Tik tak: Con Caracas se ensillaron las bestias
Tik tak: Con Caracas se ensillaron las bestias - Foto: Semana

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Tik Tak: con Caracas se ensillaron las bestias

Designados los embajadores de Venezuela y Colombia, es mucha la tarea de reconstrucción de las relaciones bilaterales. Para comenzar, Maduro no puede seguir siendo el protector de la guerrilla colombiana. Pero las relaciones diplomáticas son para eso: para poder protestar y tener quién nos escuche. Vea el Tik Tak de María Isabel Rueda.

Suena el segundo Tik Tak de este viernes 12 de agosto en SEMANA y suena por los lados de otras negociaciones, las de Colombia con Venezuela, para reinaugurar las relaciones diplomáticas y comerciales. La pregunta aquí es si esta normalización incluirá un compromiso de Venezuela de no seguir prestando su territorio para que la guerrilla colombiana pueda delinquir acá y salga corriendo para allá.

Por lo pronto hay una pregunta que debería responder el gobierno Maduro oficialmente, ¿cuál es la verdadera situación, la situación real de Iván Márquez?, ¿está realmente fuera de circulación de manera definitiva?, ¿o está en proceso de recuperación bajo los mimos médicos de un hospital en Caracas?

La respuesta en esta coyuntura no es de poca monta, porque dentro de sus planes de la paz total, el Gobierno no ha descartado, ni más faltaba, abrir negociaciones con las disidencias de las Farc y hasta nuevas noticias, Iván Márquez en la cabeza más visible, porque el otro, Iván Mordisco, es un supuesto muerto, confirmaba así por el Ministerio de Defensa, que apareció vivo en un reciente video que parece reciclado, invitando al Gobierno a reiniciar un nuevo ciclo de negociaciones con las disidencias.

Por lo pronto, ya hay embajadores designados en los dos países para reanudar relaciones. El de Venezuela es el excanciller Félix Plasencia y el de Colombia, el exsenador Armando Benedetti, quien jugó un papel protagónico en la campaña Petro de quien goza de gran aprecio.

Por lo pronto, no sabemos si eso se reduce a ensillar las bestias antes de que estén conversadas las mínimas condiciones para que los países vuelvan a abrir sus embajadas, y abrir no es un decir, todo indica que la hermosísima mansión que ha servido de sede al embajador de Colombia en Caracas está intacta, aunque desde luego cerrada, pero la de Caracas en Bogotá está totalmente desmantelada. Pero eso, que parece un dato anecdótico, es solo un ejemplo de todo lo que habrá que reconstruir.

Por lo pronto, el próximo embajador Benedetti, que tendrá que aplazar sus aspiraciones a la alcaldía de Barranquilla, promete llegar a 10.000 millones de dólares en intercambio comercial bilateral. Falta, sin embargo, saber qué resolverá la Corte Suprema en el caso de un lío grandotote por enriquecimiento ilícito que le tiene abierto al nuevo embajador, pues llevarlo y traerlo de Caracas para cualquier dirigencia judicial no sería el mejor ejemplo de unas relaciones diplomáticas normales.

Y a Estados Unidos les falta resolver un problemita, ¿cómo es que al tiempo siguen reconociendo a Juan Guaidó como presidente, pero están conversando con Nicolás Maduro en su calidad de presidente?