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EN VIVO: Daniel Samper lee su columna "Malo como el fiscal"

El periodista de SEMANA dedica su columna a analizar la tensa jornada política que vivió el país esta semana. La liberación de Santrich, la ola de renuncias en el gobierno Duque, y sobretodo, la salida indemne de Néstor Humberto Martínez de su cuestionada Fiscalía.

Siete días en Colombia equivalen a doce años en Suecia, a un siglo en Alaska. Lo constaté en carne propia esta semana, cuando además sentí que amanecía en el año dos mil: de nuevo hablaban de falsos positivos; Santa Fe estaba otra vez en el último lugar de la tabla. Por un momento pensé que volvería a circular la revista Elenco. La única diferencia era que por aquellas épocas no reinaba la sensación de desgobierno que existe hoy.

–Que Iván Duque renuncie como el fiscal –me dijo un colega.

–Me opongo –se metió otro- porque no sé quién es Iván Duque. ¿Quién es?

En una misma semana, y como si se tratara de un guiño a Game of Thrones, el exfiscal Montealegre y el expresidente Uribe se trenzan en una guerra a muerte de personas de talla baja que, valga la redundancia, le resta altura al debate. El gobernador de Antioquia lanza una política de antienvejecimiento y cita casos de éxito mencionados en el Antiguo Testamento como Noé, Matusalén y Roberto Gerlein, entre otros personajes bíblicos. El cacique César Gaviria visita al cacique Fuad Char en Barranquilla, y no solo negocian una alianza electoral para reencauchar a sus respectivos delfines, sino que, más grave aún, documentan el momento con una foto en que Gaviria aparece, copita en mano, exhibiendo de modo casi erótico un importante trozo de la pierna: no es solo ponerse media negra en tierra caliente; no es solo que a dicha media se la trague el zapato por talón: es que la pantorrilla quede tan expuesta ante don Fuad, como en su momento su hijo Simón al escándalo de Odebrecht.

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