Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/12/1994 12:00:00 AM

¿DE QUE SE QUEJAN LOS PACIENTES?

Los Tribunales de Etica Médica están dispuestos a apretarles las tuercas a sus colegas para humanizar la atención médica.

¿DE QUE SE QUEJAN LOS PACIENTES? ¿DE QUE SE QUEJAN LOS PACIENTES?
MUCHOS COlombianos que tienen que acudir a una institución de salud se sienten maltratados, no por falta de atención sino por la distante relación con el médico. Esta es la principal fuente de quejas que recibe el Tribunal de Etica Médica de Cundinamarca, adonde llegan la mayor parte de denuncias del centro del país. Familiares que no reciben una explicación detallada de las complicaciones que causaron el deceso de sus parientes o que alegan que el médico abandonó al enfermo. Al investigar el asunto, el Tribunal encuentra que el médico no actuó con negligencia sino que el malentendido se produjo porque al terminar el turno, dejó el paciente en manos de otro colega.
Otra queja frecuente es que no se pidió autorización para ciertos procedimientos, pero en la mayoría de los casos obedece a que el médico no se encuentra con los parientes, porque sus turnos no coinciden con las horas de visita. Eso sucedió con un niño que ingresó a una institución de salud con un cuadro abdominal de causa no establecida. A las dos de la madrugada, cuando el especialista decidió operar no pudo localizar a los padres. Aunque el pequeño se recuperó y fue dado de alta, los padres demandaron al profesional. La demanda no tuvo mérito para sanción porque no hubo ningún error o negligencia en el acto médico, de acuerdo con la ley de ética.

SIN MEDICO DE CABECERA
En el fondo todos esos casos se generan porque hay pocos médicos para muchos pacientes y una distante relación entre ambos, explica el presidente del Tribunal de Etica Médica de Cundinamarca, doctor Darío Cadena. En el sistema de salud institucional en Colombia, los médicos trabajan por horas. Un ejemplo claro se observa en el campo de la obstetricia. Un especialista recibe una paciente que va a dar a luz y cuando termina su turno la deja en manos de otro colega. Cuando regresa al trabajo no tiene idea si se complicó, la dieron de alta o aún continúa en trabajo de parto.
Otra queja frecuente de los pacientes es que el médico no les suministra toda la información que necesitan para tomar la decisión, en caso de una cirugía. Gladys León, secretaria jurídica del Tribunal de Cundinamarca afirma que no se garantiza esa parte humana tan importante "porque el médico tiene mucho trabajo y para resolver las dudas del paciente necesita tiempo". Al contrario de lo que sucede en la medicina privada, en la que se establece una relación entre el médico y su paciente con su familia, en la institucional éste ni siquiera conoce a la familia. Y cuando hay complicaciones, ésta reacciona con agresividad. Un funcionario del Seguro Social -que pidió la reserva de su nombre- dijo: "Es cierto que la medicina se ha deshumanizado. Al médico se le exige un rendimiento muy alto y se le recarga con muchos pacientes".
Al parecer el sistema de los turnos, además de generar descontento, puede estar propiciando los errores médicos. Se ven casos en que un profesional no decide rápido un tratamiento porque ya sale de turno y sabe que no tendrá tiempo para realizarlo, de modo que deja la decisión en manos del colega que entra. Pero esta demora puede ser un asunto de vida o muerte. La medicina institucional funciona con médicos de turno, que a veces ni se conocen o no tienen reuniones para definir un procedimiento. Según el presidente del Tribunal de Cundinamarca esta es la causa de la mayor parte de quejas.
"Quienes acuden al Tribunal no siempre saben si hubo un error o una complicación, pero sí están profundamente dolidas con el manejo que el médico le dió a una determinada situación", señala el médico Zoilo Cuéllar, secretario de la Academia Nacional de Medicina. Por eso enfatiza que la relación entre el médico y el paciente es clave.

'MEA CULPA'
Las estadísticas del Tribunal de Cundinamarca reflejan que el 60 por ciento de los casos estudiados no llega a una sanción debido a que la persona denunciada no es un médico sino otro trabajador de la salud, como enfermeras, técnicos, o incluso el portero del hospital. Tampoco se puede sancionar cuando el acto no es médico, como la señora que denunció a su marido, un galeno que le era infiel en las horas de turno. Así mismo las quejas no prosperan por falta de concreción en los datos que suministran los perjudicados.
El 40 por ciento restante sí son atribuibles a los médicos por errores en su desempeño -falta de habilidad, omisión, olvido o negligencia-, entonces imponen sanciones disciplinarias contenidas en el código de ética médica, que van desde la amonestación verbal hasta la suspensión de la licencia por cinco años. Según el doctor Cadena, los médicos fallan por impericia cuando realizan procedimientos quirúrgicos para los cuales no están entrenados. "Existen quejas muy frecuentes de jóvenes médicos que hacen cirugías que no son complicadas pero requieren de gran especialización, como arrugas de los ojos, y en las denuncias las personas reclaman que quedaron mal". Otros casos de error en el acto médico sucede cuando se somete al paciente a riesgos injustificados, por ejemplo, a una cirugía complicada en un centro hospitalario que no tiene sala de cuidados intensivos. También son sancionados los profesionales que llegan a un diagnóstico errado y se halla que no recurrieron a todos los posibles mecanismos para confirmar esa patología.
Pero en algunos casos las sanciones que impone el Tribunal se quedan cortas porque la ley no contempla castigos drásticos para casos que ameritarían la suspensión definitiva de la licencia. O porque existe muy poco control para hacer que la sanción se cumpla. Por ejemplo, nadie garantiza que un médico a quien se le quitó la licencia por dos años en el Tolima, no se encuentre ejerciendo en La Guajira. Otras acciones se quedan sin sanción porque no están tipificadas en la ley. Es el caso de un ginecólogo denunciado por una paciente que se sintió ofendida en su dignidad por la manera como le practicó un examen. Esa conducta no la contempla la ley en forma precisa.
Por eso los mismos médicos están preparando una reforma a la ley de ética motivada por todas las inquietudes y fallas que se han detectado en los tribunales. La reforma, que se presentará a la actual legislatura, contiene una mayor cobertura de situaciones que atentan contra la ética médica. Según Joaquín Silva Silva, magistrado del Tribunal Nacional de Etica Médica, "existe el ánimo de hacer un apretón de tuercas para colocar sanciones mas drasticas". Con este examen de conciencia se pretende que los pacientes vuelvan a contar no sólo con los conocimientos del médico sino también con sus sentimientos.-

EDICIÓN 1884

PORTADA

Duque versus Petro: La hora de la verdad

A una semana de las elecciones la diferencia entre encuestas genera tensión, incertidumbre y hasta pánico. Sin embargo, en la de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA, Iván Duque alcanza una amplia ventaja.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1885

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.