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Los fallos de la Corte han dejado claros algunos puntos relacionados con el alza de ese impuesto. - Foto: Dinero

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Los fallos que le pusieron límites al aumento del IVA en la canasta familiar

Algunas de las discusiones más intensas que se han dado en la Corte Constitucional en materia económica han sido las relacionadas con el tema que hoy revive el ministro de Hacienda. Estos son los puntos clave de esta discusión.

Gravar con IVA los productos de la canasta familiar no es una propuesta nueva. Ya se había hecho en el pasado, pero no superó el examen de la Corte Constitucional. En 2003, con un fallo del magistrado Manuel José Cepeda, ese tribunal tumbó el intento del gobierno de aquel entonces de gravar los productos de la canasta familiar en general.

Sin embargo, posteriormente se han dictado otras decisiones, que plantean reglas diferentes sobre si sería viable o no gravar la canasta familiar. 

Este jueves, el debate volvió a quedar planteado, con una polémica propuesta del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien planteó la posibilidad de que toda la canasta familiar quede gravada con el impuesto. Carrasquilla propuso además, un mecanismo de devolución del IVA a los colombianos con menos ingresos. El anuncio fue realizado en el marco de la Convención de Asobancaria en Cartagena, la reunión anual de los banqueros del país en la que el ministro se encontraba socializando los detalles principales de la reforma tributaria en el nuevo gobierno.

En contexto: IVA para toda la canasta familiar, plantea el ministro de Hacienda

De acuerdo con el ministro, un estudio del profesor Moller de 2013, que tiene como base la encuesta de consumo de los hogares colombianos, muestra que los más pobres del país se ahorran tan solo 18.000 pesos por cuenta de la exención del IVA sobre la canasta básica, mientras que los hogares de los ingresos más altos se ahorran hasta 278.000 pesos. Así que Carrasquilla explicó que en la realidad son los colombianos de mayores ingresos quienes se están ahorrando los descuentos de la tributación del IVA, siendo otra fuente de desigualdad del estatuto tributario.

Aunque la idea ha tenido el rechazo incluso de representantes del Centro Democrático, partido de gobierno, no es la primera vez que surge esta idea. El mismo Carrasquilla lo había propuesto, sin éxito, en el 2006 cuando era ministro del gobierno Uribe. En su momento la iniciativa no prosperó pero hay varias razones que explicarían por qué, si bien políticamente la propuesta podría no tener mucho futuro, por lo menos jurídicamente podría correr una suerte distinta.

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La reforma tributaria del 2012 gravó con un impuesto del 5 por ciento algunos productos de la canasta familiar, como el café, el trigo, la avena, la harina, las pastas. Pese a que, en el pasado, la Corte había tumbado este impuesto en otros productos, en esta ocasión los dejó en firme ¿por qué? El alto tribunal consideró que este tipo de impuestos -como el IVA en la canasta familiar- debe ser progresivo, equitativo, eficiente, justo y solidario. Por ello establece tres reglas básicas:

1. No se puede desconocer el mínimo vital: Para la corte, el Congreso no puede introducir reformas tributarias cuyas consecuencias impliquen afectar la satisfacción de necesidades básicas: alimentarse, asearse, contar con educación, salud, vivienda y trabajo dignos.

2. Progresividad: En cualquier análisis constitucional que se haga sobre el particular, el juez examinará si el sistema tributario, una vez se incluya el impuesto, resultará afectado en cuanto a su "progresividad sistémica”.

3. Instrumento fiscal razonable: El alto tribunal no prohibe de forma absoluta y sin excepciones estos tributos, bajo la idea de que sean regresivos. Ello, podría reducir el repertorio de fuentes legítimas que aportan recursos al erario. Lo que la Constitución permite -dice la corte- es que estos tributos se complementen técnicamente.

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Escuche el análisis de la directora de Semana.com, Cristina Castro, con Lariza Pizano, editora política y Carlos Bogotá, periodista económico de la revista.

Escucha"Aumento del IVA en la canasta familiar: ¿Por qué sí y por qué no?" en Spreaker.

Estos análisis, la corte los usó en el año 2014, cuando en una sentencia proyectada por la magistrada María Victoria Calle, se dejó en firme este cobro en algunos productos. En este momento, la corte no gravó la totalidad de los bienes de primera necesidad, sino solo algunos de ellos, mientras que buena parte de los mismos se encuentra exenta. De manera, que el alto tribunal encontró que no se advierte que se incluyan bienes insustituibles por otros.

La corte concluyó en su momento que la disposición no vulneró el principio de progresividad debido a que, entre otras cosas, la norma no grava todos los bienes de primera necesidad, además deja exentos o excluidos del impuesto un grupo amplio de bienes con los cuales puede conformarse una canasta suficiente para satisfacer las necesidades básicas; porque detalla los bienes gravados con la tarifa del 5% del IVA y por que establece una devolución parcial del importe pagado en virtud del impuesto.

Los que están exentos de IVA hoy son agua, carnes, lacteos, verduras, frutas, pero igualmente bienes destinados al mejoramiento de la salud como las vitaminas, antibióticos y artículos médicos. Para la corte, haber tomado esta decisión parcial por parte del Congreso va a tono con el principio de progresividad porque no grava todos los bienes de primera necesidad y deja excluidos del impuesto un grupo amplio de los mismos. 

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La Corte, en la sentencia C-776 de 2003, como antes se anotó, declaró en su momento inexequible una reforma de gran envergadura a este mismo tipo impositivo: en ese momento lo que la corte dijo era que introducía un gravamen indiscriminado; es decir, sin fijar un listado en el cual se detallaran de manera precisa; también este principio de igualdad se ve seriamente erosionado cuando el ordenamiento tributario no garantiza un nivel mínimo de certeza, no solo porque no todos los contribuyentes pueden arreglar con la misma exactitud y orden sus negocios y asuntos, sino además porque la falta de precisión puede aparejar como efecto una aplicación diferente de las normas, por parte de la administración tributaria, en casos materialmente semejantes.

Una reforma que imponga gravámenes indiscriminados es contraria a los principios de equidad, progresividad y justicia, precisamente por las implicaciones que tiene para la materialización, en el ámbito tributario, del derecho a la igualdad. Esto será lo que tendrá que examinarse de la propuesta que presente formalmente el ministro de Hacienda. Del cumplimiento de estas condiciones depende que se establezca el alcance de la reforma tributaria que pretende.