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Opinión

  • | 2018/06/04 17:38

    Trizas

    Si nos atenemos a la entrevista que concedió esta semana a La W, queda poco, o nada, de la frialdad de tan admirado político que nunca perdía la compostura. Ante Félix, Gaviria se muestra infeliz...

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“Para ser una buena perra hay que tener clase. Y tener clase no es sino mantener una sonrisa hipócrita ante las adversidades mundanas, así uno por dentro se esté muriendo de la ira. Como el día que a Jackie O. le derramaron una
salsa de no se qué en un restaurante neoyorquino y le ensuciaron un poco su elegante vestido negro pero, sobre todo, su bello collar de perlas blancas y ella, sin perder nunca su compostura, solo atinó a decirle al mesero: “No se preocupe:
en mi casa tengo más”. ¡Regio! Cuando leí esa historia je sui geleé. Porque así es como hay que ser: fría. Como Gaviria”.

En contexto: Mensajes subliminales

Con esta frase, el protagonista de Al diablo la maldita primavera evidencia su fascinación por el expresidente colombiano. Sin embargo, si nos atenemos a la entrevista que concedió esta semana a La W, queda poco, o nada, de la frialdad
de tan admirado político que nunca perdía la compostura. Ante Félix, Gaviria se muestra infeliz: se altera, grita, por momentos parece llorar, olvida las palabras y se deja arrinconar vergonzosa, y hasta dolorosamente, por los periodistas: el
oyente siente cómo lo cornean y cómo él, del mismo modo de quien necesita expiar una pesada culpa, permite que lo empitonen. Incluso confunde los nombres al punto de que llama, con cierto dejo peyorativo, “Doctor Lombana” a quien fuera su más cercano escudero.

¿París bien vale una misa? Lo cierto es que, como se lee en El País, “Con una de las peores votaciones de su historia el 27 de mayo, los liberales no serán fundamentales en la segunda vuelta”. Si cada quien recibirá de acuerdo a su
aporte, esta decisión de entregarse al uribismo es más lo que les resta que lo que les aporta. La entrevista fue un entierro de quinta para el otrora Gran Partido Liberal pero, mucho más, para el mismo Gaviria, quien de tiempo atrás viene de
derrota en derrota. ¿Acaso, y de repente, tiene “fucú”? Si es así, ¿se llevará también a Duque por delante esta mala racha?

El expresidente evidenció todo lo que de la política, y más aún, de los politiqueros, producen indignación y asco: la mentira como “virtud”, la falta de integridad y de principios, la voracidad burocrática, la hipocresía, el oportunismo.

“La que es puta es práctica”, dice mi amiga Lupe, y a Gaviria le bastó que Iván Duque le dijera que ya se había leído el documento que él le dio, y que “podía vivir con él”, para entregarle a su partido como si fuera la mujer menos deseada del
planeta a quien por primera vez le proponen sexo. 

El tema no solo es él, por supuesto. Esta vez las ratas no saltaron del barco: corrieron estrepitosas a arrodillarse frente a su nuevo capitán. La política, al menos para estos politiqueros, es hacer parte del gobierno para carroñar de la burocracia y de su presupuesto. Por eso, si gana Duque, Gaviria ya ganó el derecho de carcajear en la misma foto en la que también reirán Ordoñez, Pastrana, Vargas Lleras, Vivian Morales, Valencia Cossio y Uribe: todo lo nauseabundo rodea a este otro “buen muchacho”.

En contexto: Caribe y vallenatos

El único al que de momento no veremos allí será a Fajardo, pero en política nada es gratuito y su voto en blanco es un apoyo vedado a tan “insignes” políticos. Nada extrañe que lo veamos entonces de ministro.

Lo irónico es que a todos estos que representan la corrupción y el pasado se les llena la boca hablando de “renovación”, de “cambio” y señalando que lo demás les produce miedo. ¿Miedo a no tener de dónde robar? Hasta afirman con cinismo que un triunfo de Petro sería “un salto al vacío”. Un salto, ¿desde dónde? ¿Desde las instituciones en las que sus partidos desde siempre han ladroneado? Si cada uno de ellos hizo trizas al país individualmente, ¿qué tal ahora que trabajarán juntos, manicogidos como tortolitos enamorados? 

P.D.: Mientras hay vida, se lucha hasta el final. ¿O acaso uno se deja llevar de la muerte aun padeciendo un cáncer terminal? Quizá la izquierda pierda, pero la votación de hace 8 días se puede superar y en política eso ayuda mucho más
que el voto en blanco, pues el ganador siempre asumirá ese voto en blanco a su favor.

@sanchezbaute

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