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| 11/14/1994 12:00:00 AM

SE CRECE EL FISCAL

Tras las primeras semanas de Alfonso Valdivieso al frente de la Fiscalía, queda en claro que su política será más de pulso firme que de mano tendida.

SE CRECE EL FISCAL SE CRECE EL FISCAL
DE ALFONSO VALDIVIESO, MUCHOS ESPEraban poco. Pero por estos días la mayoría de los penalistas y de los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación están viendo al nuevo Fiscal más grande de lo que representan los escasos 160 centímetros que tiene de estatura. La explicación es sencilla: en las ocho semanas que lleva al frente del ente acusador, ha tomado decisiones firmes y oportunas en los principales casos que maneja la Fiscalía y, más importante aún, está comenzando a darle un timonazo administrativo a la institución que dirige.
No se trata de una labor fácil. Valdivieso llegó a reemplazar a Gustavo de Greiff quien, a pesar de las polémicas que desataron siempre sus declaraciones y algunas de sus últimas decisiones, era una figura muy popular a quien se le reconocían su verticalidad y su honestidad. Adicionalmente, el nuevo Fiscal asumió el desafío desde una posición bastante débil. pues al momento de ser incluido en la terna de candidatos que el entonces presidente César Gaviria -previa consulta con su sucesor Ernesto Samper- envió a la Corte para la elección del reemplazo de De Greiff, su figura, más que la de un candidato sólido y opcionado, era la de un comodín por medio del cual Gaviria y Samper le estaban haciendo un homenaje a la familia de Luis Carlos Galán, primo hermano de Valdivieso.
A esta imagen poco halagadora se sumaba el hecho de que en su carrera como senador, político y Ministro de Educación. Valdivieso se había caracterizado por un desempeño más rutinario que rutilante. Al momento de convertirse en candidato, nadie recordaba que había sido una de las pocas figuras de la Comisión Primera del Senado que, en los días más duros del narcoterrorismo a fines de 1989, se puso de pie en una tormentosa sesión para oponerse a la propuesta de algunos congresistas de incluir en la
reforma constitucional que preparaba la administración Barco un plebiscito sobre la extradición. De hecho, cuando se convirtió en Fiscal, nadie en el país asociaba a Valdivieso con un excelente discurso, un gran proyecto de ley, una gran entrevista o una frase memorable. Los medios e comunicación se limitaban
a destacar su honestidad y su discreción, pero las encuestas
de opinión, tres semanas después de elegido, daban un resultado bastante pobre en cuanto a la valoración que la gente hacía de Valdivieso: sólo el 21 por ciento de opinión favorable contra 17 por ciento no favorable (Invamer Gallup-RCN, julio 94).
Curiosamente, ese bajo perfil que ha caracterizado la vida pública del ex ministro ha terminado por convertirse en estos días en su mejor arma. Sin grandes despliegues propagandísticos ni ruedas de prensa, sin caer en la tentación de criticar a su antecesor, y haciendo gala más bien de un peculiar nadadito de perro, el nuevo Fiscal se ha dedicado, en vez de hablar, a actuar, y con ello ha marcado la diferencia.

