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| 10/6/2007 12:00:00 AM

Liberales en apuros

El Partido dirigido por el expresidente César Gaviria aspira a llegar al poder en 2010. En estas elecciones se juega su suerte, y no la tiene fácil.

Liberales en apuros La estrategia liberal incluye la salida a la plaza pública de César Gaviria, director nacional del partido. En Barranquilla, el mes pasado consiguió darle fuerza a la candidatura de Eduardo Verano a la gobernación del Atlántico. Y así seguirá por todo el país
Las elecciones locales han sido el mejor escenario para el Partido Liberal. Incluso en los últimos años, cuando han surgido nuevas fuerzas y movimientos, la tradición liberal ha sobrevivido en decenas de municipios. El actual director nacional, César Gaviria, le ha apostado a que el próximo 28 de octubre podría volver a hacer valer este activo. Ya que los comicios de alcaldes y gobernadores podrían ser un primer cimiento para construir una candidatura presidencial sólida para 2010.

La apuesta, sin embargo, no ha resultado fácil. Han aparecido muchos obstáculos en el camino. El más reciente salió a flote esta semana en la campaña en Bogotá, cuando un grupo del directorio capitalino sacó las uñas, se rebeló y anunció voto por el candidato del Polo Democrático, Samuel Moreno, negándose a seguir la decisión oficial de apoyar la candidatura independiente y pluripartidista de Enrique Peñalosa. Una consecuencia directa de la debilidad mostrada por el partido al no tener un candidato propio al segundo cargo más importante del país.

La 'indisciplina' en Bogotá, que se mandó a investigar por los tribunales internos del partido, se ha presentado también en otros lugares del país. Y aunque estas pequeñas 'asonadas' no le quitan las posibilidades de alcanzar, según cálculos del mismo partido, unas 13 gobernaciones y unas 15 capitales de departamento, dejan el sabor de que a los liberales les queda por delante un duro y arduo trabajo de consolidación con miras a la campaña presidencial de 2010. Que es el objetivo inmediato.

En ese contexto, el Partido Liberal se convierte en toda una incógnita. La situación en el último cuatrienio cambió radicalmente para esa colectividad. Pasó de 3.514.779 votos en las presidenciales de 2002, a 1.404.235 en las de 2006. De 29 senadores a 18, de 59 representantes a la Cámara a 35. En la mitaca de 2003 obtuvo 13 gobernadores, 124 diputados, 228 alcaldes y 2.777 concejales.

Incorporada la disminución en el Congreso y el descalabro en las presidenciales, ¿cómo garantizar mantener un cuota parte interesante en la torta regional para ser una opción válida en 2010?

Han centrado la estrategia en cuatro frentes especiales. Las facultades a Gaviria para dirigir la concesión de avales, aprobar coaliciones y orientar la campaña mediática. El ex presidente aceptó el reto y, no exento de crítica, abandera una campaña dirigida a mantener el partido entre el centro y la izquierda.

Con ese pragmatismo, Gaviria construyó la segunda estrategia, que fue la de presentar candidatos sin malas referencias, que le garantizaran seguridad y que representaran una opción ganadora o, al menos, la de ser dignos competidores.

El liberalismo ha querido tener una amplia cobertura regional. Presentó 22 candidatos a gobernadores, uno menos que el Polo. Fue el partido que más candidatos avaló para las asambleas, concejos, alcaldías y juntas administradoras locales,. con un total de 11.839 aspirantes en todo el país, el doble de los candidatos que inscribió el Polo y 3.525 candidatos más que los de La U.

Aspira al 61 por ciento de las alcaldías del país, a tener concejales en el 82 por ciento de los municipios de Colombia y diputados en todos los departamentos.

¿Lo logrará? Gaviria está optimista. Cuenta con el valor y significado de la 'L' liberal y apela al sentimiento rojo que aún existe entre el pueblo colombiano. Aun así, el liberalismo ya no despierta la pasión de otras épocas y compite con la que suscitan, en cambio, el uribismo y el Polo. Y por eso, tiene el reto de renovar sus figuras, su imagen y su discurso.

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