre referente, todos vamos a cargarle la maleta.

SEMANA: ¿Que tan cierto es que la Alcaldía de Bogotá es el mejor trampolín para ser Presidente de Colombia?

L.E.G.: Es una mentira enorme. Los que quedaron registrados como no muy buenos alcaldes fueron presidentes, como Virgilio Barco o Andrés Pastrana, mientras que los buenos alcaldes no han podido ser presidentes.

SEMANA: Uribe y usted qué son al fin: ¿aliados o competidores?

L.E.G.: Aunque tenemos una agenda diferente, hemos podido tener un diálogo directo, franco. Él ha apoyado temas de Bogotá y a su vez yo también lo he hecho con algunas iniciativas del gobierno.

SEMANA: ¿Qué los distancia?

L.E.G.: El aeropuerto El Dorado, las nuevas troncales de TransMilenio, cerros orientales, Villa Adelaida y un nuevo decreto que piensan sacar de cargas y beneficios.

SEMANA: ¿Las diferencias más grandes están en el aeropuerto?

L.E.G.: La concesión de El Dorado tiene muchos debates y no voy a meterme, porque no me corresponde. El punto es que tenemos que construir el mejor aeropuerto de la región, pues estamos peleando con Panamá y Caracas, y si el Estado nos da un aeropuertico, quedará en riesgo el futuro de la ciudad.

SEMANA: ¿Entendió el Presidente cuando usted le dijo que no quería una 'pichurria' de aeropuerto?

L.E.G.: Como para él todo es en diminutivo, como cositica, aeropuertico... yo le dije pichurria, que es un sinónimo de un aeropuerto chiquititititico. Vamos a crear una mesa de trabajo para discutir todos los temas. Tocó como los transportadores: pedir una mesa para discutir, eso sí, sin paro. Yo ya hice bastantes en la vida como para hacer otro, y ahora me los hacen es a mí. Como él está ocupado en la campaña, ya le tenemos una propuesta para que la Empresa de Renovación Urbana se pueda convertir, con la ayuda del gobierno, en el motor de transformación que requiere toda la zona del aeropuerto.

SEMANA: ¿Otro tema que los ha dividido es el desarme?

L.E.G.: La propuesta es hacer un referendo. El Presidente dice que está de acuerdo con la consulta, pero no con el desarme. A mí me preocupan los ejércitos privados. El 70 por ciento de los homicidios en Bogotá se hacen con armas de fuego, y eso hay que pararlo. Por eso, haremos un desarme de uno a tres meses, para ver qué pasa.

SEMANA: ¿Está contento con la situación de seguridad?

L.E.G.: Pleno. Ya estamos viendo los resultados. Sólo Santiago de Chile y Buenos Aires nos superan en tasa de homicidio. A mí me habían visto dar comida, ir a colegios, ayudar a los pobres, pero eso no significa que ser buenón quiera decir que soy ... Por eso, he trabajado con carácter el tema de seguridad.

SEMANA: ¿Qué tan ciertas son las amenazas contra su vida?

L.E.G.: Aunque hay muchos rumores, son evidentes.

SEMANA: ¿Es cierto que va a tumbar casas de ricos y pobres en los cerros orientales?

L.E.G.: Estamos revisando todas las licencias. Las que son legales, pues se quedarán donde están. Los que tuvieron licencias condicionadas, podrán ser reversadas, y los que no tienen licencias, tendrán que irse, como unas casas de 1.700 millones de pesos para arriba, estrato 58, que no tienen licencia ni nada y que pensaron que los cerros eran para hacer casas campestres.

SEMANA: ¿Cómo hacer para que los medios y los bogotanos vean lo que Lucho está haciendo en el sur?

L.E.G.: No quiero ser lambón, pero las revistas de opinión son cada vez más necesarias en el país. Los periódicos son muy generales y a la televisión se la comió la trivialización. Yo gobierno para todos, desde el estrato 0 hasta el 19, y estos últimos ojalá entiendan que lo que estamos haciendo es para todos. Pero eso sí, hay un sector que ni con una transfusión 'espermetazoidal', es decir, volviendo a nacer, van a cambiar. ¡Qué egoísmo y que preocupación por sus intereses! Sólo cuando salen a Anapoima se dan cuenta de que hay sur y que hay pobres.

SEMANA: ¿Cómo cerrar esa brecha que hay entre norte y sur?

L.E.G.: Los del norte lo miran a uno como celador, para que no les deje llegar ni los pobres ni la basura ni nada. Mientras eso esté garantizado, dicen que uno gobierna bien. Esas personas van a tener que entender que si no ayudan, por mucho que uno sea un frente de contención, se va a venir el sur. Pero debo decir que están ayudando. Nunca había visto un pago de tributación como el que hemos visto, que creció 17 por ciento en el último año. Deben entender que la solidaridad no es sólo pagar impuestos, como dijo un entrevistado en esta revista en días pasados, sino ayudar a resolver otros problemas graves del país.

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1898

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.