LAS DECISIONES
En el corto lapso en el cual se ha desempeñado como Fiscal, Valdivieso ha tenido varias oportunidades de cambiar el rumbo de importantes investigaciones que iban camino a la impunidad. Tal es el caso de los grandes procesos que la justicia adelanta contra los jefes del cartel de Cali y que estaban prácticamente paralizados, o del caso de Iván Urdinola Grajales, quien estaba a punto de salir libre y sobre quien se adelantan nuevas investigaciones, o la revocatoria de los certificados que habían sido entregados a presuntos narcotraficantes de Cali y que los protegían de una posible captura. A esto se le suma la posibilidad de reabrir las investigaciones de los narcocasetes y el narcovideo , y la reapertura de una pesquisa contra Víctor Carranza por supuesto patrocinio de grupos paramilitares (ver recuadros).
Pero hay otras decisiones que, aunque no han producido tanto revuelo, son quizás más importantes que las anteriores. Como afirma el abogado penalista Antonio José Cancino, "más importante aún que haber corregido el curso de algunos procesos, Valdivieso se ha dedicado a hacer un diagnóstico completo sobre el funcionamiento de la Fiscalía, y lo ha hecho bien". Buena parte del trabajo que han realizado el nuevo Fiscal y su equipo se ha centrado en el funcionamiento interno del ente acusador, el cual, a sólo dos años de su creación, parece haberse contagiado ya de los problemas de ineficiencia que han caracterizado tradicionalmente a la justicia colombiana.
Uno de los principales objetos de análisis por parte del nuevo funcionario ha sido el de la congestión judicial. Y no es para menos pues, por mandato constitucional en julio del próximo año la Fiscalía, ya bastante congestionada con cerca de 800.000 procesos, deberá recibir 500.000 más que le trasladarán los jueces penales y promiscuos. Así, en su tercer año de operación, la Fiscalía habrá heredado del sistema anterior un total de 1 millón 300 mil diligencias que no han sido resueltas, a las cuales se le sumarán las que surjan en los meses por venir. Así las cosas, una de las grandes prioridades del Fiscal es la rápida evacuación de estos procesos, que en su gran mayoría son diligencias prescritas, inconducentes o que simplemente podrían ser objeto de una rápida terminación.
"Sin embargo -agrega el Fiscal- no podemos ceder al pánico: es poco conveniente comenzar a contratar personal, pues no se puede calcular en un período de crisis cuántos fiscales necesita el país. Sabemos que se necesitan más, pero no sabemos cuántos". Por esa razón, varias alternativas están siendo estudiadas para salir de la crisis. Entre ellas figura la contratación temporal de abogados sustanciadores que estudien los procesos pendientes y los sometan, ya analizados, a la consideración de los fiscales.
Sea como fuere, el volumen de procesos heredados del antiguo sistema no es la única causa de congestión. Una de las razones por las cuales en Colombia existen 1 millón 300 mil procesos pendientes de decisión es porque tanto jueces como fiscales ignoran aún la aplicación de los instrumentos de agilización judicial, como la terminación anticipada de proceso y la conciliación. "Las universidades no han asumido la responsabilidad de formar abogados para las nuevas instituciones y esa tarea vamos a tener que hacerla nosotros ", afirmó a SEMANA el vicefiscal Adolfo Salamanca. Adicionalmente, el sistema estaba concebido de tal manera que los despachos se llenaban de diligencias que no tenían por qué ser judicializadas. Tal es el caso de las llamadas muertes violentas, de las cuales un 33 por ciento son, desde el punto de vista médico, muertes naturales y sin embargo son objeto de investigación judicial.
No obstante, en el problema de la congestión no para el lío del funcionamiento interno de la Fiscalía. Al llegar a la dirección del ente acusador, Valdivieso se encontró con otros problemas que se derivaban del caos administrativo, como la ineficiencia en la gestión del presupuesto, el cual presenta un retraso en su ejecución del 27 por ciento. Por esa razón, según palabras del Fiscal. "vamos a 'administrar' la administración de justicia", lo cual no es otra cosa que poner orden en el funcionamiento de la entidad para evitar los trámites inútiles, agilizar los procesos y acelerar las diligencias.
Para lograrlo, Valdivieso ha anunciado la supresión o modificación de algunas instancias que entorpecen el trabajo de los fiscales, y que, aunque son el fruto de los esfuerzos por diseñar una institución eficaz, en la práctica se habían convertido en verdaderas trabas para la justicia. Tal es el caso de las Unidades Previas de Investigación, que eran las encargadas de hacer la investigación preliminar antes de que el proceso pasara a manos del fiscal encargado del caso. Aunque fueron creadas para evitar que los despachos se congestionaran, su existencia se había convertido en una primera instancia investigativa. Por esa razón, la actual administración decidió "quitarle el portero a las investigaciones". Del mismo modo, las secretarías comunes, que tanta polémica habían suscitado entre los litigantes, están siendo sometidas a una evaluación, pues su existencia se estaba convirtiendo en un cuello de botella para la justicia.
Otro de los grandes frentes de trabajo del nuevo Fiscal es el de la capacitación y la especialización del personal a su cargo. La idea del proyecto es que los funcionarios sean tan conocedores del delito que persiguen, como los mismos delincuentes. "No podemos seguir enfrentando sofisticadas organizaciones criminales con un aparato judicial desordenado ", afirma Valdivieso. Por esa razón, la Fiscalía ha creado cursos especiales sobre lavado de dinero, piratería terrestre y robo de carros, secuestro, delincuencia juvenil, asuntos aeroportuarios y delitos contra la administración pública.

