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La intervención quirúrgica duró más de 12 horas.
La intervención quirúrgica duró más de 12 horas. - Foto: Getty Images

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Vivía gracias a una turbina, ahora tiene un corazón que late por sí solo

Mariana vivió más de tres años gracias a un corazón artificial.

Hace tres años y medio –más exactamente para el 11 abril de 2019– Mariana, quien para esa fecha tenía solo 10 años, era la paciente más joven en el país en tener un corazón artificial impulsado por una turbina.

De acuerdo con Noticias Caracol, este era un procedimiento muy arriesgado, ya que implantar la turbina en el corazón de Mariana no era algo sencillo y podría causar que la menor hubiese perdido la vida en la intervención quirúrgica. De acuerdo con el funcionamiento de la turbina, esta tenía que estar conectada a una compleja consola de control que la niña tenía que cargar en su bolso.

Mariana, quien dijo que era conocida como “la niña con el corazón en la maleta”, recordó al ver un video lo pequeña que estaba cuando le hicieron la intervención y cargaba la cartera. Hoy, tres años y medio más tarde, se puede ver a la menor sin su bolso, pues hace tres semanas fue trasplantada y hoy goza de un corazón gracias a un donante.

Esta joven hace poco menos de un año entró en lista de espera para la donación de un corazón, con tan grande fortuna que en menos de un mes atrás recibió la noticia que ya había un órgano para ella.

“A la una de la mañana timbró el teléfono: mamá, hay un corazón”, señala Liliana Castellanos, madre de Mariana. Seguido de esto, la menor agregó que su mamá le dijo: “Mari, hay un corazón, nos llegó tu corazón. Nos tenemos que ir, tenemos que llegar en media hora al hospital”.

La menor cuenta que al momento de llegar al centro de atención médica entró por urgencias y “me hicieron todos los exámenes y entré a cirugía”. En ese momento, para la madre de Mariana no hubo más, sino encomendarse a las oraciones y como ella misma relató: “arrodillarme y decir: Dios, es tuya”.

Cabe destacar que los procedimientos de trasplante de corazón son intervenciones quirúrgicas bastante complejas, donde los médicos solo cuentan con 4 horas para desconectar el órgano activo y acomodar, adecuar e implantar el corazón donado.

No obstante, este procedimiento era diferente y más difícil por tratarse de un corazón con una turbina y todo un sistema que mantenía con vida a Mariana, lo que hacía que la carrera por hacer el trasplante fuera todo un desafío para los galenos.

“El corazón artificial es una estructura que se adhiere mucho, entonces puede ocurrir que la cirugía se demore mucho y cuando se ponga el corazón trasplantado, este ya lleve mucho tiempo por fuera y no arranque bien”, explicó el médico Leonardo Salazar, del programa corazón artificial de la Fundación Cardiovascular de Colombia.

La operación de Mariana fue una intervención maratónica, duró más de 12 horas (inició a las 6 de la mañana cuando ingresó al quirófano). Pasaron cinco horas para que el corazón donado iniciara su proceso de trasplantación y sobre las 7:30 p. m. finalizó el procedimiento. Justo a esa hora el nuevo corazón de Mariana ya latía por sí mismo.

“Salió bien, des entubada (sic), sonriente. Dijo ‘me veo linda’”, señaló la mamá al ver a su hija luego de la cirugía más importante para mantener a su hija con vida.

Dos semanas después de la cirugía, como parte de los controles médicos, Mariana y su mamá visitaron la clínica donde fue intervenida y allí el médico le entregó la turbina que la mantuvo con vida desde 2019, la cual guardará como trofeo ante esta lucha por mantenerse con vida.