violencia de género

Mujer sobrevivió luego de que su exnovio la lanzara de un noveno piso

Los hechos ocurrieron en Envigado a mediados de 2019 y el presunto agresor se encuentra tras las rejas esperando una determinación de la justicia.


Una psicóloga de 28 años que vivía en Envigado, sur del valle de Aburrá, con su exnovio, fue víctima de una brutal agresión cuando el sujeto al parecer la arrojó desde el balcón del apartamento que compartían, causándole múltiples fracturas y llevándola al borde de la muerte.

Se trata de Pamela Lorduy Marín, quien relata que los hechos ocurrieron en la mañana del domingo 9 de junio del año 2019. De ese día, solo recuerda una fuerte discusión con el hombre y que le escribió un mensaje a su mejor amiga, comentándole su urgencia por irse de ese lugar.

Pamela vivía en al apartamento 907 de un conjunto residencial ubicado en el barrio Las Cometas. Los vecinos recuerdan que hubo una fuerte discusión entre la pareja y luego se escuchó un golpe seco.

Presuntamente, el sujeto la arrojó al vacío desde una altura superior a los 27 metros. Un vecino del edificio, Juan Carlos Gerardino, quien trabaja como bombero, se asomó al escuchar el golpe y vio a la mujer tendida en el piso.

De inmediato bajó a ayudarla y al mirar hacia arriba vio a un hombre hablando por celular. Juan Carlos pensó que estaría llamando a la línea de emergencias, pero no hay registro de que el presunto agresor se comunicara con el 123, según el diario El Tiempo.

Al parecer, el hombre hizo una llamada a las 9:40 de la mañana a la madre de Pamela para decirle simplemente: “Venga por su hija que se tiró del balcón”.

15 días antes de la agresión, Pamela había decidido irse de allí pues las peleas eran constantes e incluso su expareja ya había atentado contra la vida de su mascota al tirarla del mismo balcón.

“A los bomberos de Envigado les debo mi vida. Les debo las piernas, porque ellos me cuidaron demasiado mi columna y espalda. Si hoy en día camino fue por el buen manejo que ellos me dieron”, relata la mujer.

Fue entonces cuando su madre recibió una segunda llamada; personal de salud le indicaba que llevarían a su hija a la clínica Las Vegas, en el sur de Medellín.

Los hechos ocurrieron a mediados de 2019 en Envigado, Antioquia.
Los hechos ocurrieron a mediados de 2019 en Envigado, Antioquia. - Foto: Diego Zuluaga

Su situación era crítica, había sufrido varias fracturas en su cuerpo y en primer lugar los médicos debían realizar una operación porque su tobillo fracturado le estaba presionando una arteria que no permitía estabilizarla.

Su madre firmó un consentimiento y así empezó la primera de más de 20 cirugías. Pamela tubo fracturas en la tibia, el peroné, el calcanio, el tobillo, tres costillas, cuatro vértebras, la pelvis se partió en seis partes, el sacro se explotó y el húmero se partió.

Además, también se le enterró un tronco de guadua que le atravesó una pierna. El golpe, al parecer, amortiguó su caída.

Pamela no despertó sino hasta las 3:00 de la mañana del siguiente día, el lunes 10 de junio de 2019. “Me desperté intubada y como tenía sondas y tubos a pulmón, estaba amarrada porque yo intentaba inconscientemente quitármelos. Estaba muy sedada. Cuando ya volví a estar consciente, porque me bajaron el medicamento, recuerdo ver a mi hermano. Yo le intentaba decir que quería moverme, pero estaba amarrada”, contó la joven.

Su recuperación fue difícil y varios expertos le llegaron a decir que no volvería a caminar. Pamela recuerda que le decían que “muy seguramente sí” lo volvería a hacer, porque tenía sensibilidad en las piernas, pero al sufrir múltiples fracturas las posibilidades parecían escasas.

“Para pararme me decían vas a demorarte por ahí 6 o 7 meses, todo ese tiempo en cama”, recuerda, pero contra todo pronóstico, la mujer se levantó de la cama dos meses y medio después de su caída, tras cinco meses y medio de hospitalización, internada en dos clínicas y recibiendo tratamiento en su casa.

Dos semanas después del hecho, Pamela le preguntó a su mamá que había pasado pues no recordaba con exactitud la agresión. “Ese tipo la tiró del noveno piso”, le respondió.

“Yo no recuerdo, pero ella me dice que yo lo único que hice fue cerrar los ojos y llorar. Jamás volví a preguntar por él”, narra con dolor.

A la par de su recuperación, inició un proceso judicial para llevar tras las rejas a su presunto agresor, quien 20 días después fue capturado por autoridades.

El abogado de Pamela contó que al hombre le legalizaron su captura y le dictaron medida de aseguramiento carcelario pues representaba un peligro para la víctima. Le imputaron cargos por tentativa de feminicidio agravado y este año se conocerá la decisión judicial.

“Mi mensaje a las mujeres siempre es: a la más mínima señal de daño, a la más mínima señal de agresividad, incluso los chistes que no se deben contar, andate. Que es mejor que estés sana y completa en tu casa, empeliculada y loca, a que estés en una clínica debatiéndote entre la vida y la muerte porque no le hiciste caso a ese pálpito”, fue la recomendación de Pamela.