opinión

Nadie dudaba de la importancia que Álvaro Uribe tendría como líder del partido de gobierno. Aunque inmerso en una situación judicial que se convirtió en una camisa de fuerza, el expresidente ha sido el encargado de mantener en orden las tropas del Centro Democrático.
Nadie dudaba de la importancia que Álvaro Uribe tendría como líder del partido de gobierno. Aunque inmerso en una situación judicial que se convirtió en una camisa de fuerza, el expresidente ha sido el encargado de mantener en orden las tropas del Centro Democrático. - Foto: SEMANA

Quién es quién en el Congreso

En estos primeros meses de actividad, algunos congresistas se perfilan como los pesos pesados del Capitolio Nacional. Opositores, zorros políticos, viejos conocidos y nuevos congresistas hacen parte de la lista.


Por: Lucas Pombo

Terminó la primera legislatura en el Congreso de la República y se empiezan a organizar las fichas del ajedrez de poder en este cuatrienio que apenas comienza. Viejos conocidos y nuevas caras se han perfilado como las fichas clave en una rama legislativa que nunca antes había estado tan empoderada.

El capataz:

Nadie dudaba de la importancia que Álvaro Uribe tendría como líder del partido de gobierno. Aunque inmerso en una situación judicial que se convirtió en una camisa de fuerza, el expresidente ha sido el encargado de mantener en orden las tropas del Centro Democrático, que en más de una ocasión han estado tentadas a romper filas. Moviéndose entre el Senado y la Cámara de Representantes, Uribe apaga incendios y destraba discusiones. El expresidente se arrogó la función de recomponer la coalición de gobierno y devolverle la gobernabilidad a un presidente que empezó con un balance muy flojo en materia legislativa.

Claro, Uribe también le ha dado dolores de cabeza al Gobierno, lanzando propuestas como el aumento extraordinario del salario mínimo, la creación de una prima adicional o dándole la espalda al IVA a la canasta familiar; sin embargo, la ascendencia de Uribe en el Congreso es y seguirá siendo una herramienta fundamental para que el gobierno no haga agua.

Los mosqueteros:

Angélica Lozano, Gustavo Petro y Jorge Enrique Robledo son las cabezas visibles de la oposición más fuerte que se haya visto en la historia reciente del país. Empoderados por los votos de la campaña presidencial y la Consulta Anticorrupción, estos congresistas no solo lograron poner al Fiscal General contra las cuerdas y generar un ambiente de presión social que llevó a reversar nombramientos en el Gobierno, sino que llevaron su ejercicio de la oposición a las redes y a las calles.

Con los ojos puestos en las elecciones del próximo año, la oposición será implacable, irá a las plazas y pondrá a prueba la capacidad de aguante del Gobierno. En la medida que la popularidad del Presidente siga cayendo en picada, la oposición seguirá ganando terreno y esos tres congresistas fortalecerán aún más su posición en el legislativo.

La defensora de los acuerdos:

Hace cuatro años, en el Congreso había parlamentarios de sobra para defender los acuerdos de paz de La Habana. Hoy, la situación es muy distinta. Con el cambio de gobierno, la implementación de los acuerdos con las Farc pasó a un segundo plano y se cuentan con los dedos de la mano los congresistas que aún se juegan el pellejo para defender la integridad de los acuerdos. En ese contexto, llama la atención que una representante recién llegada haya decidido tomar esas banderas, cuando no es tan rentable, desde el punto de vista político, como fue en el pasado. Juanita Goebertus, quien hizo parte del equipo del ex alto comisionado de paz Sergio Jaramillo, ha estado presente en todas las discusiones en las que se ha puesto en peligro el proceso de paz.

Pese a no hacer parte del Senado, la congresista de la Alianza Verde hizo parte activa de la discusión que se dio en la Comisión Primera sobre modificaciones a la Jurisdicción de Paz, ayudó a impedir que los cambios a la Ley de Orden Público pusieran en riesgo lo acordado y, en general, ha servido como dique de contención frente a las embestidas de los opositores al acuerdo de paz.

Mención de honor:

Aunque no son congresistas, el expresidente César Gaviria y el exvicepresidente Germán Vargas Lleras tienen la capacidad de inclinar la balanza en el Congreso de la República y se volvieron fundamentales para el Gobierno, que cuenta con una coalición de gobierno que no tiene los números para aprobar su agenda legislativa.

En materia económica, el representante uribista Óscar Darío Pérez y el senador David Barguil mandan la parada. El poderío del senador conservador se vio reflejado en la discusión de la Ley de Financiamiento, donde logró incluir una sobretasa a las utilidades del sector financiero, no obstante la oposición del Ministro de Hacienda.