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Tensiones entre la Minga y la Fuerza Pública se trasladaron a Popayán

Los actos violentos contra la población indígena de este miércoles enardecieron los ánimos en la capital del Cauca. La minga podría entrar a la ciudad y el gobierno advierte que dará una respuesta contundente si esto ocurre.


Los temores por una posible confrontación violenta en Popayán son cada vez más altos. Los gremios no soportan las consecuencias económicas del paro indígena, la población se queda sin alimentos y recursos básicos para subsistir, la Minga insiste en sus peticiones y el presidente Iván Duque no va al territorio. El panorama pinta gris si las condiciones siguen siendo iguales a las que se presentaron el miércoles en el centro de la ciudad.

El recuento

Una línea de uniformados del Esmad intentaba poner orden en la sede principal del Consejo Regional Indígenas del Cauca (CRIC). Los manifestantes gritaban “¡qué se vayan!”, “guerrilleros”, “nos tienen secuestrados”. Del otro lado, los indígenas levantaban su bandera mientras recibían críticas por el paro que adelantan en la vía Panamerica, hace más de veinte días.

Este era el panorama del miércoles. Así se dio a conocer a través de redes sociales porque ambas partes subían sus videos para documentar lo que pasaba. Los disturbios, según el CRIC, comenzaron a las 11 de la mañana cuando un grupo de personas se dirigió a la sede IPS Minga para “atentar contra la vida de quienes estaban presentes dentro de las instalaciones y la infraestructura del mismo lugar”.

Luego el epicentro de los disturbios se dio en la sede principal del Consejo Regional Indígenas del Cauca donde a piedra, literalmente, los manifestantes intentaban exigir que la Minga se retirara de la ciudad y así acabar con el bloqueo.

La fuerza pública tuvo que intervenir y poner a disposición 300 hombres del Escuadrón Antidisturbios de la Policía Nacional para evitar que el resultado de la asonada fuera peor. Vidrios rotos, personas heridas y jóvenes capturados por defender a los indígenas, fueron algunas de las consecuencias de este episodio.

Lo que se viene

Los actos violentos fueron suficientes para acabar con las intenciones de diálogo que tenían los indígenas para sentarse a negociar. Neis Oliverio Lame, dirigente del CRIC, hizo pública su intención de tomar Popayán si la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, no para las agresiones en contra de su comunidad en menos de 24 horas.

“Quieren destruir la casa grande del Consejo Regional, nos dañaron la sede de la IPS, si este jueves las autoridades no tienen controlada esta situación, pues nos tomaremos Popayán y nos paramos de la mesa de diálogos”, dijo.

Aunque de los organizadores de esta manifestación se sabe poco, la Minga mantiene la teoría de que los gremios de la ciudad fueron alentados por la derecha colombiana para atacar sus instalaciones a manera de advertencia.

En un comunicado señalan que esta manifestación “ha venido orquestada sistemáticamente por parte de los gremios de la ciudad de Popayán, políticos del Centro Democrático y algunos medios de comunicación con el fin de incentivar el odio, la discriminación, la xenofobia, la discriminación racial, y para hacer daño a las personas del CRIC que se encuentran adentro”.

Ante el anuncio, el gobierno contestó de inmediato. Durante un debate de control político en el Congreso, el ministro de defensa, Guillermo Botero, aclaró que “así como el Gobierno tiene la prudencia, también tenemos la contundencia” y dejó abierto a la interpretación de qué forma se daría una respuesta en caso de que los indígenas hagan la toma.

El Centro Democrático tampoco se quedó atrás y en vocería de José Obdulio Gaviria salieron a defenderse de las acusaciones de un supuesto pago que el partido habría hecho a sus militantes en Popayán para que amedrentaran a la Minga. El senador Gaviria rechazó la acusación y aunque no aprueba una intervención armada para controlar los bloqueos de vías en el suroccidente del país, opina que una "toma criminal de las carreteras" no es la forma para lograr los objetivos de la comunidad.

"Si quieren decir algo, que lo digan desde la berma, en redes sociales pero no bloqueando carreteras", señaló el senador.

Al margen de este panorama, el alcalde de Popayán, César Cristian Gómez, confirmó esta mañana que se convocó a un consejo de seguridad extraordinario para decidir qué acciones tomar en aras de respetar el derecho a la protesta y el orden público para los payaneses. La reunión comenzó desde temprano y todavía ninguna autoridad se ha manifestado.