Fuentes de alto nivel de la Presidencia dieron a conocer que el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Bogotá Carlos Fernando Galán adelantan un encuentro de alto nivel este jueves 22 de enero.
La reunión se desarrolla en la Casa de Nariño, donde se analizan varios proyectos estratégicos para la capital del país; dentro de estos, el Hospital San Juan de Dios y el metro de Bogotá.

Sin embargo, ambos funcionarios han tenido varios roces; el más reciente fue por el aumento de la tarifa de pasaje de TransMilenio.
En medio de ese intercambio de mensajes, recientemente el alcalde de Bogotá le salió al paso a las críticas por aumentar en $ 300 el pasaje de ese servicio público.
En esa ocasión, Carlos Fernando Galán expresó en una rueda de prensa que la administración distrital mantiene una disposición permanente al diálogo con el Gobierno, pero advirtió que la Nación debe asumir su cuota de responsabilidad frente a las consecuencias económicas que generan decisiones como el incremento del salario mínimo, que para este año fue del 23 %.
“Nosotros respetamos la decisión del Gobierno de incrementar el salario mínimo; nos parece positiva para los más de 2.400.000 trabajadores que ganan el salario mínimo en Colombia. Sin embargo, esto tiene una implicación y el Gobierno nacional tiene que ser consciente de eso y no puede evadir la responsabilidad”, afirmó Galán.
Gobernar es tomar decisiones y asumir las consecuencias. El sistema de transporte público de Bogotá tiene 35 mil trabajadores, muchos de ellos con una remuneración vinculada al salario mínimo. Por eso, es inevitable que la tarifa del transporte público suba. Y no es sólo en… pic.twitter.com/95mARCDw5L
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) January 13, 2026
Entretanto, y de acuerdo con lo que había manifestado TransMilenio, el aumento de la tarifa se da en un contexto de presión financiera sobre el sistema, marcado por mayores costos operativos, un déficit estructural y una evasión que sigue afectando los ingresos.
Además, varios funcionarios del Gobierno nacional criticaron abiertamente esa alza, expresando que el impacto recae principalmente sobre los usuarios de menores ingresos.

Finalmente, otro de los roces entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ha sido el proyecto de infraestructura del metro, en el cual el jefe de Estado había insistido que debía ser subterráneo, mientras que Galán defendió su postura de continuar la obra como se adjudicó, es decir, elevado.










