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Angelino Garzón, exvicepresidente. - Foto: Alejandro Acosta

Salud es vida y no un negocio

Lo importante es que nos escuchemos recíprocamente y entendamos que ni todo lo privado es tan malo, ni todo lo público es tan bueno, o viceversa.

Por: Angelino Garzón

Reconociendo públicamente que, gracias a los avances de la salud en Colombia y al Dios de los cielos, el milagro es que lo estoy contando, es bueno recordar que la salud es vida y no un negocio. Desde esa perspectiva, me parece importante y necesario el debate que se viene generalizando sobre el presente y futuro de la salud en Colombia. Eso sí, evitando la satanización o descalificación de la señora ministra de Salud, Carolina Corcho, como del sistema privado o público de salud.

Lo importante es que nos escuchemos recíprocamente y entendamos que ni todo lo privado es tan malo, ni todo lo público es tan bueno, o viceversa. Estoy seguro de que, si sabemos canalizar las fortalezas de cada uno de ellos, se puede mejorar aún más el sistema de salud colombiano, sobre todo en materia de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, llegando mejor a la gente, empezando por los niños y las niñas.

De igual manera, para avanzar en la superación de males como la corrupción, el despilfarro, el desorden, la desarticulación, la politiquería y el vandalismo, que tanto daño viene ocasionando al derecho a la salud de la población urbana y rural.

En esa línea de conducta, y aprovechando los avances de la telemedicina, se deben trabajar más las alianzas público-privadas, sobre todo en materia de redes especializadas en atención de pacientes como los adultos mayores, la población infantil y personas que viven en diversos municipios bastante alejados de los grandes centros urbanos.

En ese camino, sugiero que es urgente revisar en Colombia los altos pagos por cotización mensual a las EPS, como por medicina prepagada, configurándose de esa manera, un doble pago a las EPS, que, desde su inicio, no vienen haciendo su labor en materia de salud preventiva, pues irónicamente somos los usuarios los que -de hecho y al margen de ellas- hacemos esa labor preventiva en materia de salud, como por ejemplo en vacunación y otros procedimientos sanitarios.

Otro tema que es urgente tratar y desarrollar en nuestro país, en favor de la salud de la población, es el relacionado con los altos costos de los medicamentos y complementos nutricionales, donde vienen predominando más las especulaciones y afanes de lucro de los grandes laboratorios internacionales que la propia vida de la población urbana y rural.

Como el tema de la salud en Colombia no es la falta de recursos económicos, sino la incorrecta utilización de los mismos y la falta de coordinación interinstitucional, con todo respeto considero que si el Ministerio de Salud se decide por un diálogo desprevenido con las EPS, los directores de los hospitales y clínicas, con los decanos de las facultades de salud, con las diversas organizaciones de médicos, enfermeras y demás trabajadores sanitarios, lo mismo que con los alcaldes, gobernadores y usuarios de la salud, es posible que en los próximos años escalemos a una mejor posición en el ranking mundial de los sistemas de salud establecido por la OMS para bien de la salud y sobre todo en materia preventiva para la población colombiana.