EL GRAN DESAFIO
Por todas estas razones, quienes han seguido de cerca la labor de Alfonso Valdivieso, como el penalista Jaime Bernal Cuéllar, aseguran que, "si se llegan a cristalizar, sus intenciones pueden llegara darle un nuevo norte a la Fiscalía ". Y lo cierto es que hasta el momento, el grueso de las medidas y decisiones del Fiscal ha sido bien recibido. La opinión calificada ha celebrado su decisión de tomar por los cuernos el toro del desgreño administrativo de la entidad. Sin embargo, ocho semanas parecen un tiempo muy corto para hacer balances y, por lo pronto, todas esas acciones no son más que una apuesta.
El gran reto que espera a Valdivieso es, pues, que la Fiscalía funcione y no solamente que él aparezca -como de hecho ya aparece- como un Fiscal firme y enérgico. En otras palabras, que deje de ser cierta la ya célebre frase que él mismo pronunció al hacerse cargo de la institución, en el sentido de que "hay más Fiscal que Fiscalía" . Y que, al final de su período, no importe tanto que él sea popular, como que la Fiscalía esté operando. Tal y como lo sostiene la periodista María Teresa Herrán en un elogioso libro sobre la figura de De Greiff que acaba de ser publicado, "la Fiscalia no puede ser el Fiscal". Y tiene razón: los colombianos no pueden depender de las cualidades del jefe de turno del ente acusador para garantizar que la justicia no sea arbitraria y corrupta, porque de lo contrario se va a acabar de imponer lo que la periodista llama "la Fiscalía de imagen".
Está claro, pues, que la tarea que Valdivieso acaba de emprender no es de poca monta. Si bien todo indica que ha comenzado a realizarla con el pie derecho, por el camino hay una gran cantidad de zancadillas y trampas con las cuales puede tropezar. Por ahora ya el país sabe que este hombre de perfil tan discreto como su estatura, no caerá fácilmente en la tentación de una justicia de opinión, basada no en resultados sino en grandes expectativas creadas por ruedas de prensa y frases citables. Pero ese es sólo el principio. En cuanto a lo demás, es aún temprano para hacer un corte de cuentas. -

CARRANZA
EL 12 de agosto la Fiscalía precluyó una investigación contra VICTOR CARRANZA propietario de la hacienda Los Naranjos,en Cumaral (Meta), allanada en 1993 por el ejército bajo la sospecha de que allí operaba un grupo paramilitar. En este lugar fueron detenidas cinco personas y decomisadas armas de uso exclusivo de las Fuerzas Militares.
El despacho de Gustavo de Greiff considero que "el solo hecho de pertenecer el predio allanado a Carranza, no podia ser argumento válido para hacerlo partícipe del delito de porte de armas de uso privativo y fomento de grupos de justicia privada".
El fiscal Valdivieso revocó esa medida por considerar que va-cí-os probatorios y contradicciones que no permiten desvincular plenamente a Carranza de los hechos investigados. "Existen en el plenario copias de nóminas de pago a empleados por la ganadería la Cristalina para la epoca en que se supone que el predio estaba bajo la administración del Fondo Nacional Agrario".
NARCOCASETES Y NARCOVIDEO
PARA QUE se reabra una ivestigación es necesario que sean encontrados nuevos elementos testimoniales y documentales. En esa labor evaluativa está una comisión de la Fiscalía con respecto al narcovideo y los narcocasetes. Uno de esos elementos nuevos es la entrevista que dio el ex director de la DEA, Joe Toft, antes de salir de Colombia, en la cual afirmó que la agencia participó en el montaje del video que pretendía demostrar que sobornaron a algunos constituyentes. Lo más seguro es que Valdivieso ordene profundizar las pesquisas.

