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“Dejemos de criticar a los demás y tratemos de ser mejores personas”: mujer vampiro

¡Que no los confunda su aspecto! María José Cristerna, reconocida por los Récord Guinness como la mujer con más modificaciones corporales en Latinoamérica, es una abogada que lucha en contra del maltrato a las mujeres, del que fue víctima. En entrevista con Mónica Jaramillo, cuenta su historia.


María José Cristerna es conocida a nivel mundial como “la mujer vampiro” y posee el Récords Guinness como la mujer con más modificaciones corporales en Latinoamérica. Es abogada, madre, tatuadora, fisiculturista y una sobreviviente de violencia doméstica.

A lo largo de los años, la mexicana se ha destacado por su activismo en contra del maltrato a las mujeres. Su lucha la ha convertido en un referente en la defensa de los derechos de los más vulnerables.

La artista nacida en Guadalajara, México, tiene múltiples piercings en sus cejas, labios, nariz, lengua, lóbulos, ombligo y pezones. También lleva una corona de implantes en su frente; expansiones en las orejas; lengua bífida (partida); tatuajes en todo su cuerpo, incluyendo los ojos, entre otras modificaciones. Son un total de 49.

Su proceso de modificación le ha llevado más de 30 años. Su aspecto también ha llamado la atención de todas las personas que la ven en videos, entrevistas o por la calle. Sin embargo, detrás su progresivo cambio hay una historia mucho más impactante que su imagen.

María fue víctima de violencia intrafamiliar. Ella afirma que sus modificaciones son un signo de fuerza, valentía y liberación. Es una especie de grito para rechazar cualquier tipo de maltrato.

El maltrato se extiende de todas las formas, porque estás tatuado, porque estás gordo, etc. Yo lo manejo mucho en cuestiones de lo familiar, porque yo lo viví en persona. Sé lo que se siente que la gente no te crea, o que te relegue (...) Busco levantar la voz por esa gente que es abusada; por esos viejitos, niños, animales, por todo. El abuso, como te digo, no es nada más del hombre hacia la mujer, es amplio, desgraciadamente”, aseguró Cristerna.

Cada una de sus modificaciones representa algo, no busca parecer una mujer vampiro, como se le conoce mundialmente; cada pieza en su cuerpo tiene un significado. Como los expansores en sus orejas, símbolo de los aztecas; sus dientes, como los de un jaguar, y, en su pelo, el símbolo de la mohicana, una antigua tribu. Además, tiene el 96 % de su cuerpo tatuado. Algo por lo que muchos se escandalizarían, pero para ella, “el tatuaje siempre ha sido y será libertad”.

Uno de los aspectos más llamativos de “la mujer vampiro” es que se tituló y ejerció como abogada penalista. “A veces como que uno se vuelve un detonante para que la gente empiece a actuar”, afirmó María.

Por muchos años luchó desde el juzgado por la defensa de las personas que han sido maltratadas. Hoy en día, aunque ya no litiga, sigue al tanto de los casos, presta orientación y, cuando es más que necesario, alza la voz por los derechos ultrajados.

La mexicana es conocida internacionalmente y ha aparecido en documentales como Tabú Latinoamérica. Aunque han pasado años desde 2012, cuando recibió su primer Guinness Record por ser la mujer con más modificaciones del mundo, hoy en día sigue dejando el mismo mensaje por el que comenzó toda esta aventura.

Yo siempre he fluido y me he dejado llevar por lo que quiero, que es conveniente porque si algo me queda claro es que la vida es única y solo mía, y yo decido entonces. Creo que con esto no he afectado a nadie y me gustan los tatuajes y nunca me puse un número y nunca quise ser la mujer más modificada. Simplemente he querido ser yo”, contó.

Finalmente, “la mujer vampiro” deja una reflexión para el mundo: “Dejemos de criticar a los demás y tratemos de ser mejores personas, y más en un tiempo donde nada más vivimos el hoy, no el mañana. El vecino se muere, mi hijo se muere, tu hermano se muere. Seamos mejores personas y hagamos el bien entre nosotros”.