Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 1995/10/30 00:00

    QUIETOS CON EL FISCAL

    Un retiro de Valdivieso en este momento equivaldría a eliminar el único factor real de confianza de la gente en el establecimiento,

COMPARTIR

COMO SI EL PAIS NO TUVIERA SUFIcientes motivos de sobresalto, por estos días se va a ventilar un tema delicado entre los delicados: el Consejo de Estado tiene que decidir si el fiscal Alfonso Valdivieso permanece o no en su cargo. Hace pocos meses la Corte resolvió dar por terminado el período como fiscal de Gustavo de Greiff, aplicándole a la Fiscalía unas normas generales de la rama judicial. (Para no perder una larga tradición de torpezas en el campo de la justicia,en Colombia los jueces terminan su carrera a los 65 años, justo en la edad en que los seres humanos logran algo de serenidad espiritual)
Antes el retiro de De Greiff, el Presidente mandó una nueva terna a la Corte, y ésta escogió a Valdivieso. Pero en las consideraciones de su decisión la corporación señaló que el nuevo Fiscal sólo estaría en su cargo hasta completar el tiempo que le faltó al antecesor para completar su período.
Sin embargo, el Consejo de Estado dijo más tarde, al responder una demanda, que la Fiscalía se rige por normas propias (la Constitución Nacional y un estatuto especial), y que en ellas por ningún lado aparece edad de retiro forzoso. El Consejo dijo además que, de todas maneras, el error en la salida de De Greiff no invalidaba el nombramiento de Valdivieso por esas cosas del derecho aburridísimas de explicar.
De acuerdo con todo lo anterior, el Fiscal solo se nombra por cuatro años, y por esa única razón el período de Alfonso Valdivieso está apenas empezando.
Pero estas consideraciones jurídicas, sólidas en apariencia, son apenas el pálido reflejo de las razones políticas que hacen imperiosa la permanencia de Valdivieso en su escritorio.
Por cuenta del proceso 8.000, a Colombia le está pasando algo similar a lo que le ocurrió a Venezuela hace unos años. La sociedad civil empezó a dividirse lentamente en dos bandos. En las discusiones particulares, unos decían que los acusadores del gobierno eran unos arbitrarios parapetados en medios de comunicación, y los otros replicaban que los defensores eran unos alcahuetas de la corrupción oficial. Hasta que la cosa se salió de madre.
En Colombia se está viviendo la misma historia, con una diferencia fundamental: aquí todo el mundo coincide en el respeto a la decisión judicial. Y para nadie es el secreto que el responsable de que exista ese respeto es el fiscal Alfonso Valdivieso. Aun en caso de que la comisión de acusaciones de la Cámara conserve sus facultades de investigadora, el rumbo de las pesquisas estará marcado en forma inevitable por lo que diga o haga la Fiscalía.
Un retiro de Valdivieso en este momento equivaldría a eliminar el único factor real de confianza de la gente en el establecimiento, desprestigiado a más no poder por los,lados del gobierno y del Congreso. La salida de este hombre sería interpretada, y con razón, como una manera de impedir el normal curso de un proceso que en términos generales se ha conducido en forma civilizada.
Y ni qué hablar del mensaje hacia el exterior. Para muchos países del mundo, Alfonso Valdivieso es el único factor de confianza en medio de una imagen terrible de corrupción. Si eso es justo o no, es una discusión diferente. El hecho real es que es verdad y que, en política. esa verdad es la única que vale.
Falta poco para que el Consejo de Estado tome esa decisión trascendental. Se sabe que los honorables magistrados fijan sus posturas aislados de los avatares del mundo pero, sólo para ayudarles un poco, no sobra ejercer -con todo respeto- un poquito de presión.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1874

PORTADA

La orquesta del Titanic

Para tomar decisiones en el Consejo Nacional Electoral son necesarios 6 de los 9 votos. Cinco de esos votos ya están listos contra la posibilidad de que exista una candidatura viable de centro. La determinación del Consejo Nacional Electoral no será jurídica, sino exclusivamente política.

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com