opinión

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- Foto: Juan Carlos Sierra

¿Pasando de agache?

Es notoria la falta de liderazgo del presidente Santos en el debate público sobre temas tan sensibles como la crisis económica, la seguridad ciudadana, los créditos educativos, la protección de líderes sociales y el proceso de paz con el ELN.


Por: Miguel Ceballos Arévalo

Después de siete años y cuatro meses de estar en el poder, el presidente Juan Manuel Santos continúa encerrado en los niveles más bajos de favorabilidad, con una imagen negativa cercana al 80% de acuerdo con la mayoría de encuestas de opinión. Algunos argumentarían que todo gobierno al final de su periodo adolece de un gran desgaste, pero lo cierto es que ni el acuerdo con las Farc, ni Nobel de Paz, ni la venida del Papa Francisco, ni la innumerable cantidad de premios internacionales que recibe, le han valido a Santos para ganarse el favor de los colombianos.

Faltando pocos meses para terminar su periodo, al presidente se le ve más preocupado por cuidar su imagen internacional aceptando cuanto homenaje y premio se le otorgue, que por tomar por los “cachos” temas sensibles que preocupan a los colombianos. A continuación, se presentan cinco ejemplos:

  1. La semana pasada renunció el director del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior — ICETEX- después que se desató una crisis en dicha entidad por la queja de los estudiantes sobre los altos intereses de los créditos para los programas de pregrado y posgrado en las universidades. La voz presidencial brilló por su ausencia en un tema tan sensible que hace parte de las banderas de este gobierno: que Colombia sea la “más educada” en América Latina.
  2. No se ha oído tampoco la voz presidencial para corregir la desacertada declaración del ministro de defensa, según la cual los asesinatos de líderes sociales tienen que ver con “líos de faldas”. Sorprende que un gobierno tan preocupado por crear 16 circunscripciones especiales para las víctimas,  banalice el asesinato de los líderes sociales, la mayoría de los cuales suceden precisamente en las regiones donde estas pretenden operar.

Faltando pocos meses para que termine este gobierno, vendrán los balances y las rediciones de cuentas, y por supuesto, el empalme con un nuevo presidente. En ese contexto no será posible “seguir pasando de agache”.   

Gracias a quienes leen esta columna, una feliz navidad para ustedes y sus familias.

*Ex Viceministro de Justicia. Decano de la Escuela de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda