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El modelo de cerebro humano con circunvoluciones y estetoscopio azul están sobre fondo blanco uniforme. Concepto de salud fotográfica o condición patológica del cerebro humano, diagnóstico de enfermedades del sistema nervioso
La alimentación es un factor fundamental para mantener una buena salud cerebral. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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El peligroso hábito que puede dañar la función cognitiva

La alimentación es un factor fundamental para mantener una buena salud cerebral.

Las funciones cognitivas hace referencia a los procesos mentales que permiten recibir, procesar y elaborar la información. Esto quiere decir que le permite al ser humano tener un papel activo en los procesos de interacción y compresión de las situaciones que se presentan a su alrededor.

De este modo, el portal web Neuron IP, señala que todas las actividades que se realizan diariamente requieren del uso de las funciones cerebrales, lo que implica millones de conexiones neuronales que están repartidas por los lóbulos cerebrales y la activación de diferentes áreas del cerebro.

Para mantener un cerebro saludable, es importante adoptar hábitos que conlleven a beneficiar las funciones cognitivas; porque de lo contrario, es posible que se puedan presentar afecciones cerebrovasculares y un deterioro mental significativo para la salud. Por ello, se aconseja tener prácticas saludables como no fumar, hacer ejercicio con regularidad, controlar los niveles de presión arterial, llevar una dieta mediterránea, mantener una buena actividad intelectual, cuidar la salud emocionar y tener un peso saludable.

En cuanto a los hábitos que deteriorar las funciones cognitivas, el portal web The Objetive señaló una investigación del Dr. Changzheng Yuan y el Dr. Dongmei Yu de la Universidad de Zhejiang que fue publicada en Life Metabolism. Este estudio determinó que saltarse la primera comida del día podría dañar gravemente nuestra función cognitiva.

Como tal, la investigación contó con 3.342 participantes de China y todos ellos eran hombres con una edad media de 62 años. El foco del estudio se centró en “los hábitos alimenticios de los participantes, específicamente en cuándo comían y qué comidas tendían a saltarse, al mismo tiempo que realizaban pruebas telefónicas relacionadas con funciones cognitivas como recordar, contar y hacer cálculos matemáticos básicos”.

A pesar de que los investigadores observaron que varios factores relacionados con el estilo de vida y la salud, podrían afectar los resultados del estudio, sostuvieron que hacer comidas regulares era lo mejor para la salud cognitiva, es decir, siempre a la misma hora, más o menos”. Así mismo, descubrieron que saltarse el desayuno aumentaba el riesgo de daño a la función cognitiva.

Por su parte, la nutricionista Kiran Campbell asegura a Eat This que “nuestros cuerpos dependen de la glucosa, que es usada como combustible, para mantener nuestro cerebro funcionando a un nivel óptimo, y si nos saltamos por completo la primera comida del día, esencialmente estaremos privando a nuestro cuerpo y cerebro del combustible que necesitan para ponernos en marcha”.

De esta forma, es clave comprender que el desayuno sigue y seguirá siendo la comida más importante del día, debido a que los alimentos que consumimos a esta hora serán los encargados de brindarle al cuerpo la mayor energía para llevar un día activo.

Por lo anterior, el portal web Estilo de Vida Saludable, señala los porcentajes de ingesta calórica que un adulto necesita durante el día:

  • Desayuno: 20%
  • Media mañana: entre 5% y 10%
  • Almuerzo: 30%
  • Merienda: entre 5% y 10%
  • Cena: entre 25% y 30%

En ese sentido, el almuerzo y la cena serían los momentos más importantes para consumir alimentos. Sin embargo, el desayuno también lo es porque representar una buena cantidad de calorías que se deben consumir al día.