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Opinión

  • | 1995/09/11 00:00

    EL ANILLO

    La primera dama también ha resultado vinculada al proceso 8.000 a través de una fundación.

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LA OPINION NO QUEDO PARA NADA SAtisfecha con el comunicado de prensa de la Presidencia de la República, que intentó minimizar, en vano, la gravedad de la conversación sostenida entre el presidente Samper y la misteriosa -y siniestra- Elizabeth de Sarria. El argumento de que la grabación apareció un año y pico después no es relievante ni eximente. Sólo demuestra que alguien está interesado en que se sepa, pero no que la conversación no existió, y tampoco que sus implicaciones no sean delicadas para el Presidente.
Alegar que la utilización de expresiones coloquiales en la conversación con doña Elizabeth no implica que el Presidente tuviera una relación personal o de negocios con ella tiene cierta razón. Quienes conocen al Presidente saben que tiene una manera de ser amplia y extrovertida, a veces más de lo que sería deseable de acuerdo con el rango de su cargo. Lo de 'monita' y 'retrechera' no es, pues, lo más grave de la conversación, porque carecería de importancia si se lo estuviera diciendo a alguien libre de sospecha. Lo grave es a quién se lo dice, y para qué se lo dice.
Se lo dice a Elizabeth de Sarria, que venía atravesando dificultades con Estados Unidos desde 1986, cuando estuvo detenida en dicho país. Y por eso se derrumba el argumento del comunicado presidencial de que "para la época de la conversación, ni la señora Sarria ni su marido estaban siendo investigados ni nacional ni internacionalmente por negocios indebidos".
Y se lo dice a Elizabeth de Sarria para cuadrar una reunión con unos misteriosos hombres de negocios que ya se ha aclarado que ni eran de la Philip Morris, ni del Interbank del Brasil, para que estos le den "unas cartas" que le traen para la campaña. Tan misteriosos, o tan malucamente misteriosos, que ni Samper quiere ir a reunirse con ellos donde Elizabeth, ni ellos están dispuestos a reunirse con Samper, donde Samper. Ambos se están protegiendo de algo que en términos criminalísticos podría definirse como el hecho de situarse en escenarios equivocados. Samper está dispuesto a reunirse con ellos pero en su escenario, y los "hombres de negocios" están dispuestos a reunirse con Samper pero en el escenario de ellos.
Hasta aquí lo que no queda aclarado con el comunicado presidencial. Pero en aras de la verdad, hay otras cosas que por lo menos admiten la duda razonable de que no ocurrieron.
La primera, que la reunión finalmente se hubiera realizado, o que los 50 millones de la segunda grabación sean las misteriosas "cartas" que los visitantes deseaban entregarle a Samper.
Las dos grabaciones que sugieren una relación de causalidad entre la conversación de Samper y Elizabeth, y la de Medina y Elizabeth, son ingredientes separados, y le corresponderá a la Fiscalía demostrar que ambas conversaciones estaban hablando de lo mismo.
La segunda, el episodio del anillo. El comunicado del Presidente afirma que "el candidato rechazó la joya mencionada en la grabación ". Eso no es cierto. Samper no solamente no la rechazó, sino que dejó abierta una puerta para aceptarla. Cuando no se quiere recibir algo se dice sencillamente que no. Y Samper no lo dijo.
Pero que de ahí pueda deducirse que el candidato aceptó la joya, y que su señora la recibió, me parece una injusticia con alguien como la primera dama, que comienza a verse involucrada en este penoso episodio por cuenta de dos vías completamente inesperadas.
Una de ellas es la del anillo, que me extraña, pues si algo hay que reconocerle a la primera dama y también al Presidente, es la infinita austeridad de sus vidas privadas. Se sabe que carecen de fortuna, y que por el contrario, se han caracterizado por 'saltar matones' en el diario vivir. Ni siquiera como primera dama Jacquin de Samper ha dejado de ser sencilla en su ropa, o ha exhibido alguna vez joyas que los colombianos hayamos tenido la oportunidad de notar como algo que se sale de lo común. No es su estilo. Pero de la noche a la mañana hemos resuelto asumir, con base en indicios, que la primera dama se dejó regalara un "anillo pero precioso, de un diamantico muy lindo". He resuelto creer que eso no es cierto. Y confiar en que los hechos no me desmientan.
La primera dama también ha resultado vinculada al proceso 8.000 por cuenta de una fundación creada por ella para arreglar los parques de la ciudad. Según Medina, recursos captados por esta fundación fueron desviados hacia la campaña, sin que de ello quedara registro en los libros de contabilidad. Ella no era la representante legal de la sociedad, según lo ha informado ante la prensa. Y de acuerdo con la Fiscalía, está llamada a declarar por haber sido mencionada por Santiago Medina. Está por establecerse si a través de esta sociedad se desviaron recursos no declarados a la campaña de su esposo.
Mientras esto no se demuestre, deberíamos tener en cuenta que detrás de la primera dama hay una mujer. Y detrás de la mujer una madre. Y detrás de la madre unos hijos.-
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