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La dieta que ayuda a vivir más: ¿qué alimentos contiene?

Este factor incide considerablemente en el mantenimiento de la buena salud.


Desde la antigüedad, el ser humano ha tratado de encontrar el elixir de la vida, con ánimo de extender su longevidad, una tarea en las que algunos han afirmado haber tenido éxito. Entre tanto, los profesionales de salud entregan ciertas recomendaciones orientadas a vivir por más años, a falta de una fórmula mágica para la inmortalidad.

La alimentación es uno de los factores que incide en el mantenimiento de la buena salud y sobre los cuales se debe tener especial cuidado para evitar que, en su lugar, propicie el desarrollo de afecciones crónicas, como la diabetes.

Se ha dicho que la ingesta de una dieta balanceada es la regla básica para estimular el bienestar físico y emocional, esto de la mano de la actividad física regular, el mantenimiento de un peso dentro de los rangos normales y un estilo de vida libre de hábitos dañinos, tales como el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.

¿Hay una dieta para vivir más?

La importancia de la alimentación radica en que esta es la fuente de múltiples nutrientes que son necesarios para el funcionamiento del cuerpo. Estos compuestos son vitales para los distintos procesos internos, desde la digestión, la formación de los huesos, el fortalecimiento de la estructura muscular y otra serie de tareas importantes para el ser humano.

Seis son los nutrientes esenciales que no deben faltar dentro de la alimentación: proteínas, grasas, carbohidratos, agua, vitaminas y minerales. Los que se clasifican de acuerdo con la cantidad que necesita el cuerpo de estos elementos: los dos últimos se precisan en cantidades menores, por lo que son denominados micronutrientes, como señala la Organización Mundial de la Salud.

Mientras que aquellos que se utilizan en cantidades mayores en el organismo, como las proteínas, grasas y carbohidratos, se agrupan dentro de los macronutrientes.

Los alimentos pueden reunir en su composición nutricional varios de estos compuestos, de ahí que sea importante seleccionar adecuadamente los que son parte del menú diario. Según la organización sin ánimo de lucro AARP, que vela por la protección de los adultos mayores, hay ciertos ingredientes que resaltan por su acción beneficiosa para la salud, previniendo el desarrollo de enfermedades.

Uno de los planes de alimentación a los que se les han atribuido múltiples ventajas es la dieta mediterránea que, de acuerdo con la mencionada entidad, en la que se opta por los alimentos naturales y frescos. Dentro de este régimen alimenticio se encuentran algunos alimentos comunes en la cotidianidad, pero cuyas propiedades pueden pasar desapercibidas.

Algunos de estos son los vegetales de hoja verde, los frutos secos, las legumbres, las frutas y otros granos integrales.

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La Organización Mundial de la Salud recomienda que por lo menos se ingieran cinco porciones entre frutas y verduras al día, siendo estos alimentos fuentes principales de micronutrientes, tales como las vitaminas y los minerales. Por una parte, como detallan desde el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, la vitamina C es un compuesto que tienen en común estos alimentos, al cual se le han conferido múltiples propiedades.

De acuerdo con la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, dicho nutriente mitiga el daño provocado por la oxidación al organismo, retrasando las molestias propias del envejecimiento. Pero, además, se ha dicho que la vitamina C fortalece el sistema inmune.

Esta acción antioxidante también se le confiere a las verduras de hojas verdes, por ello se sugiere incluirlas dentro de la alimentación.

Con relación a los frutos secos, el portal de la institución médica Mayo Clinic resalta que en su composición figuran nutrientes que propician el buen estado de salud, tales como los ácidos grasos omega-3. La Fundación del Corazón destaca que este elemento contribuye a regular los niveles de colesterol en el cuerpo y con ello favorece el sistema circulatorio y el corazón.

De ninguna manera, este artículo sustituye una recomendación profesional, por lo que se sugiere consultar al médico previo a realizar cualquier cambio en el estilo de vida.