ARETE Y POPEYE
ESTE MIERCOLES se conocerá el resultado de la profunda revisión que Valdivieso ordenó a los expedientes que cursaban contra Jhon Jairo Velásquez 'Popeye' y Carlos Mario Alzate 'Arete'. Una comisión que relevó a la fiscal Cruz Helena Aguilar determinará si la confesión de delitos y la cooperación con la justicia fueron verdaderos, y si la Fiscalía corroboró cada una de las pruebas que soportan el proceso contra los dos narcoterroristas del cartel de Medellín, recluidos actualmente en la penitenciaría de La Picota.
Al parecer, la Fiscalía suspenderá temporalmente los beneficios que obtendrían los delincuentes.

TRASLADO DE PROCESOS
LA LENTITUD con que se movían cinco de los más importantes expedientes contra los jefes del narcotráfico en la Fiscalía de Cali obligó a Valdivieso a trasladarlos a Bogotá. Uno de ellos es un caso de narcotráfico en Louisiana (EE.UU.), en el cual está vinculado Miguel Rodríguez y que contiene suficientes pruebas (una de ellas un casete en el que él ordena un cargamento de cocaína) para vincularlo penalmente. Los demás son expedientes por narcóticos en Costa Rica, por enriquecimiento ilícito a través de la cadena de droguerías La Rebaja y uno más que vincula a Iván Urdinola en un homicidio.


COOPERACION JUDICIAL
LOS JUECES estadounidenses temían que las pruebas que ellos practicaban en su país fueran mal empleadas e invalidadas por sus homólogos colombianos. Durante su viaje a Estados Unidos, Valdivieso parece haber restablecido la confianza de la justicia de ese país en la política de sometimiento colombiana. Para hacer eficaz la colaboración internacional y vencer las resistencias de los jueces estadounidenses, el nuevo Fiscal estableció un sistema centralizado para solicitar y entregar las pruebas aportadas por países extranjeros, y diseñó un sistema de supe n ENTREVISTA: GUSTAVO DE GREIFF `NO SOY TAN INGENUO` SEMANA: R


ENTREVISTA: GUSTAVO DE GREIFF
`NO SOY TAN INGENUO`

SEMANA: Recientes revelaciones dejan la impresión de que usted quería que los jefes del cartel de Cali se entregaran a cualquier costo, aun sin confesión .

GUSTAVO DE GREIFF: YO creo firmemente en la política de sometimiento, y considero que la represión ha fracasado. A mí me parecía bueno que ellos se entregaran porque ofrecían el desmonte del negocio, y a mi modo de ver, la prioridad era que disminuyera el narcotráfico. Si ellos colaboraban para que el negocio se trasladara a otros países, pues de malas para esos países, pero si se iban de Colombia, magnífico.

SEMANA: ¿No le parece un poco ingenuo creerle a los narcotraficantes?

GDG: NO SOY tan ingenuo como algunos creen. Ellos decían que estaban en capacidad de garantizar que tras su entrega se iban a desmantelar las redes de envío de narcóticos al exterior. Según ellos, las autoridades sólo conocen el 10 por ciento de las estrategias utilizadas para llevar la cocaína a Estados Unidos. Si eso era así, entonces ¿por qué no ensayar para ver si el narcotráfico se reducía en un 60 por ciento, como ellos afirmaban? Como fiscal, creía que era bueno ensayar, a ver si resultaba cierto que acababan con el negocio. NO se perdía nada: si en últimas no funcionaba y el narcotráfico seguía prosperando, ya los tendríamos tras las rejas.

SEMANA: Pero si se entregaban y no confesaban un mínimo de delitos, ¿no era eso abrirle la puerta a la impunidad ?

