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Opinión

  • | 2019/07/17 14:45

    Andrés Felipe arias: la víctima

    Al ministro Arias le sonrió la fortuna. Cayó bien al expresidente Álvaro Uribe, el colombiano más poderoso de su tiempo. Un golpe de fortuna que fue asimismo su perdición.

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Madrid. Primavera de 1995. “Al negro le corto el cuello. Me cago en la puta madre que parió al negro”, dijo Jesús Gil y Gil. Verborrea racista. El negro era Adolfo “El Tren” Valencia, nacido en Buenaventura. “El Tren”, jugaba con los colchoneros. Gil era entonces presidente del Atlético de Madrid, alcalde de Marbella y empresario. Combinaba fútbol, política y negocios. Como lo hizo Berlusconi en Italia. Como lo hace la familia Char en Barranquilla. “El Tren” Valencia, por su parte, venía de triunfar en el Bayern de Munich bajo la conducción de Franz Beckenbauer. Fue campeón de liga y máximo artillero del equipo. 

 La miniserie documental El Pionero, trasmitida por HBO retrata la vida de uno de los personajes más altaneros de la política española. Patriota. Saqueador. Maleante. Demagogo. Convicto. Fue condenado por el desplome de un comedor en el que murieron 58 comensales. Era el promotor del comedor. Carecía de licencia. Construido a la diabla. El dictador Francisco Franco lo indultó. Volvió a la libertad. Continuó haciendo lo que le venía en gana. Haciendo de la política un negocio. Llenando sus alforjas de dinero ilícito. “Soy comunista a las nueve de la mañana, socialista a las diez y de derecha a las once”, pregonaba a los cuatro vientos.

 Muchos políticos colombianos nada tienen que envidiarle al fallecido Jesús Gil y Gil. Son harto conocidos los clanes familiares con tentáculos en la administración pública departamental y municipal. Clanes que no guardan las formas. Van a saco por las arcas públicas. La cárcel no los disuade. Siempre queda uno afuera cuidando los negocios. Tienen un pie en la administración y otro en la cárcel. La contratación pública es el blanco principal. De allí vienen sus fortunas. No es fácil derrotarlos electoralmente. Están, principalmente, en los departamentos de César, Valle, Córdoba, Santander, Guajira, Sucre, Atlántico y Magdalena. Son el poder periférico. Se mueven mejor en las márgenes del poder. El poder central les produce vértigo. Son las muletas del poder central. 

 El exministro de agricultura Andrés Felipe Arias no viene de un clan de provincia. Es uno de esos chicos que tienen talento para crecer a la sombra de los poderosos. Ganan una beca para estudiar en el exterior. Aprenden otra lengua. Se vuelven tecnócratas. Viajan. Conocen la modernidad. Comen en buenos restaurantes. Toman buen vino. Decoran sus apartamentos con cuadros o fotografías de artistas emergentes. Algunos acaban sus días escribiendo informes para una instancia burocrática. A otros, en cambio, la suerte les sonríe. A Arias le sonrió la fortuna. Cayó bien al expresidente Álvaro Uribe, el colombiano más poderoso de su tiempo. Un golpe de fortuna que fue asimismo su perdición.

 El ministerio de agricultura le vino al joven Andrés como un regalo del cielo. Un regalo envenenado. Un ministerio que no sólo debe lidiar con los campesinos sino con los ambiciosos terratenientes. Con latifundistas marrulleros que hacen parte o sostienen a los clanes políticos periféricos. El ministro Arias fue seducido por redomadas familias que no dan puntada sin dedal. Hubo trueque. Ayudas millonarias a los terratenientes a cambio de lealtades políticas.

 Andrés Felipe Arias es una víctima. Víctima de la ambición personal. Víctima de la opaca gestión gubernamental. Víctima de sus amigos. Víctima de las mafias políticas.

 Coda: Murió Andrea Camilleri, el escritor comunista más popular de Italia y uno de los más leídos en Europa. Entre sus libros cabe destacar Vosotros no sabéis, que trata sobre Bernardo Provenzano, el máximo capo de la Cosa Nostra que estuvo 43 años en la clandestinidad dirigiendo a la mafia siciliana a través de noticas mecanografiadas y cifradas conocidas como pizzini. Camilleri donó todas las ganancias del popular libro a la fundación que vela por los familiares de policías muertos en servicio.

* Escritor y analista político

En Twitter: @Yezid_Ar_D

Blog: En el puente: a las seis es la cita

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