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¿Quién es Javier Agón Martínez y por qué fue condenado en Santander?

Más de 500 familias fueron estafadas con el proyecto de vivienda que no se ejecutó.


Luego del escándalo de corrupción y estafa que sacudió al municipio de San Gil, en el departamento de Santander, reapareció ante los medios el exalcalde Javier Agón Martínez, manifestando su arrepentimiento y perdón a los cientos de familias que fueron engañadas con un megaproyecto de vivienda que nunca se realizó.

Agón Martínez, actualmente, se encuentra gozando del beneficio de detención domiciliaria tras ser hallado culpable de los delitos de urbanización ilegal, estafa agravada, corrupción al sufragante y captación ilegal de recursos públicos; por los cuales un juez lo condenó a 12 años y cinco meses.

Así como al pago de 150 salarios mínimos legales mensuales y la interdicción de derechos por el mismo tiempo de la pena principal. Los hechos ocurrieron entre el 2011 y 2012 cuando aproximadamente a 600 familias de San Gil invirtieron sus ahorros y recursos para adquirir vivienda a través del proyecto Asovibrisas, pero este solo quedó en planos.

En medio del proceso, la Fiscalía recolectó un amplio material probatorio que demostró la culpabilidad del exmandatario, entre las pruebas se destacó 107 declarantes o testigos, 51 informes de policía judicial, 20 interrogatorios, 198 documentos que acreditan la responsabilidad el acusado y 86 entrevistas de personas afectadas.

“Fue un error”

A través de un comunicado que el mismo Javier Agón leyó a la opinión pública, expresó sentirse arrepentido y avergonzado de lo acontecido hace 10 años. El hoy condenado pidió perdón principalmente a la comunidad sangilieña afectada y a los asociados de Asovibrisas, asegurando que es consciente de sus errores.

“Si bien es cierto no puedo responder por los dineros recaudados por las familias que creyeron en este proyecto, ya que ninguna persona me realizó entrega de dineros directamente como se pudo evidenciar durante el juicio llevado en mi contra. Pero, sí tengo que aceptar mi culpa por haber creído en personas inescrupulosas que mientras yo apoyaba dicho proyecto, otros lo único que perseguían eran sus intereses personales y solo con el afán de hacerle daño tanto al proyecto como a los asociados de Asovibrisas”, dijo Agón.

Asimismo, sostuvo que su principal falla fue no haber implementado controles más rigurosos en el desarrollo del supuesto proyecto, así como en el manejo de recursos que habían sido destinados para el mismo. Situación que ahora lo avergüenza.

“Expreso mi arrepentimiento, reconciliación y no repetición; ya que fallé por no haber vigilado mejor este proyecto que sin duda nos faltó exigir orden y mejor administración del mismo, lo que llevó al fracaso de la asociación de vivienda. Permitiendo que muchas familias perdieran la oportunidad de tener un techo propio y que en lugar de buscar soluciones concretas, nos dedicamos fue a buscar culpables y no solucionar el real problema de estas familias y que hoy solo me da vergüenza el recordar un episodio tan bochornoso en mi vida”.

Pese a que la Fiscalía demostró que Javier Agón Martínez sí es culpable, él asegura que sería incapaz de hacerle daño a otra persona. No obstante, dice, su culpabilidad es haber depositado su confianza en otro.

“Quienes me conocen saben de mi actuar político, público y social y saben que jamás en mi vida cometería un acto conscientemente que afecte la honra o bienes de otro ser humano, porque mi comportamiento siempre se ha fundamentado en el servicio al bien común”.

Y agregó: “En aras de aceptar mi culpabilidad dentro del proceso, pido perdón a la comunidad sangileña y a los asociados de Asovibrisas, motivo por le cual me siento arrepentido de la conducta asumida (...) lo que hice fue un error y lo mejor es que nunca hubiera ocurrido”.

Cabe recordar que en este proyecto de vivienda se recaudaron más de 2.000 millones de pesos.