nutrición

La carne roja acorta la vida

Comer carne roja no solo aumenta los riesgos cardiovasculares y de cáncer, sino que acorta la vida.

Comer carne roja no solo aumenta los riesgos cardiovasculares y de cáncer, sino que acorta la vida. A esta conclusión llegaron científicos de la Escuela de Salud Pública de Harvard tras calcular los riesgos de 120.000 participantes de dos estudios, que tuvieron una duración de 22 y 28 años. Al inicio de los estudios, ninguno tenía problemas con el corazón o con tumores malignos. Al final, 24.000 personas habían muerto, de ellos, 6.000 por enfermedades cardiovasculares y casi 10.000 por cáncer. Una porción diaria de carne roja no procesada incrementó el riesgo de morir en 13 por ciento, y una porción de carne roja procesada -por ejemplo, un perro caliente o dos pedazos de tocineta-, en 20 por ciento. Las personas que ingerían sus proteínas a través de pescado, pollo, nueces o legumbres, por otro lado, tenían un riesgo más bajo de enfermarse y morir tempranamente.