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Opinión

  • | 2006/03/24 00:00

    El efecto teflón y los morosos

    Marc Hofstetter analiza la propuesta del presidente Uribe de borrar la información financiera de los deudores morosos y concluye que lo hizo por politiquería porque es imposible que piense que eso reactivaría el crédito.

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“Así como se perdona a los guerrilleros y a los paramilitares, lo más justo que se puede hacer con los colombianos que trabajan de forma honrada es borrarles esa información negativa”, dijo en días pasados el mandatario de los colombianos, refiriéndose a la información financiera que está consignada en bases de datos sobre deudores. ¿Qué pretende el Presidente con un anuncio como este?

Una primera interpretación es que el Presidente genuinamente cree que hacer un borrón y cuenta nueva es una buena alternativa para reactivar el crédito en Colombia. Su lógica sería simple: algunos colombianos que en el pasado han resultado reportados en centrales de riesgo como malos deudores tienen menores posibilidades de acceder a crédito en el sistema financiero. Borrar esa información los haría ver de nuevo bien ante los bancos, ergo, el crédito se reactivaría. Algunos columnistas apoyaron esa idea. Un editorial de Portafolio expresó que una “medida de esa naturaleza serviría para impulsar el crecimiento económico al darle acceso a préstamos a miles y miles de personas que hoy en día, por estar reportadas en las centrales de riesgo, no son sujetos de crédito”.

Sin embargo, la Asobancaria, el ministro Carrasquilla y analistas como Rudolph Hommes se oponen a la idea. El negocio de los bancos es prestar plata. ¿Con qué criterio? Los bancos prestan plata si creen que los clientes les devolverán lo prestado. Para establecer esto, los bancos estudian las solicitudes de crédito basados en la información pasada del cliente (proporcionada por este y por las centrales de riesgo) y sus perspectivas futuras. Toda esta información le permite al banco decidir los plazos, las magnitudes y las condiciones de un eventual préstamo. Evidentemente, si el banco cree que el cliente no le devolverá la plata, éste no será sujeto de crédito. La propuesta del Presidente hace que los bancos tengan menos información para tomar sus decisiones y, por tanto, tendrán que cobrarles más a los buenos clientes y terminarán prestándoles menos a todos. Como dijo Carrasquilla, “declarar una amnistía para que los morosos sean retirados de las bases de datos iría en contra, incluso, del propósito del presidente Uribe de lograr que más colombianos accedan al crédito”.

Una segunda interpretación sobre los objetivos de la propuesta del Presidente es que éste está en campaña electoral y, por tanto, a la caza de votos. Dar la impresión de ponerse del lado de los clientes bancarios podría representar réditos políticos de corto plazo. De paso, cabe resaltar que esta actitud es otra manifestación del truco táctico descrito por Miguel Silva hace un par de meses para explicar el efecto teflón del Presidente, que ha utilizado Uribe a lo largo de su gobierno. El éxito de Uribe, decía Silva, es que logra aparecer como representando al ciudadano contra el Estado. En este caso, Uribe utiliza la estrategia de aparecer como el abogado que defiende a los ciudadanos de bancos que (¿injustamente?) no les prestan plata. En medio de la campaña política, las frases de Uribe tienen, además, la virtud de asestarles un golpe preventivo a los candidatos de la oposición. La idea de borrar morosos de las bases de datos es una idea más congruente con los discursos de la izquierda. Al proponer el Presidente mismo esta medida, le quita otro argumento que habría podido utilizar la oposición en la campaña.

La propuesta el presidente es una mala idea. Obligó al ministro Carrasquilla a contradecirlo. Sus motivaciones deben tener un trasfondo político (la segunda interpretación), pues resulta difícil creer que el Presidente realmente piense que reactivar el crédito en un país se puede lograr quitándole elementos de juicio al sector financiero (la primera interpretación). Para ponerlo en términos de la analogía que escogió el Presidente, su propuesta es equivalente a decir que para que los paramilitares reinsertados no pasen años en la cárcel, todos los colombianos debemos pasar unos meses en ésta.

Marc Hofstetter
Profesor de Economía. Universidad de los Andes.
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