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| 5/28/1990 12:00:00 AM

LA VARITA MAGICA

¿Que tanto puede servir la Constituyente frente al narcotrafico y la guerrilla?.

LA VARITA MAGICA LA VARITA MAGICA
Pocas veces en la historia del pais tanta gente, tantos sectores politicos y de opinion se habian mostrado tan de acuerdo en algo. El milagro lo ha hecho una pareja de palabras con sabor a varita magica: Asamblea Constituyente. En menos de dos semanas, cuatro candidatos a la Presidencia--uno de ellos asesinado el jueves--y, segun las encuestas de opinion, alrededor del 80% de los colombianos se alineo en el mismo bando para respaldar la convocatoria de una Constituyente por medio de una papeleta que los electores deberan votar el 27 de mayo. Si el 51% de los votantes dice si a la iniciativa, el proximo gobierno quedara comprometido a sacar adelante la idea. Como muestra concluyente del ambiente de luna de miel que parece reinar alrededor del asunto, el compromiso determina que los mecanismos y el contenido de la Constituyente deberan ser aprobados por el 75% de las fuerzas electorales que se manifiesten en las elecciones presidenciales. Esta formula tiene por objeto saltar el obstaculo representado en el articulo 218 de la Constitución, segun el cual esta solo puede ser reformada a traves del Congreso, en dos vueltas legislativas consecutivas.
El reiterado fracaso de este mecanismo en los tres ultimos intentos que se han hecho para reformar la Carta ha llevado a la gente a encontrarle un gran encanto al mecanismo extraconstitucional de la Constituyente.
Varios ex presidentes y algunos ilustres juristas han expresado sus dudas y temores frente a esta posibilidad que, segun ellos, puede implicar que se allane el camino a las dictaduras.
Pero todas esas dudas y temores se han visto desbordados por una realidad que parece estar pidiendo a gritos no solo un cambio, sino que este sea rapido. La gente no quiere un golpe de estado de generales, pero si un golpecito de estado juridico, que es exactamente lo que ven en la Constituyente.

El respaldo de la opinion publica a este procedimiento, recogido por las encuestas y que tantos titulares, editoriales y columnas produjo la semana pasada, no debe sorprender a nadie. Las circunstancias dramaticas que vive el pais estan caracterizadas, entre otras cosas, por dos elementos que han calado hondo entre la gente.
El primero es la idea de que la situacion tiene que cambiar, lo que determina un ambiente muy favorable a la iniciativa de una reforma. El segundo, la conviccion--para algunos injusta--de que el Congreso no solo es incapaz de sacar adelante la reforma, sino de que ha estado dedicado a torpedearla. Debido a lo anterior, resulta obvio que mas de tres cuartas partes de los encuestados se expresen a favor de la iniciativa. Sin embargo, esto refleja mas el estado de animo del electorado, que la viabilidad de la formula. Someter a voto popular un proceso que combine la reforma de la Constitucion y la exclusion del Congreso, es equivalente a preguntarle a la gente si quiere que le bajen los impuestos y a la vez le mejoren los servicios. No es posible oponerse, pero esto no quiere decir que se pueda hacer. Lo mismo pasa con la Constituyente y, por tanto, no hay que pensar que su anticipado apoyo en las elecciones del 27 de mayo signifique que este solucionado el problema.

Asi, pues, los que estan entusiasmados ahora con la convocatoria de la Constituyente no estan teniendo en cuenta que su aprobacion en la papeleta del 27 no dirime ninguno de los dos grandes problemas que plantea la iniciativa: composicion y contenido.
En cuanto a lo primero se puede anticipar, sin embargo, que habra mas participación del Congreso de la que anhelan los puristas. En primer lugar, el texto acordado para la papeleta veladamente asi lo indica, al referirse a una Constituyente en la que tendran representacion las fuerzas políticas, sociales y regionales. Curiosamente, en esta frase esta mas metido el Congreso a traves de la palabra regionales, que de la palabra politicas, pues fuerzas politicas puede habe muchas, pero solo los congresista pueden reclamarse representantes de una region. Por otro lado, la integracion seria una combinacion de escogidos a dedo y elegidos popularmente.
Y en esto ultimo los unicos que saber hacer elecciones en Colombia son los congresistas. Como presumiblemente se establecera una incompatibilidad entre ser parlamentario y ser constituyente, los elegidos pueden no ser ellos, pero ser designados por ellos y apoyados por sus maquinarias. Ademas, si se tiene en cuenta que todo este proceso va a ser manejado por Cesar Gaviria, no hay que olvidar que este hombre no es en lo minimo un enemigo del Congreso, sino un hombre realista que sabe que el proceso de reforma no se puede llevar a cabo ni a espaldas ni contra el Congreso. Por tanto, aunque en este no sea donde se decida la reforma, lo seguro es que en el proceso habra mucha representacion del Parlamento, y que asi debe ser.

En cuanto al temario, nadie sabe exactamente cual va a ser. Lo unico seguro es que los dos temas centrales seran la reforma del Congreso y la de la justicia, por ser estos en los cuales se han centrado los esfuerzos en los tres ultimos y fallidos intentos de reforma. Lo demas sera una lluvia de propuestas que incluiran lo divino y lo humano, y sobre las cuales sera muy dificil ponerse de acuerdo.


