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Verónica Alcocer
Verónica Alcocer envió un mensaje de fuerza y solidaridad a los familiares del menor. - Foto: Twitter @Veronicaalcocerg

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“Rechazo absoluto a la violencia vicaria”: Verónica Alcocer repudió el asesinato del niño Gabriel Esteban

La primera dama de la Nación se pronunció frente a la muerte del menor de cinco años, presuntamente a manos de su padre, un hecho que causa conmoción en el país.

El asesinato del niño Gabriel Esteban Cubillos Rodríguez, tiene consternados a todos los colombianos. Hace unos días, el pequeño, de tan solo cinco años de edad, había sido reportado como desaparecido en el punto de atención de la estación de Policía de Tocancipá, en Cundinamarca. Sin embargo, la esperanza por encontrarlo se esfumó luego de que el mismo padre del menor enviara un devastador mensaje a la madre.

El sujeto envió una fotografía a la madre en la que dio a conocer que el menor había fallecido. Sumado a esto, escribió un incomprensible mensaje: “Ahora sí puede ser feliz”.

Ante este indignante hecho, varias personas han rechazado tajantemente el cruel accionar del padre del menor. Una de ellas fue la primera dama de la Nación, Verónica Alcocer, quien por medio de su cuenta oficial de Twitter rechazó este hecho y le envió un mensaje de fortaleza y solidaridad a los familiares del pequeño Esteban.

“Rechazo absoluto a la #violencia vicaria: padres que asesinan a sus hij@s para hacer daño a las madres, la mayor tortura que se les puede ocasionar. Abrazo fraternal a la madre de Gabriel Esteban Cubillos y a toda su familia”, escribió Alcocer.

Este infortunado caso comenzó cuando el padre de Gabriel Esteban fue a recogerlo a casa de su madre el pasado sábado 1 de octubre para llevarlo a una reunión familiar en el Parque Simón Bolívar para celebrar Amor y Amistad; luego de finalizar el encuentro, Gabriel Enrique González Cubillos, el padre de Esteban, dijo que iba a llevar al pequeño a casa de su progenitora, en la localidad de Usme.

Pero sobre las 9:00 p. m., González le escribió a su hermana que no iba a regresar, que no lo esperaran y que buscara algunas cosas que le había dejado en la moto que estaba ubicada en el barrio Castilla, localidad de Kennedy. Por lo que ella procedió como se lo pidió su hermano y allí estaban 8 millones de pesos, además de un papel en el que dejó algunas sugerencias sobre cómo usar sus cosas.

Fabián Vidal, el dueño del ‘Hotel del Rey’, en Melgar (Tolima) -sitio donde el cuerpo del menor fue hallado- narró a SEMANA cómo fue la llegada del pequeño Gabriel junto a su padre a las instalaciones. En ese momento, según dijo, no notó nada extraño.

De acuerdo con el relato del dueño del hotel, Gabriel Enrique González Cubillos y su hijo, Gabriel Esteban, llegaron a las 10:50 p. m. del domingo 2 de octubre a las instalaciones. Un taxista que trabaja con ellos fue el encargado de traerlos, pues frecuenta la zona del terminal, recomienda el hotel y acerca a los huéspedes.

“Él muestra su cédula física y -no sé si sería verdadera o no-, coincidía con el registro del niño y con todos los apellidos”, dijo Vidal. En ese sentido, el presunto homicida se presentó en el hotel con su nombre real. A su llegada el domingo, González Cubillos solamente pidió una noche, aunque dijo que probablemente alargaría su estancia.

Durante el registro, Vidal contó el recepcionista que los atendió, no vio nada raro. Las cámaras de seguridad tampoco mostraron un comportamiento sospechoso por parte del sujeto. De hecho, coincidieron que en que se trataba de una relación entre padre e hijo completamente normal. Para ese momento, no se notó ningún indicio que pudiera alertar sobre la tragedia que estaba próxima a suceder.

Lo curioso fue que el hombre no entregó la habitación. En la mañana del lunes, saludó, dijo que iría a desayunar y se dirigió hacia la zona donde están los restaurantes. “Cuando en horas de la tarde nos percatamos de que la habitación no la habían entregado, mandamos la camarera a golpear la habitación. Ella golpea, no hay respuesta alguna, así que procedió a abrir la puerta. Desde ese ángulo no se alcanzó a ver el cuerpo del niño, ella vio que el equipaje, la ropa y todas sus cosas estaban encima del mueble, volvió y cerró, contó Vidal. En tal virtud, el único pensamiento que pasó por el personal del hotel fue que se habían ido a disfrutar de algún atractivo turístico.