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Del ocaso del petróleo al auge de los bits

Por: Guillermo Valencia

La mala hora del petróleo revela las debilidades de los países emergentes y una oportunidad de inversión en el sector tecnológico, que crece mientras los gigantes del pasado caen.

Las recientes cifras negativas del WTI para entrega en mayo no solo indican que se viven malos tiempos para los países emergentes que lo exportan o la industria del ‘shale oil’ en EE.UU., también dicen que mientras el mundo de las cosas está en cuarentena, el digital está creciendo y de una forma nunca antes vista. 

Un ejemplo de esto es el reciente anuncio de Amazon de contratar 75.000 personas en EE.UU., mientras que Shell y Chevron informaron que harán un recorte de gastos, entre los que involucran empleos e inversión; prestadoras de servicios para el sector, como Halliburton, harán lo mismo. 

Esto, que era algo impensable hace algunos años, se ve magnificado dado el crecimiento de la nueva economía. Parte de estas buenas cifras se deben al mercado alcista impulsado por el estímulo fiscal en el sector tecnológico de EE.UU. 

¿Cómo saber si esta tendencia se mantendrá? Una revisión de los índices para mercados tecnológicos (NDX), industriales (SPY) y el que mide la volatilidad (VIX) muestra cómo el régimen de burbujas es corto y parece estar comenzando ahora. 

El argumento que soporta esta idea, analizado a profundidad en nuestro newsletter, es el rescate aplicado a finales de la década de 1990 al fondo Long-Term Capital Management L.P., en el que la Reserva Federal de EE.UU. inyectó liquidez en el mercado. El siguiente gráfico muestra que después del pico en el VIX -en septiembre de 1998- hubo un enorme repunte en el sector tecnológico ocho meses más tarde.


Fuente: Tradingview.

El contrato de mayo del petróleo WTI a precios negativos indica que la economía de las cosas está viviendo una gran depresión, que se hará sentir en los países exportadores  de materias primas, los productores de ‘shale oil’ en EE.UU., y todos los ciudadanos cuyos ingresos estén en la moneda de un país que exporte materias primas.

Tal vez la mayor consecuencia de la caída del petróleo sea geopolítica. Hoy, la probabilidad de un conflicto en Medio Oriente, algo que hemos explicado en columnas anteriores, aumenta mientras los precios del petróleo siguen la senda de las desvalorizaciones. 

El 2020 parece ser el año de la gran depresión para la economía de las cosas, pero también marca la consolidación del mundo digital y de los bits. 

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