Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/28/1998 12:00:00 AM

LA LEY DEL EMBUDO

La ley del embudoEsta semana el Senado define la suerte de cerca de 5.000 entidades del Estado con bajos niveles de eficiencia.

LA LEY DEL EMBUDO, Sección Nación, edición 865, Dec 28 1998 LA LEY DEL EMBUDO
A mediados de septiembre un hombre ingresó a la oficina del ministro del Interior, Néstor Humberto Martínez, y le dijo algo que lo dejó bastante sorprendido. "Yo soy el gerente de Corpourabá, una entidad que no aparece en el organigrama general del Estado pero que, sin embargo, tiene asignación presupuestal del Ministerio de Hacienda". La sorpresa del Ministro fue mayor cuando constató que Corpourabá no es la única entidad oficial que no figura en todo el organigrama del Estado. Son centenares. Tantas que el propio Martínez debió reconocer ante el Congreso de la República que "uno de los problemas fundamentales de la organización administrativa es que nadie sabe en Colombia cuántas entidades públicas existen". En efecto, Colombia es el único país del mundo donde abunda cantidad inimaginable de ministerios, viceministerios, unidades administrativas especiales, departamentos administrativos, superintendencias, direcciones generales y demás entes burocráticos que, en palabras del ponente del proyecto, el senador conservador Luis Humberto Gómez Gallo, "convirtieron al Estado colombiano en un gigante amorfo imposible de administrar eficazmente". Lo curioso es que ese crecimiento se disparó luego de la reforma política de 1991, que buscaba justamente lo contrario, es decir, reducir el tamaño del Estado. Solo para citar un caso, entre 1994 y 1997 los cargos directivos en lo que tiene que ver con entidades del Estado pasaron de 1.322 a 2.141, según informes de organismos de control. Y los asesores en las mismas entidades pasaron de 1.030 a 2.439.Un informe de la Contraloría General indica que el funcionamiento de esos cuerpos burocráticos le significó al Estado en 1994 cerca de 1,2 billones de pesos y en 1997 la cifra ascendió a 2,4 billones. La suerte de muchas de esas entidades _calculadas en más de 5.000_ se definirá esta semana cuando la plenaria del Senado apruebe el proyecto de Gómez Gallo, que tiene que ver con la reglamentación de la función pública y, por consiguiente, con la reducción del tamaño del Estado para hacerlo más eficiente. El proyecto le otorga funciones extraordinarias al Presidente de la República para que suprima, fusione, reestructure o transforme entidades de la rama ejecutiva. Algunas de ellas serán modernizadas y otras liquidadas.Aunque el proyecto ha sido calificado por los opositores como 'neoliberal', lo cierto es que de su aprobación depende en buena parte el éxito de la reforma tributaria. Está demostrado que una de las maneras de reducir el déficit fiscal es disminuyendo al máximo el gasto público. Ese es el reto que espera esta semana al gobierno de Andrés Pastrana y a la plenaria del Senado.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com