Home

Opinión

Artículo

opinión

Concejal Diana Diago
Concejal, Diana Diago. - Foto: Archivo Personal

Presupuesto Bogotá 2023: entre el derroche y la tiranía

Claudia López decidió darle la espalda a los ciudadanos, decidió seguir negando los problemas de seguridad de la ciudad, pero sí mantuvo el presupuesto de 16 mil millones de pesos en gastos absurdos de funcionamiento que no atienden a las necesidades de los ciudadanos.

Por: Diana Diago

Esta semana se trató de discutir el proyecto de presupuesto de Bogotá para la vigencia 2023 en el Concejo de la ciudad. El proyecto inicialmente presentado por la alcaldesa mayor de Bogotá, Claudia López, no responde a las necesidades ciudadanas, no entiende que una de las mayores prioridades es y debe ser la seguridad. Hoy la cartera más importante del distrito queda debilitada por una reducción de más del 26 % en el presupuesto. Resulta irónico que justo en el momento en que Bogotá experimenta una ola de criminalidad, caracterizada por un aumento del 21,6 % en los delitos sexuales, del 13 % en el hurto a personas y del 26,4 % en la violencia intrafamiliar, la alcaldesa decida reducirle el presupuesto a este sector.

Sin embargo, la sorpresa más grande la encontré al revisar en que se piensan gastar la plata las demás entidades del distrito: más de 16 mil millones de pesos que se planean desperdiciar en supuestos gastos de funcionamiento que no tienen nada que ver con la misionalidad de las entidades. Por ejemplo, entre 6 entidades del distrito tienen presupuestado gastarse más de 773 millones de pesos en servicios de Catering para los altos funcionarios de la administración distrital. Asimismo, hay rubros tan absurdos como la compra de sabanas y fundas para almohadas, marcos para cuadros y figuras decorativas de plástico. En resumen, un listado de más de 271 ítems de gastos innecesarios que se podrían reasignar a los proyectos que realmente necesita la ciudad.

Ante ese panorama, presenté una ponencia con múltiples modificaciones al proyecto con el fin de lograr que el presupuesto para el 2023 realmente atendiera las verdaderas preocupaciones y necesidades de los bogotanos. No obstante, fue en ese momento que la administración de Claudia López, con la anuencia de algunos concejales, decidieron dilatar la discusión del presupuesto para lograr que no se debatiera, que no se lograran las modificaciones de fondo, que fueron planteadas en la ponencia de mi autoría. La discusión no se dio, y por ende las modificaciones quedaron en veremos, el plazo era claro, antes del 10 de diciembre o, de lo contrario, se aprobaría por decreto el proyecto tal como fue presentado por la administración. Es decir, Claudia López decidió darle la espalda a los ciudadanos, decidió seguir negando los problemas de seguridad de la ciudad, pero sí mantuvo el presupuesto de 16 mil millones de pesos en gastos absurdos de funcionamiento que no atienden a las necesidades de los ciudadanos.

Es claro que para la alcaldesa anticorrupción es mucho más conveniente que el proyecto no se apruebe en el Concejo de Bogotá para que ella pueda aprobarlo por decreto. Por esta razón, Claudia López organizó a sus alfiles en el Concejo para dilatar la discusión a través de estrategias como el no realizar la presentación del proyecto a tiempo, sino posterior al inicio del debate usurpando el tiempo que tenían los concejales para discutir las asignaciones planteadas. Asimismo, al ver las dilataciones que se estaban presentando, los concejales propusimos la creación de una comisión accidental para discutir las modificaciones y plantear un texto unificado que pudiera ser votado de manera más rápida. No obstante, la mesa directiva, encabezada por un concejal cercano a Claudia López, decidió ignorar esta propuesta y permitir que los funcionarios de la administración siguieran usurpando el tiempo del debate en su presentación.

De este modo, la alcaldesa volvió a demostrar su talante tiránico, negándole al Concejo de Bogotá la posibilidad de debatir el proyecto y hacer una reasignación de recursos mucho más eficiente que realmente responda a las necesidades y demandas de los ciudadanos. Así, gracias a las medidas despóticas de Claudia López lamentablemente el presupuesto de Bogotá para el 2023 quedó amarrado entre una soga de derroche y tiranía de la que no podrá salir para atender las verdaderas demandas de la ciudadanía.