Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2018/07/10 04:09

    Nos quedó grande, no fuimos capaces, pero aún tenemos esperanza

    Llegamos al acuerdo final con las Farc, principal grupo armado ilegal que permaneció en la clandestinidad durante más de 60 años, que ningún gobierno antes del saliente presidente Santos pudo someter, y no fuimos capaces de mantenerlo.

COMPARTIR

Sostengo esta pesimista premisa, porque entiendo que ahora con el nuevo giro que toma la política de paz, interna y externa, será mucho más difícil que la guerrilla se reincorpore a la vida civil, al ejercicio de la política y a una vida normal, porque inclusive antes de la posesión del triunfador en la batalla presidencial, el joven presidente Duque, se acercan vientos de guerra.

Hasta Maduro está asomando a la frontera sus aeronaves y armamento soviético para amedrantar a los cucuteños, a los araucanos, a los nortesantandereanos, que más saben de tejer sombreros que de manejar siquiera un machete. Con los pocos y vetustos helicópteros, y uno que otro avión, de esos que deja una estela de humo en el firmamento cuando pasan, no pudimos con el conflicto interno, mucho menos con una guerra externa.

La duración de esta precaria pero preciada paz lograda por quien alcanzó un nobel inimaginable para nuestra parroquia, dependerá del ánimo de quien se sienta en el solio presidencial, y de sus progenitores políticos, de sus voceadores al oído, pero primordialmente, del concurso de la comunidad internacional que apoyó decididamente el proceso, pero que a la hora de la implementación lo abandonó.

Esta ha sido la razón por la cual nos entrelazamos en una contienda de ganadores y perdedores, en la que los primeros se creen con derecho de sacar del ring a sus opositores, exacerbando, sin intención alguna, prácticas que ya estaban proscritas de nuestra sociedad, como la exterminación del enemigo a cualquier precio.

Algo así como cuando una persona ejerce poder y tiene sus enemigos, panorama dentro del cual surgen amigos o cercanos, que sin tener autorización expresa, empiezan a destrozar a los enemigos por cuenta de mantenerlo aislado o en un círculo cerrado en beneficio de los intereses egoístas sobrepuestos ante los demás.

Así están actuando facciones de derecha que con la llegada al poder del Centro Democrático, si bien como se entiende no cuentan con la autorización, están haciendo de las suyas con los defensores de derechos humanos y de la sociedad civil.

Que no vaya a pasar lo que sucede con los cuervos, que cuando ya no tienen que roer, se vienen contra su criador.

Por eso en este entorno gris que se avizora, nosotros los demócratas que ya no tenemos interés alguno en el poder, ni en sus tentáculos, exhortamos al Presidente de los colombianos para que llame urgentemente a los países garantes del proceso, e inclusive, a las potencias, para que pongan sobre la mesa sus capacidades de negociación, de intermediación, de ayuda recíproca económica, logística, política, y que permanezcan en nuestro territorio ofreciendo herramientas de control, para enfriar la cabeza de los extremos y para apaciguar los ánimos guerreristas que se viven desde el 17 de junio.

Debe el gobierno garantizar la inclusión de muchos jóvenes que quedaron sin tierra, sin familia, ahora sin armas y sin Dios, para incluirlos a la sociedad de la mejor manera, con una mirada que nos permita darnos cuenta que también son víctimas del conflicto, quienes fueron reclutados cuando no entendían ni siquiera por qué tenían que alzar un fusil o, por qué tenían que disparar frente a su hermano.

Si el debate se circunscribe en qué pedazo de justicia o de paz le damos a cada quien, bienaventurados los cambios que a la luz de las normas constitucionales y los acuerdos sean beneficiosos para el proceso y su futuro sostenimiento.

Si el gobierno a cambio de pensar en implementar medidas que van en contra de la columna esencial del proceso, porque esta es otra manera de ponerle la tumba al mismo, pensara en generar proyectos productivos que coadyuven el desarrollo y el progreso económico general, sería el gran paso hacia una paz estable y duradera.

Un ejemplo podría ser la puesta en marcha de proyectos ecoturísticos o de zonas donde podemos pensar que las ballenas inspiren sustento del turismo ambiental, erradicando los ingresos provenientes de la droga.

Pongan a trabajar a los excombatientes de la fuerza pública y de la guerrilla, quienes nadie como ellos conocen la geografía del Chocó y los territorios de nuestra patria, a más de adoptarlos como los gerentes de la Colombia que cobrará por disfrutar de la paz. Así mismo, podrían dirigir las excursiones a los caños diáfanos, cristalinos, y de múltiples colores de los llanos orientales o de la Amazonia. No perdamos la visión para salir de lo fácil habiendo concretado lo difícil.

El gobierno nacional no pudo con los recursos de la paz, pero con la tenacidad de los triunfadores con la que están retando a la oposición y a quienes no votaron por su candidato, podrían construir país para que las causas primigenias de la violencia no tengan asiento en nuestra sociedad.

¡Presidente Duque! Usted que es un joven emprendedor, reciba un consejo de este curtido y pacífico hombre: ¡Comercialice la paz, vale la pena, o moriremos en el intento!

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1898

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.