PERO ¿PARA QUE?
Sin embargo, tantas expectativas puestas en este proceso pueden resultar tan peligrosas como que el mismo se frustre. "Con eso hay que tener mucho cuidado--le dijo a SEMANA un senador liberal--, pues hay que evitar que la gente espere de la Constituyente mas de lo que puede dar".

Colombia tiene tres grandes problemas: uno estructural y dos coyunturales. El estructural es la pobreza. Los coyunturales, la guerrilla y el narcotrafico. Mas importante que todos los vericuetos juridicos de la Constituyente es tratar de determinar que incidencia podria tener en eliminar o cuando menos aliviar estos tres males.

En cuanto a la pobreza, que es el mas grave, poco se puede esperar. Los problemas estructurales de la economia y la sociedad colombianas pueden ser atribuibles a todo, menos a la actual Constitucion. De por si esta es bastante progresista y lo que ha faltado son recursos para poner en practica sus disposiciones vigentes.
Desde 1936, la educacion primaria es obligatoria y gratuita, pero como esto no ha podido ser financiado hasta la fecha, no se ha cumplido. Asi, tambien, hay numerosas normas sobre reforma agraria y urbana que no han podido ser aplicadas o por falta de plata o por falta de voluntad politica.
En fin, la mejor de las constituciones del mundo es incapaz de garantizar que no haya pobreza.

En cuanto a los dos problemas estructurales, tampoco hay lugar para un exceso de optimismo. Tal vez se puede esperar mas en lo que se refiere a la guerrilla, ya que la Constituyente podria solucionar la falta de canales y garantias de oposicion real legal que en cierta forma, y a partir del Frente Nacional, llevaron a los inconformes al monte. La camisa de fuerza bipartidista y su prolongacion a traves del articulo 120 convencieron a muchos de que si no eran liberales o conservadores, tenian que echar plomo, que fue precisamente lo que se pusieron a hacer. Ahora que el comunismo se esta desintegrando en todo el mundo y que los triunfos revolucionarios son mas utopicos que nunca, tiene mucho sentido abrir nuevos espacios politicos para que todas esas fuerzas que fracasaron en el monte puedan bajar a la ciudad a jugar un papel dentro del sistema. Ese era el sentido de los experimentos de la Union Patriotica y el M-19, y lamentablemente los asesinatos de sus dos candidatos, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro, representan un retroceso enorme y hacen que en este punto el reto de la Constituyente sea aun mayor. Porque si bien la solucion a la pobreza poco tiene que ver con la Constitucion, el acceso al poder politico si. Y la determinacion de ampliar las posibilidades de ese acceso es una de las grandes prioridades del pais y depende en altisimo grado de la Constituyente.

Respecto al narcotrafico, el alcance de la Constituyente es muy corto. Esencialmente se trata de un problema de oferta y demanda en donde mientras exista el nivel de demanda internacional que hoy hay, no existe articulo constitucional de Colombia ni de ninguna parte del mundo que pueda impedir que haya oferta.
Quizas la unica enmienda constitucional que podria solucionar el problema seria una de los Estados Unidos que legalizara el negocio. Pero a Colombia mas que el narcotrafico lo que la afecta es el narcoterrorismo, y frente a este mas que leyes lo que se necesita es eficacia y competencia de parte de las autoridades encargadas del orden publico.

En lo que si existe una relacion indirecta entre la Constituyente y el narcotrafico, o mas aun, el narcoterrorismo, es en lo que se refiere a la reforma de la justicia. La ola demencial de violencia que esta viviendo Colombia tiene su origen en la guerra a muerte contra la extradicion, que Pablo Escobar y su gente estan librando. Y a la extradicion se llego porque se desintegro la administracion de justicia en el pais y se llego a la impunidad casi total. Rehacer la justicia es la unica premisa sobre la cual podria eliminarse la extradicion, y con ella si no el narcotrafico, por lo menos el narcoterrorismo. Pero todo esto es a muy largo plazo, pues no solo se requiere que se dicte la nueva Constitucion, sino que se generen los recursos y una nueva mentalidad de la ciudadania, lo cual es un proceso lento y gradual. A largo plazo, por tanto, hay una esperanza. Pero la pregunta es si con asesinato mensual de candidato y carro-bomba quincenal, el pais puede esperar un largo plazo.
Por esto, aunque la reforma a la justicia es indispensable, la solucion al problema del narcoterrorismo no puede depender exclusivamente de ella.

Entonces, no hay que ilusionarse demasiado con la Constituyente. Sin embargo, hay que hacerla. No porque sea salvadora, sino porque es necesaria. El pais va demasiado mal y cada vez esta peor. Hay que darle muestras a la opinion publica de que si bien no todo puede cambiar, algo si puede hacerlo. Lo menos que puede producir la Constituyente es un poco de esperanza para el pueblo colombiano. Y en estos dias, un poco de esperanza puede ser mucho.





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