bogotá

Roedores, mosquitos y 70 árboles afectados: lo que quedó en el Parque Nacional tras la salida de los indígenas

La administración distrital hace el primer inventario de las áreas afectadas por la estancia de los emberá. Las tareas de recuperación tardarán entre un mes y mes y medio.


Aunque apenas empieza a hacerse el inventario de afectaciones en el Parque Nacional de Bogotá, donde permanecieron los indígenas emberá durante 8 meses, ya se dieron los primeros listados de las afectaciones que quedaron en el lugar público, que además, es uno de los emblemáticos de la ciudad y un punto muy concurrido, tanto por turistas como por los habitantes de la capital del país.

Según la secretaria de ambiente del Distrito, Carolina Urrutia, 70 árboles resultaron afectados, al igual que varios metros de césped, y el ambiente en general quedó enrarecido, por lo cual, se inician las labores para devolverle el verde a los jardines.

Así quedó el parque Nacional después de 226 días de asentamiento de los indígenas, 
Bogotá mayo 13 del 2022
Foto Guillermo Torres Reina / Semana
Así quedó el parque Nacional después de 226 días de asentamiento de los indígenas. - Foto: Guillermo Torres /Semana

De acuerdo con las declaraciones entregadas por la funcionaria, el Distrito tardará al menos un mes o mes y medio en volver a habilitar las zonas en las que los indígenas habitaron, lo que provocó una afectación al sitio, que requerirá una intervención por parte de las autoridades relacionadas con el medio ambiente, el urbanismo y hasta la secretaría de salud.

La estancia de los indígenas provocó una acumulación de roedores y mosquitos, teniendo en cuenta que el espacio público era utilizado para manipular y cocinar alimentos y, como albergue para cientos de familias, también servía de baño.

No obstante, según confirmó Urrutia, este domingo estará abierto al público el área cercana a la carrera séptima del céntrico lugar turísticos. Entre tanto, las áreas que harán parte de la recuperación, se mantendrán acordonadas, hasta tanto se completen las labores de remoción de escombro, limpieza y desinfección.

50 toneladas de residuos

Así quedó el parque Nacional después de 226 días de asentamiento de los indígenas, 
Bogotá mayo 13 del 2022
Foto Guillermo Torres Reina / Semana
Así quedó el parque Nacional después de 226 días de asentamiento de los indígenas. - Foto: Guillermo Torres /Semana

Un lugar que habitualmente recibe mucho público, pero que no es apto como sitio de habitación permanente. Eso es el Parque Nacional en Bogotá. Por esa razón, la presencia de los indígenas emberá en la zona, ejerció una fuerte presión sobre el parque.

De hecho, los voceros del Distrito confirmaron que, en solo una noche, con 22 máquinas distintas y 110 personas en acción, lograron sacar 50 toneladas de residuos. Posterior a esa tarea tendrán que proceder a hacer labores de limpieza y fumigación. Sin embargo, lo que más tardará será la recuperación y el cuidado de los árboles averiados y el césped. También la reparación de losas y elementos de la infraestructura propia del parque, demandarán un mayor tiempo para que vuelvan a quedar en buen estado.

Varios cambuches que permanecían en pie han sido derrumbados en el Parque Nacional.
50 toneladas de residuos fueron recogidas en una noche del Parque Nacional. - Foto: Uaesp

La toma del parque, un drama

Más de 600 indígenas emberá se tomaron el Parque Nacional de Bogotá, desde septiembre de 2021. En el emblemático sitio de la capital armaron lo que sería su vivienda por más de 8 meses, con palos y plástico que recopilaron en ese momento.

Durante su estancia, cocinaron en fogones de leña, lavaron ropa y se bañaron en una pileta. El comercio protestó en algún tiempo, al declararse afectado por la situación. Pero todo continuaba sin mucha evolución.

Los bogotanos, a fuerza de verlos a diario, casi olvidaron la razón que los trajo al lugar. La memoria lleva a traer al presente que su protesta se debió a que se sentían víctimas de la violencia. Para alzar su voz de protesta sustentaban que venían huyendo de los grupos armados que hacen presencia en sus territorios.

En su mayoría, eran de la comunidad emberá, pero había de todo. El drama social por su protesta fue creciendo. Había mujeres, niños, ancianos. Venían principalmente del Chocó y Risaralda, algunas de esas áreas estaban cercanas al sitio en el que se construye la hidroeléctrica Ituango. Argumentaban que sus territorios ancestrales habían sido anegados y tuvieron que salir para dar paso a la construcción de la megaobra. Hasta 2019 les daban una mensualidad para sus gastos básicos, pero después, la ayuda se acabó. Por eso reclamaban y lo hicieron en Bogotá, en el corazón de la administración del país.