Lo importante es que las cinco variantes han mostrado reducir el número de muertes y de hospitalizaciones, y esto es un buen augurio.

Prevención

El menú de vacunas con que la ciencia da la batalla contra el nuevo coronavirus

Con la de Johnson & Johnson ya serían seis variantes las que están en la carta de inmunización contra la covid-19. A pesar de las diferencias entre una y otra, los expertos señalan que la mejor es la que llegue a su brazo.

6 de febrero de 2021

El mundo pasó de no tener ninguna vacuna contra la covid-19 a contar con al menos seis. Esta semana se conoció, por medio de un estudio de la revista The Lancet, que la rusa, Sputnik V, había mostrado efectividad del 90 por ciento.

Anteriormente, Johnson & Johnson reveló que la suya era un 66 por ciento eficaz en la prevención de la enfermedad. Ante esas diferencias, muchos pusieron carita triste, pues con Moderna y Pfizer, que cuentan con protección de más del 90 por ciento, la vara se estableció muy alto.

Y aunque no es mucho lo que un individuo puede escoger en ese amplio menú, ya se empiezan a escuchar comentarios en las redes sociales de usuarios que prefieren una frente a otra.

Hacer este tipo de comparaciones es comprensible. Anthony Fauci, el experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos y asesor del presidente Biden en la pandemia, se refirió recientemente a las diferencias tan grandes entre ellas y planteó la situación con una pregunta.

“Si usted se despierta y le dicen: vaya a la puerta de la izquierda y allí tendrá 94 o 95 por ciento de protección o vaya a la derecha y recibirá apenas 72, ¿por cuál puerta quisiera entrar?”.

Paul Offit, un experto en vacunas del Children’s Hospitalde Philadelphia, dijo lo mismo en forma más directa: “Mi primera opción sería Pfizer-BioNTech y Moderna porque son las dos que muestran la más alta eficacia hasta el momento”.

Pero explica que esa alternativa solo sería posible si hubiera suficientes dosis de estas vacunas para aplicar a la población mundial. La realidad es que en un momento en que el objetivo es inmunizar cuanto antes a todo el mundo para disminuir las infecciones y muertes, lo mejor es tener más de una vacuna.

De ahí que las últimas noticias solo dan mayor esperanza. Por eso, el discurso de Fauciy de muchos otros expertos busca cambiar el foco de atención en la efectividad para concentrarse más en medir la habilidad de cada una en la prevención de la enfermedad severa.

Aunque en el mundo de las vacunas lo normal es pensar que la efectividad es prevenir totalmente la enfermedad, la intención en este momento no es eliminar el coronavirus de la faz de la Tierra, sino que la vida de las personas vuelva a la normalidad.

Para eso, la covid-19 debe dejar de matar a tanta gente. “Si se puede prevenir la enfermedad severa en un alto porcentaje de personas, se aliviarán los sistemas de salud”, aseguró Fauci. Con esto se lograría mantener a la gente fuera de las ucis y, más importante aún, de la morgue.

Bajo ese criterio, la vacuna de Johnson & Johnson tuvo una efectividad del 85 por ciento en los países que participaron en los estudios clínicos, incluido Sudáfrica, donde ha estado circulando una variante más infecciosa que al parecer también tiene la habilidad de escabullírsele a las vacunas.

La de Moderna en este campo tuvo un ciento por ciento, así como la de Pfizer-BioNTech, pero dado que en su estudio la cantidad de casos severos fue baja, para los expertos aún es muy temprano asegurarlo.

Lograr efectividad para prevenir los síntomas severos es positivo porque significa que un 85 por ciento de quienes la reciban y se contagien podrían sufrir una gripa fuerte, pero no necesitar ir al hospital o morir de esta causa.

Otra razón por la cual la gente no debería comparar las vacunas es que unas se han producido más temprano que otras. El virus evoluciona rápidamente, y en cierta forma, las primeras estudiaron diferentes patógenos a las más recientes.

Pfizer y Moderna tuvieron una ventaja porque realizaron sus estudios clínicos antes de que “aparecieran las variantes que hoy circulan, mientras que la de Johnson & Johnson hizo su análisis no solo contra la cepa estándar, sino contra las nuevas variantes”, señaló William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt.

Dos de las cinco vacunas, la de Johnson & Johnson y Novavax, han reportado resultados de Sudáfrica y ninguno de quienes recibió la vacuna murió de covid.

En este momento, la mejor manera de evitar las mutaciones y prevenir que otras más se produzcan es vacunar a cuanta más gente se pueda en el menor tiempo posible. Según los expertos, los virus no pueden mutar si no se replican, y no se replican si no llegan a una célula.

Por eso, ahora la prioridad es la vacunación con cualquiera de estas variantes para mantenerlo fuera de circulación. Es así como ante la pregunta de cuál vacuna es mejor, cada vez se escucha más como respuesta: la que llegue a su brazo.

Schaffner dice que el virus “es malo y sin una vacuna en su brazo el riesgo de exposición es alto frente a la alternativa de recibir protección”. Cualquiera de las opciones que existen hoy es segura y mucho más protectora que no tener vacuna.

Así mismo, cada persona vacunada ayuda a llegar más rápido a la tan ansiada inmunidad de rebaño, y con ella, eventualmente, al final de la pandemia. La de Johnson & Johnson podría jugar un gran papel en países de bajos recursos y en vías de desarrollo porque solo requiere de una dosis, es barata y mucho más fácil de guardar y distribuir que las de Pfizer-BioNTech y Moderna.

Otros ven que las vacunas menos efectivas podrían dárseles a aquellas personas menos vulnerables y reservar las de mayor efectividad para la población más longeva y más expuesta al virus, que requieren de una protección total.

De acuerdo con la revista Time, las personas con menos riesgo de desarrollar covid -19 severo, como los jóvenes saludables que pueden trabajar desde la casa y cuentan con acceso a buen servicio de salud, podrían recibir la de Johnson & Johnson, mientras que a la población de mayor riesgo la inocularían con las vacunas más robustas como las de Moderna y Pfizer.

Además, pronto estarán disponibles en el mundo las vacunas de Novavax, Johnson & Johnson y la de AstraZeneca que ya está autorizada en Gran Bretaña. Le seguirán Sinovax y Sputnik V. “Si vamos a vacunar a millones de personas, al final necesitaremos más de una vacuna”, señaló Offit.

Lo importante es que las cinco variantes han mostrado reducir el número de muertes y de hospitalizaciones, y esto es un buen augurio. Hace un año el mundo rezaba por tener al menos una vacuna. Hoy hay más de cinco.

Por eso, ver como algo negativo esta diversidad, con las diferencias que entraña, es equivocado. La idea es controlar la pandemia y volver a la normalidad rápidamente. En ese escenario, mientras más empresas farmacéuticas produzcan dosis de vacunas, mucho mejor.