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Antiedad: ¿qué diferencia hay entre el colágeno tipo 1 y tipo 2?

Esta es una proteína importante para la salud de la piel.


El colágeno es una proteína importante para el organismo, pues se encarga de brindar elasticidad a la piel. “Es una sustancia que aporta grandes beneficios a nuestro organismo. Supone aproximadamente un cuarto del total de proteínas y está presente en la piel, los huesos, los ligamentos, los tendones y cartílagos, proporcionándoles resistencia y elasticidad, además de resultar imprescindible para los músculos y los órganos”, detalla la entidad de salud Sanitas.

Con el tiempo, la producción de esta proteína se disminuye en el cuerpo humano, permitiendo la aparición de arrugas y de las famosas “líneas de expresión”. “Si las arrugas te molestan, tienes más opciones que nunca para ayudar a alisarlas o hacerlas menos visibles. Los medicamentos, las técnicas de exfoliación, los rellenos y la cirugía están entre los tratamientos para las arrugas más eficaces”, apunta Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Para lucir más jóvenes, las personas recurren a intervenciones, tratamientos estéticos y productos antiedad para combatir los signos del envejecimiento.

Sin embargo, existen diferentes tipos de colágeno y cada uno tiene un uso diferente:

  • Colágeno tipo 1: significa el 90 % de la piel, cabello, uñas, órganos, huesos y ligamentos. Este el más recomendado para la prevención de arrugas y signos del envejecimiento.
  • Colágeno tipo 2: es el que conforma los cartílagos. Según explica El Universo, este es el que aconsejan los expertos para aliviar dolores o molestias en los cartílagos.

Esta proteína es importante para lucir una piel joven y sana. Además de los diferentes productos, tratamientos estéticos y opciones que ofrece el mercado, se puede contribuir a la estimulación de la producción de colágeno naturalmente. Salud 180, portal especializado en salud y cuidado personal, explica cómo hacerlo.

1. Alimentación balanceada: Cuidar la alimentación es una de las principales claves para cuidar el aspecto de la piel. Una dieta balanceada, además de contribuir a la piel, beneficia a todo el cuerpo. Por esto, es relevante incluir en las comidas nutrientes que ayuden a la producción de colágeno como los aminoácidos glicina (gelatina) y prolina (huevos y lácteos).

Consumir alimentos ricos en vitamina C es otra de las formas de producir colágeno naturalmente. Algunas de estas frutas son las fresas, el kiwi, la guayaba y los cítricos. También se pueden incluir en la alimentación diaria el consumo de carnes y mariscos, que son proteínas de alta calidad.

2. Evitar exposiciones tóxicas: Para estimular la producción de colágeno se deben contrarrestar los factores que dañan la piel. Se debe evitar exponerse a los rayos ultravioleta y a contaminantes como el humo de cigarrillo, ya sea de forma directa o indirecta.

3. Dormir: Dormir al menos ocho horas es lo que ayuda a que nuestro cuerpo se recupere y se repare. Al dormir el cuerpo continúa trabajando y se concentra en la producción de colágeno.

4. Hacer ejercicio: El entrenamiento y la actividad física ayudan a que el cuerpo mejore su circulación sanguínea y que sintetice la producción de colágeno. De igual manera, estimula la producción de la hormona de crecimiento, la cual afecta de manera positiva el proceso de creación de colágeno y de elastina.

5. Realizar masajes: Las mascarillas de aloe vera son una gran ayuda para el cuidado de la piel. Aportan hidratación y reduce la aparición de arrugas faciales.