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| 2/18/2017 12:00:00 AM

Las pérdidas de la chatarrización

El gobierno se la juega con una nueva fórmula para que el proceso de chatarrización logre por fin su objetivo de reducir la sobreoferta y modernizar el parque automotor. Hasta ahora ha sido un absoluto fracaso. ¿Esta vez funcionará?

Nueva fórmula del Gobierno para la chatarrización Dirigentes del sector del transporte han desmentido las versiones de algunos camioneros que anuncian un próximo paro. Foto: León Darío Peláez

La política de desintegración de vehículos de carga pesada, más conocida como chatarrización, solo ha dejado dolores de cabeza. Cuando no es el punto neurálgico en la negociación de un paro camionero, resulta ser un nuevo escándalo de mafias, como denunció la semana pasada la Fiscalía al capturar a varias personas involucradas en el llamado cartel de la chatarrización.

Este proceso, llamado técnicamente 1 a 1, existe con el propósito de equilibrar la oferta y la demanda de vehículos de carga pesada y modernizar el parque automotor. La fórmula, concebida hace más de 10 años, cobija los camiones de más de 25 años con capacidad de carga superior a 10,5 toneladas.

A pesar de las buenas intenciones del programa, a lo largo de los años se han presentado irregularidades y hasta conductas delictivas, lo que ha ocasionado que, al contrario de lo buscado, se haya generado una sobreoferta de vehículos sin que se haya avanzado en la modernización.

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Aunque entre 2005 y 2016 se desintegraron casi 30.000 vehículos, esto no ha resuelto el desequilibrio del que se quejan los camioneros por el excesivo número de camiones para la carga que mueve el país. No hay que olvidar que el boom petrolero estimuló la entrada de vehículos que, tras la crisis del crudo, quedaron sobrando. En los tiempos de auge de los hidrocarburos se estima que, en un solo año, ingresaron hasta 3.000 nuevas unidades.

No es fácil cuantificar la sobreoferta de vehículos de carga. Los cálculos moderados indican que asciende a unos 10.000 y los más extremos dicen que superan los 50.000. Tal vez las autoridades tienen el dato más real, que indica que por malas prácticas unos 12.000 camiones supuestamente chatarrizados siguen rodando. En cuanto a la modernización, el resultado es lamentable. Se estima que el 50 por ciento del parque automor de carga es obsoleto.

Según el acuerdo logrado entre el gobierno y los transportadores de carga, que puso fin al largo paro del año pasado, el esquema 1 a 1 se mantendrá hasta que se agote el fondo de chatarrización, que hoy se acerca a 800.000 millones de pesos, o se logre un equilibrio en las condiciones del mercado.

Aunque lo ideal sería aplicar el concepto de la vida útil, es decir, que los camiones salieran de circulación al cumplir la edad máxima permitida, y que la sobreoferta quedara en manos de las leyes del mercado, la realidad ha sido otra en el país. La causa es que el Estado, por muchas razones, siempre ha intervenido este sector para tratar de poner orden, aunque los resultados no hayan sido los mejores.

Por eso, ahora el Ministerio de Transporte, a través de un decreto y una resolución, expidió nuevos procedimientos y condiciones para tratar de modernizar el parque automotor y ponerle orden al esquema de chatarrización.

La norma dará un plazo de un año para que los tenedores de buena fe, de vehículos que no deberían estar rodando, normalicen su documentación. De este modo podrían aplicar al 1 a 1 en una nueva chatarrización o con un certificado expedido por el Ministerio de Transporte, previo análisis legal del caso, transportar carga nuevamente. Los que no se normalicen no podrán trabajar, pues los originadores y empresarios del transporte tendrán prohibido contratar esos camiones. Para tal efecto, el gobierno reforzará los controles en los puertos, con un cuerpo elite.

Según el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, se espera que la sobreoferta se reduzca y se normalicen las relaciones entre los generadores de carga, empresas y pequeños transportadores. La Fiscalía continuará persiguiendo los procesos de casos relacionados con vehículos mal matriculados o con actos fraudulentos en su proceso.

Consulte: “Hoy salen que soy el zar de la chatarrización, cuando en realidad tengo 15 camiones”: Pedro Aguilar

El gobierno estima que, con la normalización, ya socializada con los gremios del sector, unos 6.000 vehículos salgan ordenadamente para bajar la sobreoferta, lo que mejoraría la competencia y bajaría el valor de los fletes. Ojalá el plan corrija las fallas para que esta actividad fundamental para la economía funcione bien y el gobierno no tenga que salir a apagar incendios cada vez que hay amenaza de paro camionero.

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