GDG: El problema es que la Ley 81 de 1993 estableció la posibilidad de la entrega sin confesión. Yo le decía al presidente Gaviria que la confesión era útil, pero que yo no podía obligar a los señores Rodríguez Orejuela a decir nada. Pero aun sin confesión, pensábamos que su colaboración hubiera podido ser eficaz. Si lográbamos contar con cooperación internacional y pruebas de otros países, podíamos fortalecer los expedientes para darles una condena larga. Es que en derecho lo importante no es lo que uno cree: hay que demostrar esos hechos con pruebas, y si no nos daban las pruebas en el exterior, ¿cómo podíamos pensar en penas altas?
SEMANA: Da la impresión de que su sucesor quiere obtener una entrega en condiciones más rígidas que las que usted aceptaba....
GDG: Ojalá lo logre. Nada mejor que el doctor Valdivieso obtenga eso y le deseo éxito. Magnífico que si hay pruebas, los Rodríguez estén en la cárcel y los condenen duramente, pero eso no va a acabar con el narcotráfico. Insisto en que la represión no ha sido efectiva y, por el contrario, creo que la política de sometimiento es buena. El Estado gasta sumas ingentes en perseguir personas que no puede coger. Yo le decía a la fiscal Janet Reno en Estados Unidos que hay miles de razones que muestran que la represión no ha servido. Yo no sé por qué los gringos se enojan cuando digo que el cartel de Cali no tiene una organización monolítica como alguna vez la tuvo Medellín. Ellos creen que metiendo a la cárcel a los Rodríguez le cortan la cabeza al cartel y el cuerpo muere inmediatamente. Hay multitud de narcos que trabajan independientemente.

SEMANA: También se ha producido la revisión de algunas decisiones suyas, como las certificaciones a tres hombres del cartel ¿Qué piensa de ello?

GDG: No se trató de salvoconductos, como erróneamente se dijo, sino de la constancia de unos hechos. Se entregaron unas certificaciones a unos señores que se creían perseguidos por la justicia y el Estado estaba en la obligación de investigarlos. Y considero que si en dos años el Estado no era capaz de encontrar pruebas contra personas que supuestamente eran reconocidos narcotraficantes, entonces era porque o no eran narcotraficantes o el Estado es un incapaz.

SEMANA: ¿Pero esas constancias no podían convertirse en una puerta de entrada para decenas de narcotraficantes a quienes el Estado no les ha podido probar nada hasta ahora?

GDG: Sí, es posible que otras muchas personas se presentaran para lo mismo, pero yo me niego a aceptar que el Estado es un incapaz. Yo no podía actuar diferente. El artículo 369 E obliga a iniciar una investigación cuando una persona lo solicita porque se siente perseguida. Y eso lo van a tener que seguir haciendo ahora
En cuanto a que se están revocando mis decisiones, no tengo observaciones a la forma como quiere ejercer sus funciones el doctor Valdivieso. Lo que no admito es que se hable de revocar decisiones mías porque las hice contra la ley. Tengo la confianza de que actué en derecho. Quiero advertir que nunca otorgué un beneficio que no estuviera autorizado por la ley.

SEMANA: Al mismo tiempo se están revisando los acuerdos con 'Popeye' y 'Arete', porque al parecer se les creyó demasiado y no se corroboró lo que confesaron.

GDG: Eso no es cierto. 'Arete' y 'Popeye' tuvieron suficiente confianza en la Fiscalía y colaboraron con la justicia. Los fiscales trataron de corroborar las confesiones. Y si lo que decían era comprobado, estábamos en la obligación de creerles.

SEMANA: Aun sus más aguerridos defensores creen que usted se equivocó en la investigación de los narcocasetes.

GDG: Me parece increíble la lógica que se ha utilizado para este análisis. Si la Fiscalía hubiera dicho que hubo aportes de dineros calientes a las campañas presidenciales, al país le hubiera parecido magnífico. Pero como dijimos que no, después de revisar las cuentas de las campañas y las cuentas personales de numerosas personas y sus familiares, entonces todos dijeron que era una mala investigación. A mí no me importaba si se comprobaba lo que decían las grabaciones y se caía el gobierno. A mí me importaba llegar a la verdad. Confío en que no aparezcan pruebas, porque para Colombia es mejor que no se hubieran producido aportes de dineros del narcotráfico en ninguna de las campañas.

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