Home

Opinión

Artículo

opinión

María Clara Escobar Peláez Columna Semana
María Clara Escobar Peláez Presidente Ejecutiva de Afidro - Foto: Archivo Personal

Las voces de acceso a la salud

Como se lo hemos expresado a la ministra Carolina Corcho, estamos listos para trabajar por la salud de los colombianos.

Por: María Clara Escobar Peláez

El Plan Nacional de Desarrollo (PND) representa la carta de navegación de todo el accionar institucional en los próximos cuatro años. Para la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (AFIDRO) es de suma importancia formar parte de las voces que participan en su elaboración y aportar una mirada sobre lo que han significado los medicamentos de nuestra industria para los colombianos y su sistema de salud.

La visión del gobierno Petro, centrada en un Modelo Preventivo y Predictivo en Salud, no debe perder el foco en garantizar que todo ciudadano pueda contar de forma oportuna con los servicios de salud y con acceso a los tratamientos y medicamentos que requiere.

La planeación presupuestal del Sector Salud tampoco debería dejar por fuera consideraciones respecto a la conservación de los derechos ya adquiridos por los pacientes, especialmente de aquellos que han permitido el acceso continuo a medicamentos innovadores, basados en el desarrollo científico y producidos en laboratorios que cuentan con tecnología de punta e investigadores del más alto nivel y experiencia. La regresividad en dichos derechos, los cuales están garantizados por la Constitución del 91 y contemplados en la Ley Estatutaria de Salud, sería una pérdida para la sociedad en su conjunto.

Así mismo, los compromisos que Colombia como miembro de la Ocde ha adquirido y que están en línea con los más altos estándares internacionales para mejorar las condiciones de salud de la población deben estar presentes en este Plan Nacional de Desarrollo.

Necesitamos fortalecer las entidades que son parte del Sistema de Salud. Una entidad como el Invima debe mejorar y evacuar los procesos de registro sanitario, manteniendo la rigurosidad exigida por los estándares, que dan garantía de la entrada de medicamentos de calidad, seguros y eficaces.

En esa línea es trascendental fortalecer y garantizar la independencia del Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS). Aquí destaco dos retos: el de su solidez en términos de sostenimiento económico y que, independiente del momento en que se otorgue el permiso de comercialización por parte del Invima, el medicamento sea revisado de acuerdo con la esencia de su rol, desde diferentes dimensiones y criterios. Esto significa que se tengan en cuenta los aportes del medicamento a la calidad de vida del paciente, a sus preferencias, a su adherencia al tratamiento y que incorpore la voz de médicos y cuidadores. Solo quienes están cerca de un paciente entienden la importancia, por ejemplo, de que un tratamiento le permita ser autosuficiente, es decir, comer, ir al baño o incluso caminar, sin depender de alguien más.

En el mundo y en Colombia, los avances generados por nuestros afiliados han aumentado la expectativa y calidad de vida de millones de pacientes en los últimos 50 años. La historia de los pacientes con VIH y hemofilia hoy es otra, gracias a los desarrollos de la industria, que les permiten mejorar su expectativa de vida. Ni qué decir de la importancia de las vacunas, aliadas fundamentales para prevenir enfermedades y mejorar la salud de los colombianos. Ha sido un trabajo conjunto entre Gobierno e industria con resultados indiscutibles. La tasa de mortalidad de niños menores de cinco años en la última década se ha reducido en 27 % gracias a los planes de inmunización.

Como se lo hemos expresado a la ministra Carolina Corcho, estamos listos para trabajar por la salud de los colombianos. Coincidimos en la importancia de aportar a la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno de los ciudadanos. En nuestra agenda esta prioridad se ve reflejada este año en la Campaña Vivir + y en las jornadas sociales dirigidas a población vulnerable que adelantamos en alianza con Profamilia y la Cruz Roja Colombiana, llevando servicios de salud de calidad a población en Riohacha, Paraguachón, Cúcuta, Tumaco y Soacha.

Invitamos al país a mirar este PND como una oportunidad para construir en torno a la causa de la calidad, el acceso y la equidad en salud. Que cada uno de los colombianos, sin importar su nivel de ingresos, su condición social o su ubicación geográfica, pueda beneficiarse de los mismos medicamentos de vanguardia que otros gozan en países desarrollados.

*Presidente Ejecutiva de Afidro.