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Opinión

  • | 2018/11/13 00:59

    Asamblea Constitucional para la Justicia

    Tres vías para reformar la Constitución. Ley de convocatoria a Asamblea Constituyente, integrantes elegidos por voto directo. Control Constitucional de inicio y de la reforma constitucional. No es propiamente una Asamblea Constituyente sino Constitucional sometida a la Constitución, la ley y control de la Corte Constitucional. Asamblea es idónea para reformar el Congreso y la Justicia. Carecen de fundamento las críticas a la convocatoria de una Asamblea Constitucional. No estamos en las circunstancias del quinquenio del general Reyes, como tampoco en las de 1910, ni en las de 1952, y en las de 1991 se dio en una difícil coyuntura con el narcotráfico.

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La Constitución prevé tres vías para reformar la Constitución: mediante actos legislativos, de los cuales se han expedido 47; por medio de referendo, solo se sometió a votación uno en 2003 y se aprobó una de 15 preguntas; y a través de Asamblea Constituyente, que no se ha intentado hasta el momento.

Para la convocatoria de una Asamblea Constituyente se debe expedir una ley, aprobada por la mayoría de una y otra Cámara, en la cual se someta a votación popular su convocatoria, competencia, período y composición. Para que la elección genere efectos debe superar una tercera parte del censo electoral. Los integrantes de la asamblea también deben ser elegidos por votación popular directa, en una fecha que no puede coincidir con otra elección. La facultad del Congreso para reformar la Constitución quedará suspendida durante el término de la asamblea, y esta adoptará su propio reglamento.

La ley de convocatoria y el acto de reforma están sometidos a control por parte de la Corte Constitucional, lo que implica ejercer controles de inicio así como sobre el producto final. Así las cosas, no se trata propiamente de una Asamblea Constituyente omnímoda, sino más propiamente de una asamblea constitucional limitada por la Constitución y la ley de convocatoria.

Algunos hemos sostenido que la asamblea constitucional es la vía idónea para adelantar reformas en que la independencia del Congreso pueda estar comprometida, como sería el caso de su propia reforma o de reformas a la justicia, en cuanto a estas últimas en razón a que la Corte Suprema de Justicia conoce de los delitos de los congresistas, el Consejo de Estado conoce de la pérdida de investidura y de la nulidad de las elecciones de los mismos y la Corte Constitucional conoce de la constitucionalidad de las leyes y de los actos legislativos que expida, en otras palabras, porque se trata de un Congreso sobrecontrolado por las altas corporaciones judiciales que debería reformar.

Así las cosas, convocar un cuerpo ad hoc, con legitimidad democrática, para que reforme un determinado aspecto de la Constitución, puede ser el procedimiento adecuado en determinadas circunstancias, siempre sujetas al control de la Corte Constitucional. Por eso, resultan desproporcionadas y carentes de fundamento las críticas que señalan a la asamblea constitucional como un salto al vacío o una caja de pandora de donde podrán emerger súbitas autorizaciones para reelecciones o inesperadas decisiones que hagan trizas el acuerdo con las Farc. Se trata de sembrar miedos infundados para un procedimiento de reforma previsto en la Constitución.

No estamos en circunstancias similares al quinquenio del general Reyes que por agrios enfrentamientos disolvió el Congreso y convocó una Asamblea Constituyente, como tampoco en las de 1910 que conllevó a otra asamblea, ni en las condiciones de 1952 de un Congreso hegemónicamente conservador que permitieron convocar una asamblea de origen parlamentario. Ahora bien, la asamblea de 1991 implicó un profundo cambio constitucional, si se quiere exitoso, en una difícil coyuntura con el narcotráfico.

En síntesis, bienvenida la propuesta del presidente del Congreso, Ernesto Macías, de utilizar la tercera vía de reforma a la Constitución, de la Asamblea Constitucional, para aquellos temas donde la independencia y autonomía del Congreso pueden estar afectadas.

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