Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2020/02/04 16:18

    El país a la espera de la versión de Aida Merlano

    Esta trama corrupta electoral ha lastrado durante décadas las elecciones en Colombia. El país queda a la espera de su versión señora Merlano, no le falle, la democracia lo necesita.

COMPARTIR

Aida Merlano, la manzana de la discordia en el edén barranquillero que enfrentó a las castas políticas y a los contratistas hegemónicos de la ciudad, es la caja de Pandora que en su interior contiene la trama corrupta electoral de esa región Caribe que tanto atrae, no solo a los poderes nativos, sino a la clase política tradicional del país.

La Merlano bien podría ser la protagonista de una novela de amores de altura que emergió desde un barrio popular para conquistar los corazones de unos dirigentes machistas y supremos; amos y señores de la variopinta ciudad caribeña; Ella, suspicaz y astuta, intrigó en todas las formaciones políticas que después la llevaron a hacer parte de una reveladora urdimbre corrupta electoral que durante más de 60 años ha gobernado la costa atlántica y la pusieron, primero en la Cámara, y después en el Senado. 

Pero en los cálculos de estos mandamases no cabía la idea de que Aida Merlano caería en las garras del régimen chavista, nada amigable con las élites y la clase política tradicional colombiana a la que califica de golpista y mentirosa; Maduro tiene en su poder esa caja de Pandora que conoce muy bien todo ese entramado nebuloso y corrupto y que hoy, atormentado por sus fantasmas, quisiera que se la tragara la tierra.   

Claro, la señora Merlano posee información valiosa y reveladora de cómo se hace la política colombiana, cómo se reparten las curules al Congreso y cómo se gobierna cada departamento de los siete que componen la costa norte, por ejemplo; son verdaderas mafias al servicio de unas castas políticas que por años se adueñaron de los dineros públicos, de la contratación estatal local, regional y nacional y, en clara connivencia con empresas privadas, controlan todas las actividades económicas. Amos y señores hasta la sepultura. 

Esa historia, como la del paramilitar Mancuso, es la que no quieren que se sepa, para que el país se entere de cómo ir a las urnas no es sinónimo de democracia porque las elecciones en muchas regiones, incluida la costa atlántica, son una farsa. 

Esa verdad, repito, no quieren que el país la conozca. La Colombia del cacerolazo del 21N, que no traga entero, debe tomar nota para votar a conciencia el 2022  y arrebatarle las mayorías a esa política ladina que cada cuatro años llega a ocupar una curul fraudulenta, como lo hizo Aida Merlano. 

Si el presidente Maduro de Venezuela, como lo anunció, hace públicas las declaraciones de la prófuga le haría un gran favor a la democracia colombiana; sobre todo a esas generaciones que hoy se mueven en las calles contra el cinismo y la ineptitud de la política colombiana. 

Esta trama corrupta electoral ha lastrado durante décadas las elecciones en Colombia. El país queda a la espera de su versión señora Merlano, no le falle, la democracia lo necesita.  

@jairotevi

 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1979

PORTADA

SOS a la economía

La crisis del coronavirus tiene a la economía colombiana en emergencia. Se requiere pensar en fórmulas rápidas y drásticas para evitar un colapso. ¿Cuáles son las opciones?

03

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1979

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.