opinión

Alberto Donadio  Columna
Alberto Donadio - Foto: DAVID ESTRADA LARRAÑETA

El Coronell sí tiene quien le escriba

En suma, Coronell cometió una injusticia. Acusó de una quiebra a quien no fue culpable.


Por: Alberto Donadio

A raíz de la columna sobre las acusaciones no probadas de Daniel Coronell contra Carlos Palacino, expresidente de Saludcoop, conocí el mensaje de un exsuperintendente nacional de Salud: “Excelente y contundente. Esa fue siempre mi impresión, investigación y decisiones adoptadas por animadversión, generada por la imposibilidad de admitir el éxito de Palacino y no poder realizar algo semejante”. Un veterano médico de otra EPS me escribió: “Muy bueno su artículo de Saludcoop. Creóuna infraestructura hospitalaria sorprendente. Médicos y pacientes en general satisfechos. Se metió el Gobierno y la acabó”.

Una periodista me reprochó: “Estás gastando la batería contra los colegas que han hecho un ejercicio decente. Coronell hace un periodismo valioso en un país en el que tantos cantan en el coro oficial”. Aun los de la tuna de la oposición pueden cometer una injusticia al acusar sin fundamento, como sucedió con el expresidente de la EPS. También los periodistas decentes pueden no detectar que el Gobierno incurrió en el acto de corrupción de acusar falsamente de corrupción a un particular. Coronell no siguió los principios certeros que según él guían su trabajo. Como este: “Ser contrapoder significa siempre estar preguntando a nombre de quienes sufren los efectos de las decisiones que toman los poderosos”.

En este caso, los poderosos (el Gobierno Santos) intervinieron la más grande entidad privada de salud, que atendía normalmente a los pacientes, y después la arruinaron, llevándola a un patrimonio negativo de -2,88 billones de pesos. Coronell no habló a nombre de los 4 millones de afiliados que padecieron la afectación del servicio y luego su eliminación total. Culpó del colapso a Palacino. Coronell no aplicó otro de sus encomiables principios: “Debemos tratar de buscar honestamente no solo lo que nos reafirme en nuestras posiciones, sino lo que las contradiga”. Por repetir sus denuncias contra Palacino durante siete años, no vio la verdad maciza. Sin importar quién fuera el jefe de la EPS, hay una verdad indiscutible: el Estado les arrebató una empresa en plena marcha a sus dueños privados para entregarla a interventores oficiales que la llevaron a la ruina. Dicen que algunos políticos ganaron con el saqueo. “Uno tiene que estar dispuesto a encontrar lo que contradiga la idea inicial”, es otro lineamiento que predica Coronell. Tampoco lo aplicó en esta investigación. No dirigió su pluma contra el presidente Santos y sus altos funcionarios, que invocaron la gravedad de los 8.013 cheques para justificar la intervención, pero que luego dejaron a Saludcoop en manos de saqueadores. Coronell todavía en 2017 culpaba a Palacino del colapso. No estudió lo que contradecía su idea inicial. “Tenemos que buscar la verdad por encima de lo que convenga políticamente”, es otro precepto de Daniel Coronell.

Al Gobierno Santos le convenía políticamente que le siguieran echando la culpa a Palacino y que la prensa siguiera buscando el ahogado río arriba. “El periodismo es esa búsqueda permanente de elementos de información que están ocultos por el poder”, dice Coronell. Aquí los elementos ni siquiera estaban ocultos, pues aparecían en resoluciones de la Superintendencia Nacional de Salud, que son públicas y en las que se reconoce oficialmente que Saludcoop gozaba de buena salud financiera cuando fue intervenida en 2011 y que agonizó en la UCI estatal en 2015. Me preguntan por qué Palacino no se defendió. No lo sé porque no lo conozco, pero sí lo hizo, limitadamente. En 2018, dijo en entrevista con Caracol TV: “A mí no me pueden hacer responsable sino de lo que ocurrió mientras yo fui representante legal de la institución. Lo que pasó de ahí en adelante, otros tienen que responder. Porque evidentemente a partir de la intervención hubo un proceso acelerado de deterioro del servicio, de deterioro de la infraestructura y deterioro de los resultados institucionales, en lo cual no tenemos nada que ver”.

Agregó que hubo “acciones políticas con el propósito de tomar control de la organización. Yo sé que había competidores que tenían interés en sacar del camino al principal competidor. La intervención de Saludcoop fue un error del Gobierno”.Cuando le pregunté a Coronell qué pruebas tenía contra Palacino, respondió: “Las columnas deben defenderse por sí solas”. El método Coronell dice otra cosa: “Una publicación es como la punta de un iceberg, detrás de eso hay un enorme bloque de investigación y de documentos”. En suma, Coronell cometió una injusticia. Acusó de una quiebra a quien no fue culpable.