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Tik Tak: arranca proceso con Venezuela

Que se encontrarán en Cúcuta, se saludarán y acordarán hacer las cosas despacio, para que salgan bien, fue la noticia modesta, pero esperanzadora, que ayer produjeron los nuevos designados embajadores de Colombia y Venezuela. Por lo pronto, prefirieron hablar del estado de los puentes fronterizos, antes que tocar el tema de la discordia. Escuche a María Isabel Rueda.


Suena el primer Tik Tak de este viernes 19 de agosto en SEMANA y suena por los lados de la reapertura de relaciones entre Colombia y Venezuela, porque ayer se encontraron en un hotel de Cúcuta, muy amistosos, los embajadores Benedetti, de Colombia, y Plasencia, de Venezuela.

Acordaron que la reapertura sí se hará, pero de manera gradual para hacerla más segura y efectiva; pero cómo será el vacío diplomático y consular que existía, que el mero encuentro de los nuevos embajadores, solo para decir que van a ser despacio todo el proceso que no será de la noche a la mañana, ya es un avance visible y palpable.

Lo primero que hay que hacer es revisar el estado de los puentes fronterizos, ¿cómo será su abandono? Pero, por lo visto, ninguna de las dos comisiones habló una palabra sobre el tema prohibido, el que sirvió de pretexto para que el entonces gobierno Santos llamara a consultas a su entonces embajador Ricardo Lozano y quedarán rotas las relaciones desde hace siete años.

La protección de Maduro a la guerrilla colombiana: ese es el tema prohibido; el tema tendrá que tocarse, pero no sabemos cuándo. Por lo pronto, tendrá que haber especial atención sobre los mecanismos para identificar y controlar el paso por los puentes y simultáneamente cerrar los pasos ilegales por los que se cuela la legalidad y la ilegalidad.

Porque sin que exista libertad fronteriza, vemos fenómenos como la instalación en la propia ciudad de Bogotá de la peligrosa banda venezolana conocida como El ‘Tren de Aragua, a la que precisamente se atribuye la tortura y asesinato de cuatro personas que aparecieron embolsadas al interior de un carro al norte de la ciudad.

Queda, además, el interrogante del futuro de la empresa Monómeros, de propiedad venezolana que fabrica fertilizantes en Colombia, cuyo manejo se le quitó a Maduro y se le adjudicó al presidente interino Juan Guaidó en medio de todo ese proceso.

Somos altamente dependientes de los fertilizantes que produce Monómeros y más aún en el momento mundial que atravesamos, en el que hay escasez a nivel de todo el planeta. Nada más delicado que al devolverle su manejo al régimen Maduro recaigan, sin embargo, sobre la empresa las restricciones comerciales que Estados Unidos le tiene impuestas a Venezuela y Monómeros vaya y quede paralizada.

Tampoco sobre preguntarle al embajador Plasencia que si sabe alguna cosita, que en aras de las buenas perspectivas de las relaciones diplomáticas, nos pueda contar sobre ese dolor de cabeza para Colombia que se llama Iván Márquez, ¿dónde está?, ¿y si sigue malito?