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Almirante-David-René-Moreno-Moreno - Foto: Cortesía: Almirante-David-René

La arremetida ideológica socialista

Ya estamos viendo y viviendo lo que le espera a Colombia bajo el gobierno de izquierda; las próximas elecciones regionales son fundamentales para impedir que el socialismo se afiance en nuestro país.

Por: David René Moreno Moreno

Los gobiernos comunistas implementan planes muy similares para acondicionar ideológicamente a la población; se observa que el gobierno Petro está siguiendo muy de cerca los pasos de nuestro vecino, tratando de ajustar el pensamiento de los colombianos a su doctrina. La ministra de Cultura quiere cambiar el nombre de su cartera por el de las Culturas, las Artes y los Saberes; el Gobierno ha mencionado la creación del ministerio de Paz, Seguridad y Convivencia, y el presidente habla de la paz total, de la seguridad humana para la paz, así como designar a la región cocalera del Catatumbo para que sea la capital de la paz.

La dialéctica empleada por la izquierda trata de señalar a los militares y en especial a los militares retirados como enemigos de la paz y amantes de la guerra. Qué gran falacia; parece que se les ha olvidado que la guerra en que han sumergido al país solo deja recuerdos de dolor y tristeza. El estado normal de una democracia y de un país próspero siempre será la paz. Todo esto es parte de una sucia y vieja campaña de la tendencia izquierdista para generar odios y resentimientos dentro de un ambiente marcado por la opresión que caracteriza a su ideología.

No sería extraño que en muy poco tiempo estén bautizando escuelas o edificios exaltando el nombre de integrantes del M-19 o se estén colocando bustos de los alias Tiro Fijo, Raúl Reyes, Santrich u otros personajes en las plazas públicas, o que se esté dando la orden de colocar en las aulas fotos de estos personajes, o que el ministro de Defensa obligue a la fuerza pública a saludar con frases parecidas a ‘patria, socialismo o muerte’, como ocurrió con nuestros vecinos; para los que aún permanecen incrédulos, poco a poco se esta produciendo el cambio que Petro impulsó durante su campaña.

Es innegable la campaña que se está adelantando para afectar los símbolos nacionales: ya se han presentado nuevas versiones del himno nacional; Luis Pérez Gutiérrez, antiguo gobernador de Antioquia e integrante del Pacto Histórico de Petro, ya irrespetó a la bandera nacional al proponer colocarle una hoja de marihuana; el ministro de Defensa ya se pronunció en el sentido de que los militares no pueden ser calificados de héroes porque están cumpliendo con su labor. Ministro Velásquez, defender la patria es un acto de heroísmo, algo de lo cual creo que usted no se podrá enorgullecer, como sí lo hacen los soldados y policías de Colombia.

Se está cerrando el círculo socialista opresivo sobre la población, creando garras muy fuertes para controlar territorios y asegurar el poder; el Gobierno propone los diálogos regionales, congresistas de las antiguas Farc han propuesto reconocer y reglamentar las guardias campesinas como mecanismo de protección permanente, a lo cual afortunadamente se han escuchado innumerables críticas de oposición. Estas son las guardias que según algunos medios de comunicación recibieron a Petro en su visita al Catatumbo, que -valga la pena recordar- son totalmente ilegales, porque la Constitución Política en sus artículos 216 y subsiguientes solo habla de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.

Pero además se está creando otro fortín socialista, posiblemente mejor llamado milicias populares, con los miles de personas que se acojan a la propuesta de Petro para disfrutar de un billón de pesos a órdenes de la Dirección de Prosperidad Social, donde mensualmente se les pagará casi un salario mínimo “…a los jóvenes que dejen la criminalidad y le apuesten a la paz…”. Esto indica que efectivamente delinquir sí paga dividendos y que la justicia no es un disuasivo ante el delito. Es aberrante que el Estado proponga pagar una extorsión a los delincuentes en lugar de cumplir el mandato constitucional de velar por la seguridad, la convivencia, la justicia, la libertad y la paz.

Ya estamos viendo y viviendo lo que le espera a Colombia bajo el gobierno de izquierda. Las próximas elecciones regionales son fundamentales para impedir que el socialismo se afiance en nuestro país. Si ganan terreno en gobernaciones, alcaldías y concejos municipales, será muy difícil recuperar a Colombia de las garras del comunismo internacional. Se requiere vencer la indiferencia, la irresponsabilidad y la apatía ciudadana, pues es la última oportunidad de subir al tren que permita recuperar el camino de la libertad y la democracia.