Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 1999/08/02 00:00

    CELULAR DE GALAN

COMPARTIR

A diferencia del proceso iniciado con las Farc, en el cual cada vez es más evidente que el
gobierno tiene una inquebrantable decisión y un libreto que viene cumpliendo en la medida en que lo permiten
los acontecimientos, con el ELN las cosas parecen ser distintas: es muy probable que en el proceso con
este grupo guerrillero la crítica de la improvisación esté hasta cierto punto justificada.
La razón de que ello sea así puede radicar en el afán del gobierno, podemos decir que totalmente legítimo,
de manejar los dos procesos de manera diferente, y de no permitir de ninguna manera que se homologuen,
para que no desemboquen en una competencia entre los dos grupos guerrilleros consistente en que lo que se
le concede a uno, tenga que concedérsele automáticamente al otro.
De cualquier manera los procesos nacieron distintos Mientras que el de las Farc se ha manejado en todo
momento directamente con el gobierno o con sus delegados, el ELN quiso plantear su proceso inicialmente
con la sociedad. No se mostró interesado en incluir en esta primera etapa al gobierno, hasta que ello se
hizo inevitable, ante la realidad de que la Convención Nacional que se estaba organizando no era posible
sin el apoyo y sin las garantías gubernamentales.
Pero la verdad es que a partir de ese momento el papel del gobierno frente al ELN dejaba entrever un cierto
desgano que solo se explicaba como táctica, pero aún como táctica fue tremendamente equivocado. Cuando
Víctor G. le metió viaje a Venezuela para entrevistarse con los líderes del ELN ya existía la sensación de que
al gobierno dicho grupo guerrillero le merecía un tratamiento de segunda, y este pudo ser el verdadero florero
de Llorente que hizo que cuando el gobierno le dijo al ELN que no estaba dispuesto a concederle un despeje,
no quedara espacio para intentar una negociación y las conversaciones se rompieran abruptamente.La prueba
más evidente de esta improvisación es la forma como ha venido quitándose y devolviéndose
sucesivamente en las últimas semanas el equipo de comunicaciones a los miembros del ELN que están
presos en Itagüí, sin que la decisión en cada caso obedezca a una táctica de negociación sino a una
reacción ante la desordenada ocurrencia de los hechos
A Francisco Galán le entregaron un teléfono celular y un radio de comunicaciones en noviembre de 1994, para
que sirviera de vocero de la organización guerrillera ante la eventualidad de un acercamiento político con el
ELN.
En abril 12 de este año, el gobierno ordenó retirarIos como consecuencia del secuestro del avión de
Avianca.
En mayo primero se devoIvieron los equipos, para que Galán y Felipe Torres pudieran mediar en la
liberación de los secuestrados.
En junio primero volvieron a ser retirados como consecuencia del secuestro de la iglesia La María.
En junio 10 se devolvieron nuevamente los equipos, como lo había solicitado el ELN.
En junio 19 volvieron a ser retirados, cuando el ELN hizo su repugnante anuncio de que cobraría rescate por
algunos de los secuestrados.
Hagan sus apuestas, pero este cronograma indica que no pasará mucho tiempo antes de que los equipos
sean devueltos nuevamente, por alguna razón circunstancial y no como consecuencia de un cuidadoso plan
de negociación.
Que los guerrillos del ELN presos en Itagüí tengan un equipo de comunicaciones puede ayudarle
definitivamente al proceso, siempre y cuando no se utilicen para delinquir y, que se sepa, éste no ha sido el
caso. Permiten mantener una puerta abierta con el grupo guerrillero y un canal para la reflexión en medio de
esta guerra demencial. Lo que por allí se conversa, eso es bien sabido, está permanentemente
monitoreado por los organismos de seguridad, por lo que no puede deducirse que el uso de dichos equipos de
comunicación sea peligroso.
Pero en cambio, sí deja la sensación de que retirar los equipos como castigo a las acciones del ELN es una
pataleta, una política infantil que solo obedece a la improvisación.
Es muy probable que en cualquier momento vuelva a abrirse una nueva oportunidad con el ELN, y es prudente
tener pensado un plan, al igual que el que tiene el gobierno con las Farc. Que por cuenta de la
improvisación se incite involuntariamente a un grupo guerrillero a probar hasta dónde puede llegar su
capacidad, es el peor de los negocios.
Que los procesos con los dos grupos guerrilleros tengan que ser por naturaleza y por conveniencia diferentes,
no debe dejar sin embargo la sensación de que en uno de los dos está puesto todo el interés del gobierno,
mientras que en el otro están puestas las sobras, y que el interés es solo producto de las circunstancias del
momento. Porque se corre el grave riesgo de que en el segundo caso el ritmo de la negociación lo vayan
imponiendo los golpes que nos propinen.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com