Tendencias
El shampoo tiene una función cosmética y y terapéutica. Foto: Getty Images.
Según esta teoría luego de comer la sangre del cuerpo se desvía hacia el intestino, los brazos y las piernas quedan sin flujo por lo que aumentarían las probabilidades de morir por ahogamiento si se está nadando. Foto: Getty Images. - Foto: Foto: Getty Images.

vida moderna

¿Es malo bañarse después de comer?

Creencias populares indican que puede ser peligroso bañarse con el estómago lleno, los expertos responden.

Lo más común es que gracias a los consejos de las madres o abuelas las personas se tomen un tiempo prudente para entrar a bañarse luego de haber ingerido alimentos. Como cuando a los pequeños no los dejan entrar a la piscina o al mar hasta que el cuerpo adelante la digestión y así evitar los famosos calambres.

Según esta teoría luego de comer la sangre del cuerpo se desvía hacia el intestino, pero como la actividad realizada inmediatamente después es nadar, los brazos y las piernas quedan sin flujo por lo que aumentarían las probabilidades de morir por ahogamiento.

Esta es una creencia muy popular que ha trascendido por generaciones, sin embargo, con el paso de los años la teoría de esperar 2 horas antes de entrar al agua tras ingerir alimentos está siendo desmentida por la comunidad científica.

En realidad si existen una serie de riesgos que pueden derivar en dolores estomacales o náuseas, pero esto no conlleva un peligro inminente para una persona que decida ir al agua, así como lo explica el portal experto en salud, ClikiSalud.

Comer / Alimentos
En realidad si existen una serie de riesgos que pueden derivar en dolores estomacales o náuseas, pero esto no conlleva un peligro inminente para una persona que decida ir al agua. Foto: Getty Images. - Foto: Getty Images/iStockphoto

“Nadar con el estómago lleno podría ser incómodo, pero no pasará nada grave si lo haces. Si bien algunas personas experimentan calambres cuando nadan, en realidad se trata de dolores abdominales transitorios vinculados al ejercicio (DAT), los cuales sí se relacionan con una comida fuerte antes de nadar”, explica.

Sin embargo, las opiniones están divididas, ya que otras teorías indican que al entrar al agua con el estómago recién abastecido se puede generar un síndrome por inmersión o hidrocución (shock periférico por dificultades en la basculación), conocida popularmente como un “corte de digestión”.

Para el portal experto Vitonica, este síndrome si podría traer un peligro para la persona que se dispone a nadar con estómago lleno debido a que se podría ver un descenso en la tensión arterial lo que puede traer algunas consecuencias no deseadas mientras se está en el agua.

“Lo que ocurre no es que se corte la digestión, sino que se produce una bajada brusca de la tensión arterial que puede llegar a provocar la pérdida de conocimiento. Este es el mayor peligro, ya que perder el conocimiento en el mar puede acabar en ahogamiento”, señala.

Está demostrado que la aparición de este síndrome por inmersión o hidrocución no está ligado directamente al hecho de tener el estómago repleto, sino que es una reacción del cuerpo antes los cambios bruscos de temperatura.

Ducha
En la ducha la mayoría de veces se está de pie y con una temperatura mucho más controlada del agua, esto sin duda es clave para que no se lleve a cabo un shock periférico por dificultades en la basculación. - Foto: Getty Images

Por lo que el shock se podría generar cuando el cuerpo se encuentra a una alta temperatura mientras que el agua a una baja, al impactar las temperaturas se puede generar dicha reacción.

Pero haber comido o no y el tiempo que haya pasado entre la comida y nuestra entrada en el agua no es el único factor ni el más importante. Lo realmente relevante es a qué temperatura se encuentra nuestro cuerpo y cómo entramos en el agua”, explica Vitonica.

Otra es la historia a la hora de bañarse o ducharse, esto debido a las características de la actividad. Por ejemplo, en la ducha la mayoría de veces se está de pie y con una temperatura mucho más controlada del agua, esto sin duda es clave para que no se lleve a cabo un shock periférico por dificultades en la basculación.

Además, no suelen realizarse movimientos bruscos como en una piscina o en el mar donde se debe mantener a flote el cuerpo. En conclusión no es malo bañarse después de comer, sin embargo, de ser posible esperar unos minutos para ingresar a la bañera para evitar cualquier contratiempo.