opinión

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David René Moreno. - Foto: Cortesía: Almirante-David-René

Colombianos: nos usaron

Colombia no puede permitir que nuevamente el M 19 lidere la reforma de una Constitución para el país.


Por: David René Moreno Moreno

El giro inesperado, irreflexivo, irresponsable y maquiavélicamente manipulado desde dentro y fuera del país, ha permitido que Colombia se dirija hacia la izquierda; sin que el nuevo gobierno se haya posesionado, esta tendencia ya ha causado daños irreversibles en varios campos vitales para el progreso y desarrollo del país y por consiguiente, con las implicaciones negativas en el bienestar y calidad de vida de los colombianos.

La economía se ha visto afectada con un incremento desaforado del dólar, con la salida precipitada de capitales, con detrimento en el valor de bienes inmuebles, con la pérdida de empleos, con el costo de la canasta familiar. La seguridad se encuentra en la cuerda floja por la politización de la Policía Nacional al sacarla del Ministerio de Defensa, pero también por la creación de un superministerio que tendrá más armas que el mismo Ministerio de Defensa y por la afectación en el control de la Superintendencia de Seguridad y Vigilancia Privada y los más de 300.000 hombres y mujeres que laboran en esta área.

Pero el centro del entramado se encuentra en el campo político corrompido por intereses personales que se ha prestado posiblemente para montar esta tragicomedia que hoy tenemos que enfrentar los colombianos. Aún es inexplicable el papel que jugó Hernández, candidato que parece nunca aspiró a ser presidente, pues como afirma Jaime Bayly, no es posible que quien el 9 de junio hablara mal de su oponente, un par de semanas adelante lo esté abrazando, pero lo más paradójico es que este afirme que Petro es el gobernante que requiere Colombia; ¿bajeza o servilismo?

Hernández ha afirmado que Petro seguirá siendo Chavista y sin ambages declara públicamente su tendencia petrista. Sin embargo, no es fácil comprender que en un juego democrático justo

Hernández no hubiera aceptado participar en debates políticos con su oponente, dejándole libre el camino a solo pocos días de la elección, así como tampoco hizo, ni permitió que se colocaran demandas frente a posibles actuaciones irregulares de este evento. Huevo es, gallina lo pone.

Después de observar los videos del entramado de Petro y su sequito acerca de las triquiñuelas para la elección y de escuchar lo que han llamado ‘el ventilador de Benedetti’, donde este sórdido personaje afirma que de haber llegado Federico Gutiérrez a la segunda vuelta, este hubiera ganado, se plantea un gran interrogante: ¿Formó Hernández parte del elenco empleado por Petro para llegar a la Presidencia y jugó conscientemente un papel en el guion preparado por la izquierda para sacar a Federico Gutiérrez de la competencia? Esto haría ilegítimo el gobierno de Petro y confirmaría que los colombianos fuimos usados por la izquierda. Qué vergüenza.

Al analizar el equipo de empalme se observa con preocupación que personajes funestos como Guanumen, criticado por la falta de ética en los objetivos de la campaña Petro, esté en el grupo del Ministerio de las TIC, lo cual lleva a pensar en la carrera de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de Hitler, pues el poder de la informática y las comunicaciones en manos de este tipo de personajes produciría un daño incalculable en la sociedad por la probable utilización de este poder en campañas masivas de adoctrinamiento ideológico.

Ronda en las redes la idea de que Petro va a citar una Constituyente para adaptarla a los requerimientos ideológicos de la izquierda, para permanecer en el poder por muchos años, para expropiar a diestra y siniestra, para conformar milicias, para imponer impuestos a discreción, para repartir la riqueza entre quienes no trabajan, para reducir las Fuerzas Militares a su mínima expresión, para que el país pase a formar parte del sistema bolivariano promovido por Chávez y para legalizar el perdón social a los criminales, cumpliendo así los pactos de las cárceles adelantados por sus adeptos.

Colombia no puede permitir que nuevamente el M 19 lidere la reforma de una Constitución para el país. Si llega a tener éxito esta propuesta, será el momento de poner en marcha el adagio popular de ‘apague y vámonos’. Esto sería la puñalada final que acabaría con la democracia en el país y el triunfo del socialismo, no solo en Colombia, sino en el continente americano. Colombiano, piensa en tu país y en tu futuro.